LA ESTRATEGIA DEL GATO

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Hay que ver que Águila Uno está enredado. Ahora la ha cogido por pegar chillidos, pero no quiero que me mal entiendan. Las Águilas cuando están enfurecidas, y quieren hacer bulla para asustar, en lugar de gritar, chillan. Y es que Águila Uno ya no encuentra que inventar.

Ya les contamos un tiempo atrás, que Águila Uno está en tiempo de muda, que es la etapa crítica, porque ha perdido toda su fuerza. Su pico ya no pica, sus garras ya no agarran, sus plumas no le permiten tomar altura y entonces tiene que valerse de paciencia y maña para poder sobrevivir, con la esperanza de poder recuperarse y volver a las suyas. Los chillidos son parte de sus mañas.

La Muda

Yo, aquí, en el descampado, responsable que soy, cuidando siempre mis siembras, he observado que los tiempos de muda duran hasta dos años, cuando menos año y medio. No sé si lo recuerdan. Cuando el águila se da cuente que su pico y sus garras ya no dan para más, se refugia en la más escarpada roca y se destroza el pico, dándose contra las piedras, y luego lo deja crecer lentamente, escondido para evitar los peligros, hasta que el pico recobra su forma y su fuerza. Eso tarda, tarda mucho. Luego que el pico se recupera, debe arrancarse una a una las garras, para que vuelvan a crecer sólidas y bien formadas. Pero mientras tanto, anda como chino en chinelas, resbalándose entre las piedras y rogándole a Dios que no lo agarren desprevenido. Y finalmente, cuando ya tiene pico y garras, necesita renovar su plumaje y, entonces, se arranca una a una las plumas, para que vuelvan a nacer.  Es sólo después de ese largo, doloroso e interminable proceso, que puede volver a ser lo que antes fue. Claro, no tanto, pero se puede defender.

Por los chillidos de Águila Uno, creo que el pico se está recuperando pero aún tiene que asustar para que nadie se acerque mientras se arranca las uñas y éstas vuelven a crecer. Como ustedes saben, mis queridos pajarracos, águila sin pico no pica, sin garra no agarra y sin plumas no vuela. No es preciso recordárselos. Por eso Águila Uno chilla y chilla, a ver si los enemigos se alejan. Chilla con lo único que ha podido defenderse en estos meses que han pasado, con el gañote, lo único que le queda para sobrevivir con maña cuando no tiene fuerza alguna.

Se quedó en la oscuridad

Pero resulta que las cosas le están saliendo mal. Le descubrieron el escondite. Pero dejemos esto para después porque antes, lo sorprendieron los apagones. Como imaginarse Águila Uno, después de nacionalizar la industria eléctrica y anunciar gigantescas inversiones para modernizar el sistema, que su equipo fuera tan pero tan requete malo y tan pero tan ladrón, algo que el mismo Águila Uno tuvo que admitir, a lo mejor para echarle la culpa a quien no fue o simplemente para asustar, como se iba a imaginar, repito, que su orden no había sido obedecida, que sus palabras el viento se las llevaría, y que más de la mitad de las plantas de generación estuvieron fuera de combate y el país estuviera al borde de quedar sin  luz. Debió ser algo así como un shock eléctrico el que sintió allá arriba en su escarpada roca cuando de repente solo le quedó el relumbrar del trueno, para poder ver la luz.

Le cacharon el escondite

Y ahora cuando se lanza en su operación militar, si militar. Porque el todo lo quiere hacer a lo militar, con mucho escándalo para que la gente crea que tiene fuerza, y mucha bulla para que los bobos se asusten. Si se los digo yo que tengo cinco soles en mi charretera y sé como se bate el cobre. Bien, cuando se lanza  con toda su energía, la poquita que le queda, con esa cadena de expropiaciones para asustar a la gente… porque con el hambre no puede jugar hasta después de las elecciones de septiembre, le revienta el escándalo que tenía escondido, tapado, siguiendo la estrategia del gato, que esconde su porquería, no por pudor sino porque sabe que es hedionda.

Si, le descubrieron el escondite. Ciento sesenta mil toneladas de alimentos contabilizados hasta ahora. Me decía una doctora que me visitó en estos días que con esto se cubriría la alimentación de 150 mil niños por treinta años. Y yo que me las echo del “hombre que calculaba”, multiplico 150 mil por 30 y me da que se podría haber alimentado a 4 millones y medio de niños por todo un año.

Pero yo que estoy aquí, escuchando, observando, y  dejando que mi pensamiento  vuele y vuele y vuele, les aseguro que esto es sólo la punta del iceberg. Yo nunca he visto por supuesto un iceberg, pero si vi la película Titanic y sé lo que puede hacer un bloque de hielo que muestra su cabecita a flor de agua, pero abajo lleva toneladas de masa sólida que flota porque el hielo es más liviano que el agua. Flota igualito que un avión, me entienden, que es más pesado que el aire y, sin embargo, vuela.

Entre tu, amigo lector, y éste humilde Espantapájaros que te habla desde el descampado, ¿se habrá paseado Águila Uno por lo que sería de él si de pronto esa masa de descontento, que apenas aflora con sus pequeñas protestas, pero que pesa más de 160 mil toneladas, si esa masa se le viene encima como el iceberg al Titanic, reclamando lo que es suyo? Vaya usted a saber lo que sucedería.

Cuidado Águila Uno. Anda buscándote otro escondite, porque éste ya te lo descubrieron… y mira que hiede la porquería que ha salido.

Unidad que no existe se la simula

Yo he estado mirando los toros desde la barrera en eso de las elecciones y el comportamiento de la Oposición y no estoy muy seguro de que esa unidad exista. No por el Gallo, a quien siempre defiendo porque tiene plumas y no se mete con mis siembras, y tampoco por el Pollo, que hasta espuelas grandes le han salido. Me preocupa por el asunto del Pájaro Carpintero. El ganó las elecciones primarias y todo el mundo se las quiere respetar. Pero será que no tenía derecho a competir y sin querer queriendo nos engañó.

Yo no sé, pero tengo la misma sospecha que mi amigo Buenaventura, algo huele mal en Dinamarca, como diría mi compañero de siempre, William Shakespeare, o Chaquespeare para el buen criollo. ¿Por qué anda ese run run por allí? ¿Por qué el Pájaro Negro habla de esa posibilidad y el Pájaro Áureo igualito, el mismo día y en la misma página? Y ahora lo que más despierta mi sospecha, su compadre del alma, el Pájaro Naranjero inscribió a media noche una plancha paralela conformada por gente de su alcaldía.

Fíjense lo que me llegó aquí, al descampado. Léanlo, amigos pajarracos, amigas pajarracas, y lleguen ustedes a sus propias conclusiones.

Amigo Espantapájaros

Cumplo en informarle que aquí hay gato encerrado. A media noche, el día sábado, cuando estaban a punto de cerrarse las inscripciones, se apareció un representante de ConEnzo, el partido de Scarano, y presentó una plancha paralela, no solo para el circuito 3, cuyo candidato es Michelle Cocchiola, sino también para la lista.

La candidata para el Circuito 3 es una tal Hectrany Savery, cedula de identidad 11.242.450, y la lista la encabeza un tal Carlos Salas que me dicen que es hijo de una Concejal de San Diego.

A uno le da la impresión de que su caballo será retirado antes de llegar a la gatera, y no saben que hacer porque la renuncia del Gallo los ha dejado sin nadie a quien culpar.

Con mi respeto y admiración de siempre….

Posdata. No revelo el nombre porque me pidió que me lo reservara. Pero aquí como que hay gato y porquería por todas partes.

El Espantapájaros
 
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