Pate de foie gras

Sammy Eppel

Sammy Eppel
sammyeppel@gmail.com

Hoy nuevamente las izquierdas del planeta se regodean en su apoyo al “Buen salvaje”

En octubre de 1997 se publicó en Francia “El libro negro del comunismo”, son 800 páginas sobre los crímenes del comunismo, una compilación por parte de un grupo de reconocidos historiadores en su mayoría de izquierda en un intento de poner al descubierto las políticas y sus actores que causaron, entre otras calamidades, más de 40 millones de muertos. Luego de la caída del muro de Berlín, la izquierda democrática y progresista trataba de poner distancia entre ellos y los comunistas, porque según ellos una cosa era ser parte de un error y otra muy diferente es ser cómplice de un crimen.

Ya que Chávez pretende ser un aventajado comunista que, por favor, alguien le regale el libro para que cuando Venezuela se termine de hundir y corra la sangre él no pueda decir que cometió un error. El fin de semana un agudo analista declaró, palabras más o menos, que la enfermedad de Chávez es “necrofilia ideológica”[i] porque las ideas que profesa han sembrado de muerte y desolación a medio mundo y a pesar de la evidencia de la nefasta repetición de tales afrentas a la humanidad, él se empeña en el abrazo troglodita con los dinosaurios marxistas.

Hoy nuevamente las izquierdas del planeta se regodean en su apoyo al “Buen salvaje” con la virginal y romántica propuesta de apoyo revolucionario incondicional al nuevo abanderado del totalitarismo estaliniano. Para ellos las bufonadas de Chávez son cantos de sirena que aderezan un buen vino francés y una ración de pate de foie gras en los Champs Elysees, todo por cuenta de la bolivariana mientras gritan “muera el capitalismo”, y ya tienen preparado el discurso de Fidel y Chávez grandes demócratas y de cómo ellos no cometieron ningún crimen, sólo fue un error. ¡Será!


[i] El personaje es Moisés Naim, quien convirtió la frase en su interesante columna de esta semana. Ver página 10.

 
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