Chávez no puede recuperarse

Francisco A. Bello Conde

Francisco Bello

Todas las encuestadoras revelan una sostenida caída de la popularidad del Presidente de la República. Los más conservadores hablan de un pequeño margen y otros de hasta 20 puntos porcentuales, pero todos coinciden en que el oficialismo hoy, es minoría.

Frente a esta realidad hay algunos sectores que piensan que el arranque de la campaña electoral pudiera revertir esta caída de Chávez, ya que éste ha logrado sobreponerse en muchas de las campañas anteriores, pero en este momento, es imposible su recuperación.

La primera razón obedece a que 7 de cada 10 venezolanos está en contra del comunismo, de las expropiaciones, de la regaladera de plata a otros países y del modelo cubano y resulta ser que el Presidente lejos de modificar su discurso en este sentido lo ha radicalizado.

Esta estrategia tiene como único objetivo cohesionar el segmento que aún lo apoya, tumbar los puentes que permiten migrar del chavismo, pero al mismo tiempo está empujando a los independientes hacia la oposición y haciendo imposible el regreso de quienes lo han abandonado.

Por otra parte, a partir de enero de este año, la gente comienza a percibir al propio Hugo Chávez como responsable de los problemas que nos aquejan. Durante los primeros 11 años de este Gobierno, el electorado buscaba la forma de justificar al Presidente, como tratando de mantener intacta la esperanza que sobre éste había cifrado.

Hoy, cerca de 6 de cada 10 venezolanos lo responsabilizan de los problemas de electricidad, de agua, de seguridad y de servicios públicos, convirtiéndose éstos en la primera razón que motiva el descontento hacia su gestión.

Si es el propio Chávez el culpable de unos problemas que no pueden solucionarse a corto plazo y menos en 2 meses, no existe razón alguna para pensar que éste pueda recuperarse y triunfar el próximo 26 de septiembre.

Sólo errores del sector opositor pudieran revertir lo que parece inevitable. Si los partidos nos empeñamos en pelearnos por manejar centros electorales que después no tenemos como cubrir, dejando las urnas a merced del PSUV; si nos empeñamos en pedir que se nos incluya en la toma de decisiones pero somos incapaces de visitar un barrio, de tomar la calle, le estaremos haciendo el juego al oficialismo; si por el contrario nos dedicamos a apoyar a los fuertes en cada región y exigimos que se nos respete y se nos apoye en donde somos mayoría, le daremos una paliza al autoritarismo y al atraso en las venideras elecciones.

 
Top