Netanyahu sale fortalecido

El Mavi Marmara, donde ocurrió el trágico incidente

Eduardo Zalovich
eduzalovich80@hotmail.com

Si hay un país donde todo se discute con pasión y sin medias tintas, ese es Israel. No hay tema que no genere debates apasionados, excesivos, donde parece que a cada uno le fuera la vida en convencer a los demás. No podía ser distinto con el abordaje de la llamada ‘Flotilla de la libertad’, que produjo un duro golpe a la imagen del Estado hebreo. La ONU, países amigos o adversarios y medios de prensa han sido duros con Israel. Muy pocos expresaron comprensión por el trágico incidente, que se saldo con 9 muertos entre los activistas del crucero Mavi Marmara y medio centenar de heridos entre ambos bandos. Desde la reacción abiertamente antisemita de Hugo Chávez -“Maldito seas Israel”- hasta la cuidadosa posición de Barack Obama, el mundo ha apuntado sus dardos hacia el Gobierno de Jerusalén.

LAS CRITICAS INTERNAS

Yair Lapid, analista de Yediot Ajronot, el diario más vendido del país, fue contundente en su crítica al manejo de la crisis. “Los responsables de relaciones públicas no tienen ni idea de cómo trabajar… Yuli Edelstein (ministro de Información) es un aficionado, no sabe nada de cómo funciona la prensa mundial ni de la dinámica de los acontecimientos mediáticos”. Como ejemplo, escribe: “Si supieran algo al respecto, las docenas de equipos de televisión que llegaron a la playa de Ashdod el lunes habrían encontrado, dispuestas en la arena, las armas que incautaron en barcos anteriores. Faltaron reflejos y profesionalismo, en un mundo donde la información es prácticamente instantánea.

Lógicamente, las protestas internas no se limitan al mal manejo mediático. No se entiende cómo los comandos que abordaron primero el barco no estaban preparados para una recepción agresiva como la que se produjo. Y cuando les llegó la orden de usar sus armas, la situación era tan seria que nueve personas murieron en la pelea.

LA GEOGRAFIA POLITICA DE ISRAEL

En este punto vale la pena explicar algunas realidades del sistema político israelí. El gobernante Likud es un partido nacionalista que tiene como referentes ideológicos a Zeev Jabotinsky y Menajem Beguin. Este último firmó la paz con Egipto en 1979. Gobierna en alianza con partidos religiosos judíos (Shas y Iahadut Hatora), y el grupo radical Israel Beiteinu, liderado por el canciller Avigdor Liberman. A ellos se suma el Partido Laborista (Avoda, social-democrata) que dirigió la nación entre 1948 y 1976 de forma ininterrumpida, y entre cuyos dirigentes se contaron Golda Meir, Itzjak Rabin y el actual presidente, Shimon Peres. Su líder es el ministro de Defensa y ex premier Ehud Barak, quien estuvo a punto de llegar a un acuerdo definitivo con Arafat – que éste finalmente rechazó- durante el segundo mandato de Bill Clinton. La oposición está encabezada por Tzipi Livni, dirigente del centrista Kadima, creado por el ex premier Ariel Sharon. Otros partidos opositores son Meretz (socialista), Jadash (comunista) y varios partidos étnicos árabes.

Más que por visiones socio-económicas, de derecha o izquierda, en Israel se definen por la mayor o menor disposición a realizar concesiones territoriales. El sionismo, que defiende la legitimidad de Israel como estado judío, es la base común a todo el espectro político, exceptuando los sectores musulmanes.

Bibi Netanyahu, actual primer ministro de Israel.

Reacción nacionalista

Más allá de objeciones de todo tipo, el público en Israel y en casi todo el espectro político, han reaccionado con indignación a las criticas del exterior. El primer ministro Bibi Netanyahu, que anuló una reunión con Obama en Washington y regresó desde Canadá, ha salido fortalecido en el plano interno. Su visita a los soldados heridos y su declaración a la prensa, en tono contundente, cayó bien entre la gente. Casi todos coinciden con su denuncia acerca de la “hipocresía” del mundo y su afirmación del derecho a “impedir la entrada de armas a Gaza por aire, mar y tierra”.

La líder de la oposición, la ex canciller Livni, también defendió la acción del Ejército. Resulta que aquí para la gente el Ejército, del que participan casi todos los jóvenes entre 18 y 21 años, es la institución por lejos mejor valorada.

Otro hecho que ha enardecido al público son importantes datos que han ido saliendo a luz sobre la ‘Flota Libertad’. La ONG IHH, organizadora de la misma, y defendida por el Gobierno de Tayip Erdogan, fue investigada en 2007 por la propia policía turca. En sus oficinas de Estambul, los agentes encontraron armas, explosivos e instrucciones sobre la preparación de bombas. Estos hallazgos habían sido presentados con orgullo al mundo por el propio Gobierno de Ankara.

EL JUEGO DE LA HIPOCRECIA

El enojo con Turquía es mayúsculo. Dos mil jóvenes se concentraron frente a su embajada en Tel Aviv gritando “Erdogan nazi” y quemaron banderas turcas. El analista Ron Tira escribió un duro un artículo en Israel Hayom, titulado “La posición turca: política de doble moral”. Allí explica que “en 1974 invadió Chipre y ocupa por la fuerza la parte norte de la isla, a pesar de las resoluciones de la ONU. Además, asentó 116.000 turcos en territorio chipriota. ¿Serán esos los colonos turcos de Chipre?” Y agrega Tira: “La otra parte de la ecuación es que el 70% de los greco-chipriotas que vivían al norte, fueron expulsados hacia el sur, y Turquía ni siquiera está dispuesta a debatir la posibilidad de que vuelvan a sus casas… en Kurdistán, un pueblo lucha por su autodeterminación. ¿Alguien se imagina cómo reaccionaría Turquía si ciudadanos de otro país intentaron fortalecer al PKK exigiendo que se permita levantarles restricciones, enviarles armas y ayudándolos en la lucha diplomática internacional?” Explica asimismo que unos “30 millones de kurdos viven bajo opresión turca en un territorio 40 veces más grande que Cisjordania..” Y finaliza el analista: “en el marco de la guerra contra el terrorismo kurdo fueron muertos 37.000 kurdos, en su mayoría civiles, y cientos de miles expulsados de sus hogares…”.

Por su parte, la destacada periodista Ana Jerozolimski, escribió un análisis titulado “Hipocresía”, donde afirma: “Lo más sorprendente es cómo el mundo libre se deja engañar por los radicales favorables al terrorismo, y no se da cuenta que todas las democracias están en la misma bolsa… En la flotilla autodenominada “de la libertad”, había sin duda gente bien intencionada. Lejos estamos de creer que todo aquel que se manifiesta en favor de los derechos palestinos es un antisemita. Pero es que, justamente, no sirve a los palestinos fortalecer al régimen de Hamás. Ni tomates ni remedios quiere Hamás en Gaza, sino armas y misiles que podrían entrar con facilidad, enviados por Irán, si Israel no se mantuviera firme en su bloqueo”.

En definitiva, el trágico incidente del Mavi Marmara ha radicalizado las posiciones en el Cercano Oriente. Los países árabes, Turquia y los palestinos, acusando a Israel de realizar una “masacre contra un convoy humanitario”. Los israelíes, cerrando filas ante lo que sienten como una crítica excesiva y un manejo parcial de la información. Un paso atrás en el eterno camino hacia un tratado de paz, porque cuando las posiciones se radicalizan, las soluciones se alejan.

*Por razones de espacio, dos párrafos hanligeramente sido editados.

 
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