Tremendo Patuco

La Pequeña Política
Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio,  no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Jaque Mate II

Caíste en la trampa, Águila Uno, y ahora sí que dejaron en ridículo, con tus rosas rojas, tratando de seducir a quienes más conocen que andas tembleque y lo que quieres es ganar  tiempo para que pase tu etapa de muda, y tu garras  y plumas puedan renacer. Porque lo que por ahora tienes es puro pico, y hasta el gañote se está desgarrando.

Pero caíste en la trampa, te lo repito Águila Uno. Como dicen en el norte, donde hay frio y crían ovejas, como en Bogotá. Fuiste por  lana, y saliste trasquilado.

Estas desnudo Águila Uno. Convéncete que estás desnudo, te desplumaron. Lo que se te ve es el pellejo. Te tienen todos tus discursos, todas tus fotografías, te conocen todos tus trucos,  y te atraparon porque también tienen pruebas de tus travesuras.

Ya Uds. saben, pajarracos amigos, pajaritas, más amigas aún, que yo no hago más que pensar, aquí en el descampado, sobre todo cuando los pájaros se marchan al mediodía, durante la hora del burro, y otra vez cuando comienza a caer la noche. Pienso tanto, que a veces tengo la sensación de que me meto en la cabeza y descubro las intenciones de todo el que anda en jugadas y me llama la atención. Y en este caso, yo tengo la impresión de que esta trampa la armaron los mismos de la Operación Jaque Mate, la que rescató a los contratistas gringos y a la ex candidata – y ahora ex colombiana- Ingrid Betancourt.

Todo estuvo planificado milimétricamente. No en vano, al despedirse de las Fuerzas Armadas de su país, el Pajarraco Álvaro, que ese sí que es avispado, les advirtió que venían otras cosas más.

Por cierto, y perdonen la digresión, pero yo en ese momento me asusté, porque cuando lo iban a nombrar general honorario del Ejército colombiano, de pronto vi como si la charretera que le estaban entregando llevaba cinco estrellas, que así llaman los soles en ese país. Pero duró poco mi preocupación, porque fue General de cuatro estrellas, el título que le otorgaron, y  yo con mis cinco soles, sigo siendo el número uno. Mucho más ahora, cuando mi pensamiento vuela tanto que logro descubrir hasta lo que está más escondido, incluso en el hermano país.

Ahora soy detective

Les cuento lo que he descubierto. Primero, que las pruebas indubitables de la presencia de la narcoguerrilla en Venezuela, el nuevo Caguán, las tenían aguantadas, secretamente guardadas para el momento oportuno. Segundo, que entre el Pajarraco Uribe y el Pajarraco Santos, que de santurrón no tiene nada, estaban totalmente entendidos. Y pensándolo bien, era para sus intereses, los intereses de los dos, lo más conveniente. El Pajarraco Uribe, de apellido vasco, cruzado con andaluz, y además con sonoridad Caribe, tenía que salir como policía malo para que Santos, se convirtiera por contraste en el Policía bueno. Pero también a él, a Uribe, le convenía para justificar plenamente el deterioro de las relaciones con Venezuela, y sus consecuencias sobre el comercio bilateral, por lo que muchos empresarios lo criticaban. Pero lo que prevaleció al final, fue la tentación de someter a Águila Uno, sin disparar un tiro… y lo lograron.

Con las pruebas entregadas al mundo entero, en el escenario de la OEA, Uribe dejó a Chávez sin aliados, puros mediadores, nadie podía, ante una opinión pública mundial, enardecida, salir a defenderlo, no importa cuántos dólares hubiera recibido. Pero lo peor lo que te terminó de fregar, Águila Uno, fue tu reacción desaforada, al lado del pajarraco Maladona, rompiendo relaciones con Colombia. Allí sí que hiciste el ridículo Águila Uno, y perdona que te sea tan franco, pero es mi deber. Todo eso lo sabían los colombianos, porque han estudiado tu carácter y tu manera de reaccionar hasta la saciedad. O sea, que en lugar de invitar a los organismos internacionales para que constaran la veracidad de las pruebas presentadas, y ofrecer sacar la narcoguerrilla del país si se comprobaba que era cierta la acusación,  saliste con esas bravuconadas que te son características, mucho más ahora, cuando con la muda, todo tu gobierno se está viniendo abajo, y solo te queda el gañote para tratar de asustar.

Te dejaron al desnudo

En fin, te atraparon, porque en esa hermosa transferencia de mando, teniendo al pajarraco Uribe al lado, el nuevo Presidente, abrió los brazos para lo que él llamó, un diálogo directo, policía bueno, no hay duda. Y fue allí, cuando acosado por todos los frentes, peleado además con la Iglesia y, por supuesto con el Imperio,  además de con el oso Polar, tu casi que le arrancas el brazo, saliendo raudo y veloz a encontrarte con el pajarraco Santos, nada más y nada menos que en la Casa de San Pedro Alejandrino, donde falleció el Libertador. Te advierto que yo me asusté allí también, porque con todo lo que has abusado de los restos de Bolívar, de pronto te salía de ultratumba y te llevaba con él. Pero en mi pequeño televisor vi que habías llevado carros superblindados y hasta una ambulancia, presumo que también blindada para el porsiacaso, y me tranquilice.

Lo cierto es que para ocultar tu plumaje maltratado, te pusiste un mono de atleta, y te bajaste del avión con tres rosas para la pajarita María Ángela, la que fue embajadora aquí, y ahora es canciller o cancillera de su país.

Halagos de suegra, arañazos de gato, dicen los españoles. Bueno, tú no eres obviamente suegra de nadie, bien machote sé que eres, ni la pajarita Holguín anda buscando novio, pero eso habrá dicho la cancillera, al fijarse no tanto en los pétalos rojos, sino las espinas que se escondían debajo de las hojas verdes que rodeaban el tallo.

Total, que te esquilmaron, Águila Uno, renovaste relaciones, aceptaste las bases americanas, conviniste en pagarle a los empresarios colombianos todo lo que les debes, abriste el comercio, y te comprometiste a sacar la narcoguerrilla de inmediato del país. Con que uñas gavilán, habrán dicho los colombianos, conocedores del control que estas ejercen ahora en el territorio nacional.

Sálvese quien pueda

No sé si te has dado cuenta, pero perdiste hasta la excusa para interrumpir las elecciones, aludiendo a una guerra con Colombia, y ahora para ganar, solo te queda una fórmula, una opción, la misma de Pérez Jiménez, recurrir a un fraude masivo cuando llegue septiembre y si es así, cuidado, Águila Uno, cuidado con las aves agoreras.

Claro, para eso también cuentas con la NCD, la nueva Coordinadora Democrática, que adoptó como símbolo de la UNIDAD, el mismo que tú utilizaste en 1998, sólo que escondiendo el índice. Puño cerrado, pulgar arriba como mira de fusil, pero esta vez, el cañón recogido, como para que no digan.

Los dioses ciegan, leí una vez en un librito que me trajeron aquí al descampado, y parece que es una máxima bien antigua, creo que de los griegos de la Antigüedad: “los dioses ciegan a quienes quieren perder.”  Perder por atolondrado, uno, contra perdedores de vocación, los otros. Sálvese quien pueda, pajaritas. En tremendo patuco en que estamos metidos.

 
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