¡Fuera el miedo!

Mons. Baltazar Porras

Mons. Baltazar Porras
fautih@hotmail.com

Si grandes son los obstáculos, mayores deben ser los esfuerzos por la reconciliación y la paz.

Me encuentro con un comentario del evangelio de San Mateo que transcribo literalmente. No hay que temer a los que matan el cuerpo. “Un discípulo no es más que su maestro, ni un siervo más que su amo”. La persecución no justifica el miedo ni la negación de Cristo. ¡Fuera el miedo! Es la consigna que por tres veces repite Jesús. Audacia, valentía y aguante deben ser las actitudes de su seguidor. El discípulo no ha de temer la contradicción, el ridículo, la persecución. La fuerza del evangelio es incontenible y adquiere transparencia incluso en las peores circunstancias: “Nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que hablo al oído, pregónenlo desde la azotea”.

La persona es inviolable en su nivel más profundo: “No tengan miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”. Los tiranos aplastan la libertad de expresión y de acción, e incluso la vida física; pero no pueden destruir la persona y su libertad interior.

La providencia de Dios se manifiesta en su atención a todos los seres que ha creado. ¡Cuánto más cuidará de sus hijos, los hombres! “¿No se venden un par de gorriones por unos centavos? No tengan miedo: no hay comparación entre ustedes y los gorriones”. Ser amados de Dios suscita alegría, amor; y éste expulsa el temor y crea la libertad y el gozo de los hijos de Dios.

Confesar a Cristo con valentía es su segunda recomendación. “Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo”. Jesús avalará ante Dios a quien lo confiese ante el mundo como Señor de la historia y de la vida humana. Los venezolanos hemos de tener esperanza y confianza. Si grandes son los obstáculos, mayores deben ser los esfuerzos por la reconciliación y la paz.

 
Top