LOS GOLES COMPRADOS

LUIS GÓMEZ

El fútbol español está bajo sospecha. No ha sido una vez. Han sido tres temporadas consecutivas las que han terminado con mal sabor de boca, con una secuencia impune de partidos supuestamente arreglados de antemano y jugadores convertidos en intermediarios que ponen precio a la combatividad de un equipo o aprovechan la ocasión para hacer ventajosas apuestas por Internet. En dos grabaciones obtenidas por diferentes procedimientos, una en 2008, la otra en 2010, dos de los afectados hacen una sucinta definición de lo que es la Segunda División en España. Uno, un presidente, la definió como “un infierno”. Otro, un jugador, como “la guerra”. Guerra o infierno, el caso es que son demasiados episodios oscuros.

Raúl Navas y Jorge López, Tote, tienen algunas similitudes. Son jugadores de fútbol. Uno es portero en el Córdoba y el otro delantero en el Hércules. Ambos han cumplido los 32 años y tienen una experiencia acreditada después de militar en varios equipos. Son jugadores con personalidad, que no parecen asustarse fácilmente, como hizo Navas cuando se enteró hace un par de semanas de que el Córdoba había contratado los servicios de un psicólogo: “Procuraré estar lo más lejos de él”, dijo. Cuando a estos dos jugadores les llegó la noticia de que estaban relacionados con la presunta compra de un partido, reaccionaron de una misma manera, a pesar de encontrarse en dos puntos muy alejados del mapa. Navas acababa de iniciar la pretemporada con el Córdoba en Costa Ballena (Cádiz). Tote se encontraba en Alicante con sus compañeros del Hércules. Ambos anunciaron que procederían legalmente contra todo aquel que pusiera en tela de juicio su buen nombre y se negaron a realizar más comentarios. En estos casos, el tiempo siempre corre a favor.

Compra- venta de los partidos

El 10 de mayo pasado, ambos coincidieron en el estadio Rico Pérez de Alicante, donde se disputaba el Hércules-Córdoba. El Hércules necesitaba los tres puntos en disputa para mantener sus aspiraciones de ascenso. En el minuto siete, Tote entró por la banda derecha y golpeó la pelota hacia la portería. Raúl Navas se lanzó al suelo, hacia la derecha, pero no pudo evitar el gol: el balón le entró por la izquierda, pegado al primer palo. Cayeron tres más. El máximo accionista del Hércules, Enrique Ortiz, comentó ese gol de Tote por teléfono con un familiar alardeando de que, presuntamente, había comprado ese encuentro: “Le di 100.000 euros… en el primer gol de Tote se tira para el lado contrario… es que fue la hostia, macho”.

Raúl Navas tenía alguna experiencia más en esta materia. Hace dos años, su nombre salió a relucir en otra denuncia de una compra de partido, el Málaga-Tenerife disputado el 15 de junio de 2008. Por entonces era el guardameta del Tenerife, que perdió aquel partido (2-1), derrota que significó para su rival el ascenso a la Primera División. La denuncia la realizó el entonces presidente de la Real Sociedad, Iñaki Badiola, quien grabó una conversación con el futbolista Jesuli, del Tenerife y antiguo jugador del club donostiarra, en la que este reconocía que aquel partido fue vendido. Navas anunció acciones legales contra el presidente de la Real Sociedad. A día de hoy, Iñaki Badiola declara que no tuvo que acudir a ningún juicio por tal motivo.

.. El mismo proceso se desarrolló el verano pasado, a consecuencia de una amplia operación policial en Alemania. En una investigación previa de la UEFA, en coordinación con las casas de apuestas deportivas por Internet, se dedujeron sospechas de arreglo en casi 200 encuentros de fútbol disputados en Europa. La mayoría correspondían a partidos de competiciones de segundo nivel, caso de la Segunda División alemana y otras de menor rango. Y en esa información sin pulir apareció la sospecha sobre dos encuentros de la Segunda División española, el Las Palmas-Rayo Vallecano y el Alavés-Alicante. El primero acabó en empate, un resultado que convenía a los intereses de ambos equipos, circunstancia que presuntamente fue aprovechada por jugadores o familiares de jugadores para obtener una ganancia extra en las apuestas. El segundo partido tenía otra lectura: el Alicante estaba ya descendido y el Alavés se jugaba la permanencia. Ganó el Alavés, pero esa victoria no le sirvió para salvarse porque además dependía de los resultados de otros competidores. La información fue trasladada a la Audiencia Provincial de Madrid. Se produjo alguna pesquisa policial entre las casas de apuestas. El resultado fue el archivo: no había elementos de prueba. Los jugadores de ambos equipos proclamaron su inocencia. Ese fue el escándalo del verano pasado.

