Jogo Bonito

Espantapájaros
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“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Este ha sido una semana maravillosa para los amantes de combates y contiendas. Yo soy uno de ellos y siempre busco la manera de asustar a los pájaros bravos que se quieren comer mis cosechas. Para lograrlo, pese a mi inmovilidad, debo sorprenderlos en su jugada, cambiándome lentamente de posición de manera que el reflejo  del sol sobre los soles de mi charretera los ciegue y emprendan vuelo hacia otra parte.

Los Uruguayos se fajaron duro contra los holandeses, pero nuestros vecinos (lo digo por las gaviotas que de cuando en cuando me traen historias de Aruba, Bonaire y Curacao) lograron imponerse. Fue apretado el encuentro y el arma fundamental de los naranja, nada que ver con el pájaro naranjero de por acá, su arma fundamental, repito, fue la cabeza. A cabezazo limpio se abrieron paso para meter sus goles. Porque en términos de patadas, de las buenas, quedaron empatados.

Hoy, mientras escribo he observado a alemanes batirse contra españoles, ¿Quién ganará? ¿Se impondrá la fuerza y estatura de los alemanes o la velocidad, la sagacidad y el jogo bonito de los rojoamarelos? Pienso que los segundos.  Y la final será entre los naranjas y los rojoamarelos. ¿Quieren apostar?

Pero volvamos atrás. También disfrute mucho anoche viendo en mi pequeña tele portátil a Santana, volviendo por lo suyo. Pichó como en sus mejores tiempos y además metió un jonrón. Y cuando a su outfielder, se le cayó un flaicito y su manager lo quiso sacar, Santana le respondió, este juego es mío y lo termino yo. Nueve arepas le metió a los Rojos, no a los de aquí, sino los de Cincinnati, que son el equipo más bateador de la liga central.

Entre los Rojos-rojitos todo se definirá

Pero la mejor batalla de esta semana fue entre los Rojo-rojitos de Pdval y el purpura eclesial del Cardenal Urosa. Y en simultanea, la de los Rojo-rojitos de La Habana, que quieren clavarnos al Cóndor del Caribe y el Rojo encendido del cardenalato. ¿Rojo encendido del cardenalato?

No sé si Uds. lo han observado como yo, pero en las ceremonias fundamentales del Vaticano, cuando se aproxima el momento de designar un nuevo Papa, y no sé si en alguna Misa posterior, los cardenales sacan sus colores de verdad. Meten en el armario el purpura, y sacan a relucir Rojo Encendido que denota su disposición a derramar, como los mártires de antaño, su sangre para defender la Fe.

¿Quién ganará esa batalla? Los rojo-rojitos de los containers o aquellos dedicados en el mundo entero a predicar la fe. Yo que los estudio desde hace años y observo cómo actúan, les aseguro que la Iglesia no la va a perder. Y por varias razones: flexibilidad táctica, fuerza, claridad de objetivos, paciencia y fe. Ingredientes básicos del Jogo Bonito. Veamos.

El equipo chambón

Viendo el Juego de hoy entre España y Alemania, me puse a pensar cuan malo ha sido en Venezuela el equipo opositor. Mientras los rojos apelaban al jogo bonito, atacando, replegándose, moviéndose hacia un lado y hacia otro, y luego volviendo atacar, siempre con la mirada puesta en el arco contrario, en Venezuela el equipo opositor sólo pensaba en atacar,  y atacar en bloque, me imagino confundidos, por falta de preparación, con las guerras de antaño. A lo mejor creían que la victoria llegaría con un desembarco masivo en Normandía, sin haber antes debilitado al enemigo o haberlo dejado debilitarse con sus propias torpezas.

Y ya ven lo que ha pasado, Águila Uno, comandante para Venezuela de las tropas del Cóndor de Cuba, se los ha driblado más de una vez y ahora quiere repetir su hazaña. Claro, esta vez es distinto, porque Águila Uno está demasiado débil. Ya se los he dicho a saciedad. Tanto que el cansancio de sus piernas lo agobia, su cabeza ya no da, y me han dicho que a veces silenciosamente recita el Canto de Otoño en Primavera de Rubén Darío… “Cuando quiero llorar no lloro y a veces lloro sin querer”. Y en verdad lagrimea, porque ya no manda, solo recibe órdenes… y sus propios seguidores – aunque lo oculten- ya no quieren saber de él.

Tomemos un ejemplo. ¿Cómo va a querer un gobernador o un alcalde, que sabe que Águila Uno o, mejor, el Cóndor del Caribe de quien recibe órdenes, los quiere liquidar, como se piensa que harán  esfuerzo alguno para ganar la elección? De allí que ni elecciones habrá. Ya se los conté la otra semana. Buscarán a toda carrera cambiar las leyes para luego declarar que, siendo el Congreso Comunitario Nacional el que va a legislar, no hace falta elegir una Asamblea Nacional. Es lo que quieren hacer, si lo logran o no, vaya Ud. a saber.

Pero ello supone que el otro equipo no juega, me refiero al equipo opositor, y ojo, tiene razón Águila Uno en caer en ese error, porque a decir verdad, el equipo opositor ha sido hasta ahora un equipo chambón. Pero ojo, para perder Águila Uno ya no requiere Opositor. Águila Uno se está cayendo solo y lo peor es que no se da cuenta. Sigue allá arriba, pensando que con solo chillar, asustará al enemigo, pero está tan pero tan débil que cualquier día de estos se desprende como una roca y cae en las profundidades de un cañón perdido.

La MUD

Cuando existió la Coordinadora Democrática, tomaron al pajarraco Enrique, un gran operador político, pero con poca visión de Estado, y lo utilizaron para sabotear el referéndum desde adentro. El pajarraco mirandino, creyendo que la Presidencia estaba a la vuelta de la esquina, se comió el cuento y lo vacilaron. Al final, todo se perdió.

Ahora es distinto pero es igual. El Ave Ledo, es un gran parlamentario. Un hombre organizado, y un buen negociador. Bajo su conducción, se logró armar el rompecabezas de la Unidad. Pero ¿quien dirigirá la campaña? ¿El Ave Ledo? ¿Las televisoras? ¿Algún famoso mágico del gran capital? ¿Alguna comisión?

Para no darle alas a nadie, ¿se impondrá de nuevo la mediocridad?

 
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