La ofrenda que Venezuela necesita

Carlos Ochoa

Carlos Ochoa
ochocarlos@gmail.com

La carta que leyó el Presidente, enviada por un supuesto amigo desde los Estados Unidos, advirtiéndole de un nuevo plan de magnicidio y una invasión conjunta de marines y tropas colombianas por los lados de los estados Táchira y Zulia, desató una vez más el tormentoso verbo del comandante. El Presidente insultó a los gobernadores de estos dos estados fronterizos, y amenazó con enjuiciarlos por traición a la patria y por todo lo que se le ocurriera a su equipo jurídico y a la diligente Fiscal General de la República.

Como en otras ocasiones Chávez despliega el batallón del General Miedo, esta vez  para evitar una derrota electoral en septiembre. El propio Presidente ha expresado sus temores que la oposición pueda alcanzar el 50% de la votación, tal como vienen señalando las encuestas.

Me pregunto, después de presenciar los calculados pasos que dio insultando al Cardenal Urosa, y despojando a la Academia Nacional  de la Historia de los archivos de Bolívar y Miranda, con el único objetivo de impedir la presencia de estas instituciones en el caprichoso acto de exhumación de los restos del Libertador, ¿qué fue lo que le salió mal al Presidente en la ofrenda a los huesos de Simón Bolívar? No soy experto en el tema, pero recuerdo una breve historia que puede ayudarnos a comprender la tragedia por la que atraviesa el líder de la revolución. Con mucho gusto la comparto con ustedes.

En un reino del África, existió un rey que había gobernado mal y por muchos años a una nación, un día inventó que había recibido una carta de un amigo imaginario, y su ya obsesiva conducta de ver conspiraciones y traidores dentro y fuera de Palacio se agudizó. Para renovar y fortalecer su poder convocó a los magos y sacerdotes más sabios y poderosos que le recomendaron hiciera una ofrenda a la deidad de las aguas, y así fue cuando una madrugada  después de invocar a los ancestros guerreros, el sumo sacerdote le pidió que ofrendara la joya más preciada de las muchas que poseía. El rey no dudó y se sacó un hermoso anillo de oro y diamantes a la vez que exclamaba emocionado ¡Dios de las aguas, acepta la reliquia más sagrada que poseo!, y dicho esto la arrojó al océano. Todos festejaron y los pescadores salieron en sus barcas a faenar y regresaron con las redes repletas de peces. Prepararon una gran comida y al rey le sirvieron un rico pescado, pero ocurrió que al abrirlo se encontró de nuevo con su anillo, la reliquia sagrada que había ofrecido fue rechazada por la naturaleza.

¿Nos ayuda esta historia a comprender lo que le está pasando al Presidente después del madrugonazo en el Panteón? Pudiéramos entender también que el ciclo histórico del neocaudillismo militarista está agotado, y que se requiere de un nuevo proyecto político que le de respuestas incluyentes a la agobiante problemática del país. Esa es la verdadera ofrenda que la mayoría está dispuesta a realizar el 26 de septiembre.

 
Carlos OchoaCarlos Ochoa

Un Comentario;

  1. rosario urzola said:

    Otra jugada que le salio mal al ejecutivo de venezuela, ahora se acentuaran los abusos; nada nos puede asombrar y nada nos puede detener , hay que prepararse para vencer obstaculos. Hay que resistir y salir a votar el 26 de sep.Hay que hacer lo que haga falta ….inteligencia valor y unidad….

Los Comentarios han sido cerrados.

Top