El click de Yuri Valecillo

Carlos Ochoa

Carlos Ochoa

El mundo no está definitivamente inventado ni visto, pero es necesario saber ver, para poder captarlo con una cámara fotográfica. La decisión de hacer click se toma en un  segundo, sin embargo para el fotógrafo que está posicionado, alineado con su objetivo, esta pequeña fracción de tiempo es la más importante y trascendente, pues de este instante decisivo como lo denominó Cartier-Bresson, depende la calidad y valor de la imagen capturada.

Fotografía de Yuri Valecillo

El discurso fotográfico del venezolano Yuri Valecillo alinea su pensamiento político, con un ojo feroz, y un corazón que no cesa de latir por la justicia que reclaman los personajes que retrata. Es en el mejor sentido, un combatiente armado con una cámara, que busca y necesita de la guerra  para disparar su sensibilidad.

La muestra que trae Yuri a Venezuela y que ya expuso en México, su país de residencia a ratos, contiene un registro de la cotidianidad  y religiosidad del caribe insular, en el cual cumplió funciones diplomáticas con el actual gobierno. El fotógrafo  con esta propuesta, penetra en el universo cotidiano y festivo de lo femenino, sin invadir un territorio que sabe imposible de abarcar. Para ello ha resuelto dejar un aire, una distancia entre el lente y el objetivo. Este espacio ganado suma elementos, contextos que enriquecen los relatos posibles.

Las imágenes femeninas captadas por Valecillo distan de lo convencional, contienen  connotaciones que van más allá del instante atrapado. El proceso político histórico que determina la relación entre el fotógrafo y sus personajes, sugiere al espectador trascender la escena representacional de las identidades de género, y armar un conjunto inédito de significados y significantes, que produzcan una lectura que comunique la expresión emocional de la composición gráfica.

La fascinación de la fotografía como sostiene Susan Sontag, reside en la espontaneidad transparente del relato captado. Las imágenes-relatos que Yuri  comparte con su público de Venezuela son documentos transparentes. La huella de lo real, marcada por el fotógrafo como referente experiencial significante, es un hecho político que como espectadores estamos invitados a darle sentido.

Dentro del contexto contemporáneo de la fotografía venezolana, la obra de Yuri Valecillo nos ofrece una mirada siempre en tránsito al borde de la obsesión, por la  búsqueda compulsiva del costado más herido. El  que no cesa de doler, ni se deja arropar con la esperanza.

P.D. Invitamos desde esta columna a visitar la muestra fotográfica “Divino y Profano” de Yuri Valecillo, que se expone actualmente en la Galería Luis Guevara Moreno de la Biblioteca Pública Manuel Feo La Cruz de Valencia.

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa
Top