¿A Ud. le cuadra esta historia? *

Gerardo Blyde

Gerardo Blyde

Gerardo Blyde
gblyde@gmail.com

Un terrorista que es sorprendido en flagrancia con identidad falsa y acto seguido confiesa que a cambio de una buena paga vino a Venezuela a colocar explosivos y a que sus acciones terminaran siendo imputadas al Gobierno para hacerlo perder las elecciones parlamentarias…. de inmediato es exportado a Cuba.

El "terrorista" salvadoreño Francisco ChávezAbarca.

Sin ser investigador y apelando solo a la lógica, la extraña historia revelada por el Gobierno sobre la brevísima estadía del terrorista Chávez Abarca en nuestro suelo patrio, no cuadra. Quizás si expresamos públicamente las dudas que nos crea este nuevo y escandaloso tema, puedan las mismas ser aclaradas por algún vocero oficial, no vaya a ser que esta historia termine siendo tan increíble y falsa como aquella que se inventaron con un testigo que decía la verdad porque “se le veía en los ojos”, señalando como supuestos autores intelectuales del asesinato del fiscal Anderson al cardenal Castillo Lara y a la periodista Patricia Poleo, entre otros, envolviéndolos en una gigantesca farsa.

Resulta que este terrorista, mercenario que se vende al mejor postor para crear caos, ejecutar atentados, planificar y ejecutar asesinatos y crear conmociones que desestabilicen a gobiernos, llegó al aeropuerto de Maiquetía con un pasaporte falso. Hasta este punto el asunto parece lógico, no se iba a presentar en inmigración con su verdadera identidad siendo un matón de los más buscados. Aun con pasaporte falso, las autoridades de inmigración se percatan de la falsedad del documento y deciden detenerlo. Con una velocidad digna Jack Bauer, determinan su verdadera identidad: eres el buscado terrorista Chávez Abarca.

De inmediato, con absoluta calma, digna de quien está acostumbrado a delinquir con la frialdad de un témpano, con cara de jugador de póquer, sin angustias mayores reflejadas en su rostro, reconoce efectivamente que esa es su verdadera identidad. Es entonces trasladado a una oficina donde lo interrogan y filman; allí vuelve a reconocer su verdadera identidad y va, ante cada pregunta que le realizan, admitiendo los hechos que se le señalan y enriqueciéndolos además. Confiesa que vino a Venezuela a crear conmoción, a colocar explosivos y a que sus acciones le terminaran siendo imputadas por la opinión pública al Gobierno para hacerlo perder las elecciones parlamentarias, todo a cambio de una buena paga.

¿Qué no cuadra? En primer lugar, cómo es que un tipo curtido en el terrorismo, preparado psicológicamente para realizar atentados masivos, volar por los cielos a varios seres humanos a la vez, haya confesado de buenas a primeras todos los motivos que lo trajeron al país. Lo usual hubiera sido que este individuo, sabiendo que el único delito probado que tenían las autoridades venezolanas en su contra era el de identidad falsa (delito menor ante los otros que luego confesaría), no hubiera confesado tan fácilmente sus intenciones, sabiendo como sabía que no había ninguna prueba de los delitos que pensaba cometer. ¿Iba a cambiar la imputación de usurpación de identidad por la de asesino masivo solo ante un interrogatorio sin pruebas? No se trataba de un inexperto, de un novato al que los nervios lo pudieran hacer confesar de la manera en que este terrorista lo hizo.

Chávez Abarcaal ser deportado a Cuba

En segundo lugar, habiendo confesado las verdaderas intenciones de su viaje, es decir, teniéndose la reina de las pruebas en el mundo del derecho que releva al Ministerio Público de tener que probarle a este individuo su culpabilidad para obtener sentencia condenatoria, no es juzgado en el país ni siquiera por falsa identidad. Es deportado a Cuba. ¿Por qué no fue procesado en Venezuela para que pagara aquí por sus delitos y tentativas confesadas, para luego de ello ser deportado a Cuba y pagar allá por los delitos que hubiera cometido en esa isla, como es lo usual en todos estos casos?.

Luego de embarcado y entregado al gobierno cubano, cuyo destino cierto entrará en el campo de las especulaciones – y solo se sabrá de él lo que la información oficial cubana quiera hacernos saber- resulta que aquí el Gobierno ha comenzado a señalar a supuestos cómplices venezolanos que junto al terrorista planificaban e iban a ejecutar atentados, entre otros volar a personas en la plaza Sadel, en la final del Mundial, donde nos encontrábamos ese día en sana paz más de diez mil caraqueños viendo el partido en pantalla gigante. Cualquiera de nosotros hubiera podido ser la víctima. Sin embargo, estará negada la posibilidad de interrogarlo en juicio para confirmar o desmentir lo dicho pues el terrorista fue deportado luego de su confesión.

Puede que yo sea muy malpensado, pero a ¿usted le cuadra esta historia?


* Título original: NO CUADRA

 
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