MAS ALLA DEL CONTAINER

REPIQUE

Mélida Qüenza Ponte
mq0105@hotmail.com


Estar frente a un medio de comunicación en estos días es conocer sobre toneladas de alimentos vencidos, descompuestos, etc., de un conjunto de importaciones realizadas por el gobierno nacional. La alharaca es de todos los días, todos corren en busca del container o recipiente con alimentos en mal estado, para verlo, fotografiarlo, y si eso no es posible, para entrevistar a alguien que lo haya visto, que hable de él.

Esa es la noticia, nadie lo niega, es una noticia, sin embargo, vemos como todo gira alrededor del sensacionalismo de un alimento descompuesto que puede ser dañino para el consumidor, se dan cifras cuya verificación queda en la duda, simplemente porque los responsables de esos recipientes no lo permiten. Así pasan los días, de container en container, no se sabe hasta cuándo. Ya vendrá otro caso que llenará todos los espacios en los medios de comunicación y los containers pasarán al olvido.

No es lo deseable, un buen tratamiento de la noticia, despojándola del sensacionalismo, debería dejarnos lecciones, una buena dosis de claridad en cuanto al problema alimentario del país, la producción e importación, el sistema d comercialización y de distribución, etc. Profundizar en el tema, radiografiarlo, analizarlo objetivamente, apartando ideas preconcebidas, particularmente políticas, es el trabajo que corresponde al buen periodismo.

Nos referimos a este caso como un mero ejemplo, para comentar una loable iniciativa de una universidad española, dirigida a periodistas, con el propósito de dar un justo tratamiento mediático a una situación lamentable como es el aumento de los casos de feminicidios. Se trata del Observatorio de los Media y de las Agresiones contra las Mujeres en Contextos de Alta Violencia (Omad-Cav), proyecto del Observatorio de la Cobertura de Conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona, que se propone trabajar por la mejora de la cobertura informativa sobre los feminicidios bajo el convencimiento de que una opinión pública más consciente de lo que ocurre, de por qué ocurre y de qué medidas son necesarias para desterrar estos actos, es dar un paso adelante para contribuir a su erradicación.

Se intenta profundizar en torno a este tipo de violencia desde el punto de vista jurídico, psicológico, periodístico e institucional para ayudar a que los medios pongan atención al tema y salgan del enfoque sensacionalista y del lamento sin salidas. El Omad-Cav busca interactuar con periodistas de los diversos medios de comunicación, estimularlos a criticar con fundamentos, a reconocer aspectos inadecuados o también oportunidades perdidas, pues preocupa la falta de contextualización del conflicto en las noticias, el hecho de que no se consulten fuentes especializadas que contribuyan a dar profundidad a la mirada y a ampliar el enfoque, en muchos casos “lamentan” el dolor y el sufrimiento, pero no apuntan salidas.

Es la misma preocupación que tenemos aquí, que no se va más allá del container.

 
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