Este verano, tercer escándalo, este de mayores proporciones. Por primera vez, los indicios proceden de una actuación policial. Viene como consecuencia del caso Brugal, una de tantas investigaciones sobre corrupción política con epicentro en Alicante. Las intervenciones telefónicas sobre uno de los imputados, el empresario Enrique Ortiz, ponen de manifiesto una serie de actividades presuntamente irregulares en su calidad de máximo accionista del Hércules, equipo de Segunda División que ha logrado el ascenso esta temporada. En fechas coincidentes con los partidos de máxima tensión en sus aspiraciones de ascenso, se deduce que Ortiz y el capitán del equipo, Tote, acuerdan pagos a otros equipos para asegurarse el resultado. Esta vez no se trata de grabaciones privadas obtenidas por un presidente, ni de informes de casas de apuestas más o menos precisos. En esta ocasión, las declaraciones aparecen en el entorno de intervenciones telefónicas legales, aprobadas por un juez, y descubren un pastel muy llamativo. El camino que lleve este último episodio está por desentrañar.

Llevarán grabaciones a la Audiencia Nacional

El Consejo Superior de Deportes (CSD) solicitó las grabaciones para trasladarlas al comité respectivo de la Federación Española de Fútbol para que abra un expediente. José Luis de la Fuente, el titular del juzgado número 7 de Alicante, rechazó dicha petición. El CSD la ha recurrido y espera respuesta. En el ánimo del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, está el perseguir esas grabaciones para buscarles un acomodo judicial. Su esperanza final está puesta en la Audiencia Nacional.

Por esa razón, esta derivación del caso Brugal resulta especialmente interesante y una oportunidad que algunas autoridades no quieren dejar pasar. “Es evidente que los plazos actúan en nuestra contra”, asegura Lissavetzky, “porque la Liga comienza a finales de agosto y no sabemos cuánto tiempo se tardará en obtener estas grabaciones, si es que finalmente podemos acceder a ellas”. El objetivo es que las grabaciones lleguen a la Audiencia Nacional, pueda ampliarse la información y se abra la vía administrativa.

La Audiencia Nacional ha tenido una experiencia en esta materia. En el transcurso de las investigaciones realizadas por la policía y la Guardia Civil en el marco de la Operación Troika contra las mafias rusas aparecieron una serie de conversaciones entre los implicados que hacían referencia a la presunta compra de un partido de semifinales de la Copa de la UEFA (el celebrado entre el Bayern de Múnich y el Zenit de San Petersburgo). Se trataba del encuentro de vuelta que el equipo ruso ganó por 4-0, clasificándose para la final. Algunos de los mafiosos investigados tenían intereses en el club ruso, y uno de ellos alardeó en varias ocasiones de haber conocido de antemano el resultado. El juez Baltasar Garzón ordenó agrupar toda la información referente a este episodio y hacer traslado de la misma a la Fiscalía alemana. No podía actuar en España por tratarse de hechos que se produjeron fuera del país.

El objetivo final en este tercer caso es abrir la vía administrativa, poner en evidencia si las autoridades deportivas son capaces de sancionar conductas de este tipo. Si fracasa, la sombra de la sospecha persistirá un año más sobre el infierno / guerra de la Segunda División española.

 

Un Comentario;

  1. casas de apuestas por internet said:

    pero bajo este panorama, ¿entonces el hincha para qué va a los estadios? Siendo malpensado, desafortunadamente, uno creería que los problemas financieros de algunos equipos son debido a que se mueven grandes cantidades de dinero en apuestas deportivas por parte de los interinos. No sugiero nada, que conste.

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