“SANTOS NO DARÁ RESPIRO A LAS FARC”

Freddy Padilla

La despedida del comandante Freddy Padilla

El 7 de agosto el jefe de las fuerzas armadas colombianas se retira de los cuarteles después de 44 años de vida militar; el general Freddy Padilla comandante de las fuerzas armadas en momentos decisivos de la lucha antiguerrillera sostiene que el nuevo presidente “no cometerá la insensatez de desviar la ruta de la seguridad democrática del presidente Uribe”

JHON TORRES MARTÍNEZ

¿Por qué renunciar sin esperar a que acabe el Gobierno?

Como Comandante de las FF.MM., que es el máximo cargo dentro del escalafón militar al cual puedo aspirar, tengo vigencia jurídica hasta el 7 de diciembre. Eso son 4 meses desde el 7 de agosto, cuando entra el nuevo Gobierno. Al nuevo Presidente hay que rodearlo y él debe estar acompañado de su alto mando durante el mayor tiempo posible, desde el primer momento. No se puede perder un solo minuto en el empeño de avanzar, como lo han garantizado todos los candidatos, en la Seguridad Democrática.

También intervino en el montaje de la “Operación Jaque”, en la cual fue rescatada Ingrid Betancourt.

¿Por qué las versiones sobre desavenencias, especialmente con el Ministro de Defensa?

Al no haber antecedentes de una solicitud formal de retiro se generan estas inquietudes. Puedo decir que a comienzos de mes hablé con el señor Presidente del tema y él estuvo de acuerdo con mi posición. Yo le pedí que no se hiciera pública la renuncia hasta que me reuniera formalmente con los señores almirantes y generales, para que no se enteraran por los medios. Eso se hizo en una cena.

¿Por qué el ministro Gabriel Silva no estuvo en esa cena?

A esa cena de honor fue invitado el señor Ministro; él aceptó inicialmente, pero después consideró que era más conveniente que esa fuera una reunión entre compañeros y camaradas y no con él, lo cual es una generosidad de su parte. Pero tanto el Presidente como el Ministro estaban absolutamente enterados de mi decisión.

Usted hizo parte de una cúpula que le dio los mayores golpes a la guerrilla. ¿Cree que hay riesgo de que lo que se ha hecho en seguridad se pueda perder?

Hemos llegado casi al fin del fin y no creo que fácilmente se revierta lo que se ha hecho. Le queda más fácil al Presidente que llegue ajustar la estrategia que cometer errores para que se reviertan estos logros; además fueron tan exitosos que la opinión pública será un observador riguroso de la continuidad. Se necesitaría una insensatez que, con los niveles de educación y preparación que exhiben todos los candidatos, no se ve posible.

¿Está tranquilo en ese frente?

En cuanto al compromiso de todos los candidatos de avanzar en la Seguridad Democrática, estoy satisfecho como general de la República. Hoy las Farc están en grandes dificultades y solo quieren que pase el periodo del presidente Uribe, creyendo que el nuevo Gobierno facilite algunos de esos errores que pudimos cometer en el pasado y que significaron enseñanzas para que el pueblo cambie de actitud.

¿Errores como cuáles?

Desfallecer en la voluntad política. Eso les daría chance de reverdecer.

¿Significa que usted no cree en una oferta de paz de las Farc al nuevo Gobierno?

Habría que preguntarse qué ganan las Farc con la paz. Este gobierno les ha ofrecido desmovilización y miles de guerrilleros han aceptado. Pero, ¿qué se les puede ofrecer a los cabecillas? No tienen un programa político para negociar. ¿Cómo les podríamos compensar los recursos que les genera el narcotráfico? Difícil que estos señores recalcitrantes del secretariado vean un horizonte distinto a esa obsesión que tienen de que son capaces de tomarse el poder por las armas.

¿Qué pasó con la seguidilla de grandes golpes contra la guerrilla?

Las Farc están aisladas. Se dedican al narcotráfico y su cúpula perdió mando y control, precisamente para cuidarse de los golpes de las autoridades; llevan años sin reunirse físicamente. Las relaciones entre ‘Cano’ y ‘Jojoy’ no son de lo mejor. Perdieron a ‘Reyes’, que era el pivote, el más importante, y además perdieron a esa figura legendaria que era ‘Tirofijo’. Se han reducido más del 62 por ciento. Es cierto que no han caído más jefes, pero el secretariado no tiene quién lo releve.

