Los tres Golpes

JESÚS HERAS –

Las democracias modernas nacieron del desarrollo y progresiva fusión de dos procesos independientes.  De un lado la forma, el voto progresivamente universal, directo y secreto. Del otro, aquello que le fue dando substancia a la vida en libertad: la consagración de derechos constitucionales conducentes a una convivencia civilizada.

Si lo uno, la forma, tuvo por piedra angular la celebración de elecciones y la alterabilidad del poder, lo otro, el desarrollo de los derechos humanos, se construyó sobre cuatro pilares fundamentales: el derecho a la vida, el derecho a la propiedad, el derecho a la libre expresión y el derecho a ser juzgado por jueces imparciales. Una tercera vertiente, sin la cual todo lo demás ha sido históricamente frágil, es el fortalecimiento de las instancias subnacionales de gobierno, elegidas por voluntad popular. De allí que tanto Alemania como España se hayan movido hacia la consagración de autonomías regionales, luego de décadas de totalitarismo.

11

La Carta Democrática adoptada por la Organización de Estados Americanos previene contra las iniciativas que históricamente conspiraron contra gobiernos civiles en Latino América. Si nos constreñimos al ámbito venezolano, tal fue el Golpe de Estado que derrocó a Rómulo Gallegos, conduciendo al régimen militar de Marcos Pérez Jiménez e igualmente pudo haberlo sido la intentona que, liderada por el entonces Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, buscó en 1992 derrocar a otro Presidente electo.

Hace algunos meses el profesor Fernando Mires daba cuenta de la aparición de un nuevo tipo de Golpe en el continente. Se trataba de gobernantes que, ungidos por la voluntad popular, recurrían a abusos de poder para cercenar progresivamente los derechos civiles consagrados en la Constitución.

No era algo nuevo para la Humanidad. El ascenso democrático de Hitler sigue siendo el caso más emblemático de este fenomeno. Pero en el escenario Latino Americano, se trataba de algo nuevo. De allí la inutilidad de la Carta Democrática cuando el golpe nace, no de afuera, sino de las entrañas del gobierno mismo. El nuevo fenómeno en suelo americano fue descrito por Mires como “Golpes desde el Estado”, calificación precisa y a la vez fonéticamente ingeniosa.

Hugo Chávez, hoy Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, pasará a la historia como el único personaje en haber ensayado las dos fórmulas: El Golpe de Estado y el Golpe desde el Estado. Su abierta y contumaz violación de una Constitución por él mismo propiciada, promulgando leyes que contravienen el texto de la Carta Magna, da plena fe de su desenfreno.

Pero ha ido más allá nuestro Presidente. No se conforma: El triunfo del NO en el referéndum de 2007 no pudo evitar que con el mayor desparpajo éste lograra por vías subalternas, sancionar aquello que el pueblo soberano le había negado.

De manera que cuando llegue el momento de legitimar – si se atreve-  las “Comunas” como fuentes paralelas de poder frente a los gobiernos regionales y municipales existentes, una tercera intentona militar se habrá consumado.

No es fácil ser demócrata cuando demócrata no se es.

 
Jesús HerasNo photo
Top