Colombia depositó su fe en la continuidad

Juan Manuel Santos

ABC de la semana

En los días posteriores a la victoria de Juan Manuel Santos en la primera vuelta, se produjo un debate intenso sobre las razones por las que las encuestas se habían equivocado por tan alto margen. Mientras éstas vaticinaban una victoria de Santos por muy pequeño margen pero también su derrota en la segunda vuelta a manos del ex alcalde de Bogotá, el ex ministro de Uribe se impuso por amplísimo margen. Tan grande había sido la ventaja que desde aquel momento no quedaron dudas sobre quién sería el próximo Presidente.

Tal era el desconcierto sobre los sorprendentes resultados que alguien escribió – y en este semanario lo reprodujimos- que las elecciones colombianas habían sido más fáciles de explicar que de predecir. Lo cierto, pensamos, es que los colombianos querían un cambio, pero le tenían miedo al cambio. Querían continuidad, pero tenían temor a que la continuidad pudiera reproducir en Uribe, el deterioro que en Perú, produjo la prolongación del mandato de Fujimori. Querían derrotar a las FARC, pero a la vez añoraban la paz.

Fue necesario que un venezolano, J.J. Rendón, como aquel niño en la fábula de Hans Christian Andersen, convenciera a Santos de que el Rey, en este caso Mockus, estaba desnudo. Desnudo porque no encarnaba el anhelo de continuidad de la gestión de Uribe; desnudo por el recuerdo desnudo su comportamiento público; desnudo porque ante las FARC y la variable Hugo Chávez, la posición de Santos era mucho más definida.

Da la impresión que en las 72 horas que antecedieron aquella primera votación, los colombianos que deslumbrados por el surgimiento mágico de Mockus, anhelaban un cambio, le tuvieron miedo al cambio, mientras que aquellos que apostaban a la continuidad, al vincularse Santos abiertamente con el uribismo, se sintieron reconfortados. Finalmente debió privar sobre el elector colombiano la fantasmagórica imagen del Presidente Hugo Chávez quien, de tanto amenazar a Santos, en algo lo ayudó.

Consumada la segunda vuelta, ABC de la semana ha querido hoy reproducir la opinión de dos destacados analistas colombianos. El uno explica porque ganó Santos, el otro, porque Mockus perdió. Claro, tomémoslo como debe  ser. Recordemos que fue un venezolano quien descubrió lo que era obvio, y que el desenlace final se hizo inevitable cuando era mucho más fácil explicar que predecir.

 
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