La hora de la autocrítica

Carlos Lozano

Carlos Lozano
carlos@carloslozano.com

A estas alturas se escriben, leen y entonan himnos de victoria mientras la Mesa de la Unidad Democrática, al menos en Carabobo, sigue divagando sin preguntarse con seriedad dónde está el pueblo. Dentro de un entorno para todo el mundo alarmante, más allá de los medios de comunicación y las denuncias de individualidades no se ve la que debería ser una protesta civil contundente por la tragedia insólita e indignante de los alimentos descompuestos o por los reclamos que están en boca de las mayorías pero terminan de cuajar en una gran presencia opositora.

Es como si existieran dos niveles totalmente distintos y cada uno por su lado. Los ciudadanos de todos los niveles socioeconómicos molestos, por un lado, y la Mesa de la Unidad y sus grupos integrantes por otro. Esa oposición organizada parece estar corriendo como los caballos, con gríngolas que sólo le permiten ver en una sola dirección. La MUD mira hacia delante, hacia el 26 de septiembre, pero no ve hacia los lados..

El trato de la oposición a los supuestos nini, que estén donde estén son reales, se les trata con indolencia, mientras el chavismo, por su parte, organizado aunque pueda tener sus propios problemas, y por organizado eficiente, no califica a esos ni-ni de divisionistas; más bien los toma en cuenta y hace esfuerzos por atraerlos..

La oposición es anti todo lo que sea Chávez, y eso la convierte en excluyente, cae justamente en lo que le critica a Chávez; piensan que tienen el triunfo en la mano, creen que Chávez ya está contra la pared.  La oposición que representa la MUD es una línea muy delgada y frágil para soportar la tensión de la verdadera unidad democrática en Carabobo.
Frente a la MUD, el chavismo en Carabobo es una fuerza real, que podrá tener sus divergencias, que tiene a dirigentes insatisfechos, pero que caminan con disciplina, que habla al pueblo sin exclusiones, que sigue estando presente, y defiende con vigor esa presencia, en los sectores populares..

Si la Mesa de la Unidad Democrática no se abre con sinceridad y criterio práctico a los liderazgos independientes que van cobrando fuerza cuando levantan el discurso de integración, participación y más democracia, los partidos y candidatos que la integran van a seguir teniendo las perspectivas reales cuesta arriba en un estado que, no por ser actualmente gobernado por Salas Feo y por grupos opositores, es un estado contundentemente opositor.

 

Un Comentario;

  1. Iván López Caudeiron said:

    Muy bueno, excelnte artículo, a pesar de la “incomodidad” de muchos al leerlo.

    Saludos CArlos.

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