El librito de Salas (II)

Julio Castillo

Julio Castillo

Hace algo más de una década escribí un artículo con este mismo título. En ese momento, mantenía con Henrique Salas Römer una discrepancia importante sobre el tema de las elecciones nacionales y su manera de abordar su candidatura presidencial. No fue clandestino el diferendo, escribí artículos y hubo reportajes de prensa sobre el tema.

Salas Römer y los cinco mil jinetes que lo acompañaron en su marcha a Caracas son recibidos con flores que les lanzan desde los balcones. A su lado cabalgan Alicia Machado y Gaby Mayaudón.

La divergencia, sin embargo, no me impidió reconocer que HSR había ganado muchos partidos dejándoles la bola en la mano a sus adversarios que con frecuencia se desconcertaban y cometían errores. O que a bordo de Frijolito, lanzándose sin partido alguno, lograra desplazar las candidaturas de los partidos tradicionales y le hiciera pasar un susto a Hugo Chávez en la recta final.

Hace también mucho tiempo, Celio Celli, en una conversación y a guisa de explicación de la derrota electoral de su hermano Oscar frente a Salar Römer, me confiaba con acierto: “Julio, es que en la política las cosas han cambiado mucho, lo que antes era bueno ahora es visto como malo y viceversa”. Se refería Celio a que las grandes maquinarias, con mucho poder se habían convertido en dinosaurios y eran repudiadas justamente por esa acumulación abusiva del poder.

En efecto, Salas, un diputado poco conocido por el gran público, contando con el apoyo del MAS y una parte de COPEI, caminando incansablemente por los barrios con su tropa de juglares, el tomatero, el lapero y un grupo de audaces, le arrebató la gobernación a la más aceitada de las maquinarias de AD en todo el país.

Una vez gobernador, logró desorientar a sus adversarios y gano él y Henrique Fernando, 5 elecciones seguidas y ahora Henrique Fernando ha vuelto al poder. El sustento de su táctica ha sido, a mi entender, lograr que sus adversarios voltearan hacia otro lado, mientras él avanzaba hacia donde quería.

Se me ocurrió en aquel entonces que hacía como Willie Horton, el brujo, aquel polémico jugador-manager del Magallanes que ponía a tocar la bola al cuarto bate y a robarse el home sin outs con el mejor bateador en el plato y quedó campeón con el Magallanes, sorprendiendo a todos los entendidos.

Celio tenía razón; las cosas habían cambiado mucho y sólo acertaron quienes se dieron cuenta a tiempo de ello y lo supieron aprovechar.

Hoy, HSR renuncia a encabezar la plancha unitaria en Carabobo, es decir, renuncia a ser diputado seguro, sorprendiendo a todos los que pensaban que su candidatura era efectivamente la confirmación de su “ambición de poder”.

Ahora, desconcertados como Adán el día del Padre, ensayan las más variadas hipótesis acerca del gesto de Salas Römer. Lo cierto del caso es que el resultado final de ello es que se han abierto las puertas para que muchas caras nuevas (obviamente la mía no es una de ellas) lleguen al parlamento a ser voceros de nuestro estado y de las fuerzas democráticas unidas y eso, siendo bueno para todos, será también bueno para Salas y su partido que en un lapso muy corto habrá renovado sus cuadros y se prepara entonces para este nuevo periodo lleno de grandes desafíos.

Con Salas se puede tener diferencias, quien esto escribe las ha tenido de todos los tamaños, pero eso no impide reconocer que juega con un librito distinto al del común de los dirigentes políticos. Por eso ha ganado muchos juegos, mientras otros se quedan con la bola en la mano.

 

Un Comentario;

  1. William Muskus said:

    Excelente art. Henrique fue un excelente Gobernador y es una reserva que tenemos que tener para cuando venga la reconstruccion de la patria. Desde cualquier cargo ejecutivo el sera mas util que desde el parlamento.
    Hechos y no palabras!
    Sabemos que si hay un territorio de lo posible, lamentablemente el pueblo prefirio un salto al vacio (Jacobo salas) y hoy vivimos las consecuencias.

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