¿SE ARRIESGARA CHAVEZ A CORRER LA MISMA SUERTE?

JESÚS HERAS –

Fue abismal la discrepancia entre los vaticinios de las encuestadoras colombianas y el resultado de la primera vuelta.  Mientras éstas pronosticaban un virtual empate entre Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, el primero duplicó al segundo en esa primera elección.

Pero errores de este tipo no son infrecuentes, sobre todo en una época, la actual, cuando el acelerado avance de las comunicaciones ha generando modificaciones radicales en la forma de actuar del elector. Tanto, que en ocasiones, cambios inesperados han transformado las correlaciones en tiempo real.

Ese fue el caso de la voladura del tren en Madrid. En 72 horas, el acontecimiento transformó en derrota, una victoria que el PP y de su candidato Mariano Rajoy creían consumada. El error del Presidente Aznar al acusar a la ETA, el rápido descubrimiento de su equivocación, y la capitalización del error por parte de Psoe y su candidato José Luis Rodríguez Zapatero, consecuencia directa de la comunicación masiva, cambiaron en tiempo real las preferencias electorales.

En Venezuela hemos sido testigos también de diferencias inmensas entre lo que las encuestas vaticinaron y lo que en la práctica ocurrió, solo que acá el origen del error pudo haber surgido de factores singularmente venezolanos. El uno, procedente del temor del encuestado al responder las preguntas. El otro, originado en las dificultades para medir la intensidad de la intención del voto y por ende la probabilidad de que uno u otro bando logre mayor concurrencia a la hora de votar.

Pocos dudan hoy que el Presidente Chávez en verdad perdió el referéndum revocatorio de 2004, pese a que las encuestadoras lo daban ganador. Dos encuestas a boca de urna que conocemos revelaron que el Presidente había perdido por un margen no menor al 20%. Sin embargo, el resultado reportado por el CNE, y avalado por el inefable Jimmy Carter, fue exactamente al revés. Y en el referéndum constitucional de 2007, la ventaja de sus opositores debió ser descomunal. Tanto, que el CNE nunca se atrevió a hacer públicas las cifras definitivas. Allí también las firmas especializadas habían otorgado ventaja al Presidente.

Al acercamos en Venezuela a una nueva contienda, las encuestas han vuelto al centro del debate. El Presidente Chávez – afirma una empresa especializada- se ha recuperado en un 8% desde que comenzó su arremetida mediática. Pero ¿qué seguridad tenemos de que la gente votará por Chávez y no, en cada entidad, por los referentes locales? ¿Qué garantía existe de que la intensidad del voto chavista será esta vez igual o mayor al voto opositor? ¿Qué certeza tenemos de que esta vez los electores están diciendo la verdad?

En un año en el que todo le ha salido al revés y su popularidad está en el nadir, ¿Se arriesgará el Chávez a una nueva elección?


 
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