Siria/Venezuela ¿alianza estratégica?

Hace dos años el presidente Chávez anunció en Damasco: “Siria y yo vamos a cambiar el mundo”. Desde entonces lo único que ha cambiado es la economía de los dos países, ambas se precipitan en caída libre. Pero el presidente Bashar al-Assad, ávido de dólares, a diferencia del líder bolivariano, sabe dónde y cómo obtenerlos...

Orlando Ochoa Terán
o.ochoa@worldnet.att.net

Con este objetivo en la mente y con una visión muy clara, el oculista de profesión, Bashar al- Assad, no tuvo ningún pudor en acudir a la zalamería para lograr su propósito. “Chávez es un líder árabe y está en el corazón del mundo árabe”; “El presidente Chávez ha salido airoso de todas las presiones de las grandes potencias” y como si hubiera caído en cuenta, por la cara de los presentes, de sus descarados ditirambos”, aclaró: “No queremos adular, es la verdad”.

Pocas horas después el gobierno bolivariano anunció que Venezuela financiaría un proyecto de $100 millones para una refinería en la región de Homs, Siria.

La refinería es parte de una estrategia siria destinada a detener la declinación de su producción petrolera que en los últimos 10 años ha alcanzado 40%. Para revertirla el “antiimperialista” sirio ha abierto su mercado petrolero a corporaciones capitalistas.

De acuerdo a Oxford Business Group, Siria ha recibido inversiones que alcanzan a los $3.000 millones de corporaciones petroleras como Royal Dutch Shell, Total, Gulfsands Petroleum, Tatneft y ONGC Videsh. Las americanas no tardan. Hace 5 años, EE UU retiró su embajador en Damasco a raíz del asesinato del primer ministro de El Líbano, Rafik Hariri (el principal sospechoso era Bashar al-Assad), pero la administración Obama ha decidido normalizar las relaciones con Siria. Al-Assad recibe dinero del capitalismo con la mano derecha y con la izquierda le saca dólares al tesoro socialista venezolano.

¿Alianza estratégica?

Las alianzas no son estratégicas sólo porque un gobierno las califique así. En el glosario político bolivariano todas sus alianzas son estratégicas. El vocablo los seduce porque creen que de esa manera la Venezuela bolivariana luce como par entre potencias superiores.

Algunos analistas políticos no ven incluso en las relaciones de Siria e Irán más que una alianza de conveniencias. La importancia estratégica de Siria no depende de su fuerza militar, de su economía o del petróleo, sino del acceso que le brinda a Irán en El Líbano, a la frontera con Israel, a Palestina y al Mediterráneo.

Aparte del antiimperialismo no existen intereses geopolíticos directos entre Siria y Venezuela. Siria es una ficha de Irán en el tablero del Medio Oriente y la Venezuela bolivariana ha devenido en otra pieza de la estrategia global de Cuba que coincide con la de Irán.

El reciente antisemitismo bolivariano y el eventual rompimiento con Israel eran previsibles desde que el gobierno bolivariano decidió seguir los lineamientos de la política exterior de Cuba. Fidel Castro rompió con Israel en 1973 en el marco de la Conferencia Cumbre de los Países No Alineados en Argelia.

Factores comunes.

En esta crisis global Siria es una carga onerosa para Irán, por eso el gobierno de Ahmadinejad acude al bolivariano para que contribuya en esta lucha antiimperialista, con lo mejor que sabe hacer, desembolsar petrodólares sin tener que darle cuenta a nadie. Por esta razón Bashar al-Assad cruza el Atlántico por primera vez en su vida y Cuba declina el honor de la primera visita, pese a que la geografía la favorecía.

Declina en favor del dueño de la chequera. Bashar al-Asad debió regresar a Cuba para volver a Brasil y Argentina.

El antiimperialismo y el antisemitismo, común en los dos gobiernos, no tiene nada de estratégico. Por eso en este encuentro sólo hubo petrodólares venezolanos y redundaron las etiquetas de “enemigos comunes”, “el imperio yanqui” y el “estado genocida de Israel”.

¿Otros elementos en común? La producción petrolera de ambos declina constantemente. Los dos gobiernos “antiimperialistas” le venden su petróleo a EE UU. La economía socialista y estatal de los dos países está en crisis y la corrupción es endémica. A los dos gobiernos se les ha vinculado a grupos terroristas.

Otro factor en común. El director de los Servicios de Inteligencia Militar de Siria, general Assef Shawkat, y el director de la Dirección General de Inteligencia Militar de Venezuela (DIM), Hugo Armando Carvajal Barrios, están en la lista internacional de designados como Cabecillas del Narcotráfico del Departamento del Tesoro de EE UU. ¿Alianza estratégica?

 
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