Chávez apela a Bolívar por baja en los números

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

La mala gestión en los ministerios e institutos del Estado le ha traído como consecuencia al Gobierno no sólo una disminución en el respaldo de la gente sino que en algunos casos, como en el apagón de la electricidad y ahora con el colapso del Metro de Caracas, se ha llegado a producir una situación de furia colectiva. No es casual que el Gobierno haya pasado de 42% que tenía en 2008 a 33% en la actualidad. Lo que lo ayuda es que la oposición no cobra completo, y sólo ha subido de 25% que tenía en 2008 a 29% ahora, en 2010.

Uribe sabotea el arranque de Santos como presidente, para ocultar sus errores.

Un pais necesita cultivar la memoria colectiva de su pasado histórico. Las gestas que lo fundaron como nación. Los ideales y valores que la cimentaron. Los hombres y mujeres que la forjaron. Así ocurre en todas partes del mundo. Pero frente a esto hay extremos. Hay a quienes les gustaría que desaparecieran los símbolos patrios diluidos en una globalización, como ocurre con sectores de la oposición que atacan lo que llaman “mitos de la tribu”. Y hay quienes desde el gobierno pretenden convertir la historia y sus héroes en objetos de culto cuasi religioso. Ni tan calvo ni con dos pelucas.

Contrasta la forma contundente de abordar los casos del Federal y de Econinvest con la actitud asumida en relación a los contenedores de comida podrida. La mano dura en un caso; más suave en el otro. Condena sin apelación para unos; explicaciones y atenuantes para otros. El Gobierno pasa a la defensiva. Se niega a investigar en la Asamblea. La mejor forma de perder credibilidad.

Flash NEGRO

La pataleta de Álvaro Uribe ha sido más grande de lo que cualquiera podía imaginarse. Está molesto porque Juan Manuel Santos pueda lograr lo que él no pudo: normalizar las relaciones comerciales con Venezuela. Faltando pocos días para salir de la presidencia desempolva el viejo asunto de los campamentos guerrilleros, como para que se olvide que los hechos que motivaron los momentos más tensos de las relaciones entre los dos países fueron el ataque militar a Ecuador y las bases militares de Estados Unidos. Saliendo le deja su paquetico a Santos. Mosquita muerta el hombre.

Si se le hace caso a lo que dice la oposición, Chávez es el ser más amado de la comarca, al que nadie quiere tocar ni con el pétalo de una rosa. Si hay un golpe, no es golpe, nadie quiere tumbarlo. Si se descubren paramilitares, se convierten en “paracachitos”. Si a los grupúsculos de extrema derecha que pululan en Centroamérica se les ocurre mandar a Chávez Abarca para acá, dicen que no vino o que es agente del gobierno. Si se le juzga aquí, que no hay pruebas. Si se envía para Cuba, donde es solicitado por varios atentados, que no, que hay que juzgarlo aquí. Y así pasan los días, en un negacionismo que no se sabe para qué sirve.

De acuerdo con Valenzuela, encargado del Departamento de Estado para el hemisferio, el país latinoamericano con el que Estado Unidos tiene relaciones más difíciles es Venezuela. ¿Y si se le preguntara con qué país “son más fáciles”, cuál sería la respuesta? Puerto Rico, sin duda.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Simón Bolívar en el tablero

Dice el diario El País de España que el Presidente venezolano “resucita a Bolívar para salvarse”. Aunque esta expresión parezca el sarcasmo de un enemigo, tal vez tengan razón y bien sea el simbolismo de El Libertador, inscrito en el imaginario colectivo, el que le tienda la mano en un momento en el que concurren diferentes situaciones que amenazan su liderazgo y el proceso que conduce.

Numeritos

En primer término están los “números”, una disminución del respaldo que revelan desde hace unos meses las encuestas, que muestran una situación de empate pocas veces visto con anterioridad, lo que disminuye la holgura con la que hasta ahora se había desenvuelto el Gobierno.

El anticomunismo

Luego está una serie de hechos y de movimientos nuevos en el tablero, provenientes de diferentes ángulos, que bien pudieran ser coincidencias que confluyen o el resultado de una agenda. Éste es el caso de la decisión de un sector de la oposición de “enfrentar al marxismo”; la adopción de un mensaje anticomunista por parte de la Iglesia Católica, aunque se desconoce si actúa por instrucciones del Vaticano; el documento aprobado por la Internacional Socialista;  el replanteamiento por parte de Álvaro Uribe del tema de la guerrilla colombiana; y, por último, la reactivación de los grupúsculos de ultraderecha y la presencia de Chávez Abarca en Venezuela.

Bolívar al rescate

Todo esto constituye un buen coctel del cual inquietarse. No es sólo un asunto de votos sino de una correlación de fuerzas que puede ser alterada en poco tiempo. El presidente venezolano, para enfrentar el temporal, necesita apertrechar a sus seguidores. Y para esto, nada mejor que reafirmar las ideas, imagen y símbolos de Simón Bolívar. ¿Le ha sido útil a la oposición haber dejado ese legado histórico de lado de su contrincante?

 
Top