La muerte de Raúl Reyes y la posterior extracción de información de sus computadoras, fue un duro golpe para las Farc.

Los computadores de ‘Raúl Reyes’ dejaron en evidencia los alcances del frente Internacional de las Farc. ¿Sigue activo?

Hay que estar preocupados porque ese frente Internacional no se mueve en una forma pública. Lo que nosotros vemos es la punta del iceberg. Vea lo de los computadores: quién se imaginaba toda esa red de contactos, de compromisos que quedaron en las memorias de ‘Reyes’. ¿Qué estará pasando hoy día? ¿Quiénes apoyan este frente? ¿Qué nivel de acceso a los Gobiernos podrían tener? ¿A qué Gobierno están engañando para favorecer a las Farc? ¿Cuánto habrán logrado avanzar para que Europa los saque de la lista de grupos terroristas?

Usted se va con la ‘culebra’ del proceso en Ecuador por la operación ‘Fénix’…

Esa fue una operación de Estado; es el Estado colombiano el que debe darle manejo. No es un problema de personas. Colombia es la que responde por lo que se hizo en ‘Fénix’.

¿La volvería a realizar?

Hay que pensar en las operaciones futuras; las situaciones cambian, las circunstancias. Usted preguntaba por qué bajan las operaciones; pues porque las Farc cambiaron su modo de operar, están tratando de sobrevivir.

¿Colombia debe comprar armamento pensando en proteger sus fronteras?

No podemos entrar en una carrera armamentista. Tenemos muchas necesidades y hay que cuidar los recursos. Pero debemos tener elementos mínimos que permitan una defensa creíble. Lo cierto es que hay una historia muy larga de hermandad entre Colombia y sus vecinos. Hay unas relaciones comerciales y sociales que unen. Lo que hay es motivos de unidad y no de conflicto con la región.

¿Qué piensa cuando ve a sus antiguos compañeros o a sus superiores en líos con la justicia?

Colombia tiene una responsabilidad de valorar en justa medida estas declaraciones. Estamos avanzando peligrosamente en la ruta de que cualquier bandido, criminal, en Colombia y el exterior, emite unas declaraciones sobre personas de reconocida honorabilidad y a esos testimonios se les da valor inmediato y no se les pondera.

¿Le preocupa que su nombre termine enredado en una de esas declaraciones?

En conciencia, no me preocupa. ‘Fuero militar no es para la impunidad’

Los tres protagonistas que cambiaron la historia de las Farc: Santos, Uribe y Padilla.

¿La Fuerza Pública superó el escándalo de los ‘falsos positivos’?

Las Fuerzas Militares disfrutan como nunca de un apoyo popular que está relacionado con la capacidad de responder a las necesidades del pueblo con transparencia y eficiencia, con legitimidad. Donde ha habido equívocos ha habido la acción inmediata para tomar los correctivos pertinentes. La misma sociedad militar rechaza a aquellos que se equivocan y que deshonrando sus principios y valores hicieron esas acciones. No merecieron nunca usar el uniforme. Ahora, hay también acusaciones falsas y las personas tienen derecho a la presunción de inocencia y a acompañamiento jurídico. En ese acompañamiento hemos tenido dificultades. Eso perturba a los miembros de las FF.MM. Muchos oficiales tienen hasta que vender su casa para pagar abogados. Pero acá no ha habido una política de deshonor. No hay un solo soldado investigado o condenado que pueda decir que el alto mando o el Presidente le dieron órdenes indebidas. Cualquier oficial que haya dado una orden ilegal es tan criminal como el que cometió el crimen.

En los últimos años, el número de guerrilleros colombianos se ha reducido notablemente, igual la cantidad de territorio que controlaban.

¿Comparte las quejas de los generales retirados frente al fuero militar?

Con el nuevo sistema penal acusatorio, que entró en vigencia en el país hace cinco años, la Justicia Penal Militar no tenía elementos para cumplir su labor. Por eso el Presidente dio la orden para que los casos de Derechos Humanos fueran juzgados por la justicia ordinaria. ¿Cuál es el reto? Dotar a la Justicia Penal Militar de una organización técnica que le permita trabajar de manera confiable ante el país y ante el mundo. Claro que se necesita esa justicia especializada que juzga a sus pares militares. Pero el fuero no es un elemento para impunidad.

TOMADO DEL DIARIO EL TIEMPO

 
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