Aquel domingo frío

Jhonny Castillo

Letras de fútbol
Jhonny Castillo
jhocas10@hotmail.com

Recuerdo claramente que durante todo el día había caído sobre la ciudad una llovizna persistente y fina. Tan fina, tan fina que ni siquiera mojaba. En ese tiempo Barquisimeto gozaba de una temperatura agradable. Quizás porque aún no habían depredado uno de  sus pulmones vegetales, el valle del río Turbio. Eran casi la cinco de la tarde, hacía algo de frío y el partido estaba por comenzar. A pesar de la insistencia, no habíamos podido  persuadir al negro alto, malencarado y  barrigón que nos permitiera ingresar a la tribuna popular sin boleto. Resignados, decidimos hacernos a un costado del portón para armar una segunda estrategia que nos facilitara el acceso al estadio Farid Richa. Luego de consultar la opinión de todos acordamos por unanimidad que saltaríamos la inmensa  pared de bloques de cemento justo cuando comenzara el Himno Nacional de la República de Venezuela. Por allí, en boca de alguien, habíamos escuchado que en el  momento de los acordes los policías se paraban firmes y tenían prohibido moverse y eso seguramente nos ayudaría a burlar la vigilancia sin problemas. Éramos un grupo de cuatro chamos, venidos del barrio El Carmen. Juan Carlos, Alí y el mayor, a quien cariñosamente llamábamos Juancho, quien no superaba los 10 años de edad. La decisión estaba tomada. Sólo tendríamos que hacernos uno a uno la popular  pata de gallina, una especie de escalera que nos permitía tomar impulso y saltar al interior de aquel rectángulo verde. Los primeros osados en saltar fuimos nosotros que por mala suerte caímos justo al lado de un policía, quien, al sentir el aterrizaje, sin mediar palabras nos metió un planazo en el culo que aún se escucha en los alrededores del barrio El Japón.

Todo ese esfuerzo lo hicimos  muchos chamos de El Carmen, La Pastora, Barrio Unión, San José,  Los Luises, Las Delicias, La Vega y otros barrios del sector, para entrar al estadio Farid Richa y poder ver jugar a algunos  futbolistas que militaban en el otrora Deportivo Lara, y  que aún viven  en la popular  parroquia Unión, que  se caracteriza por ser la de mayor tradición futbolística en la capital musical de Venezuela. De la década de los ochenta recordamos a jugadores como Alirio “Tarzán” Rodríguez, Luis Garrido, William “La Paraulata”  Urdaneta y “Ñazo”  Aguero, entre otros, quienes tuvieron el honor y el privilegio de representarnos en el balompié profesional en una época cuando los equipos alineaban casi exclusivamente a jugadores importados venidos básicamente  de Colombia, Brasil, Argentina y Uruguay. De esos tiempos recordamos a grandes futbolistas de otros sectores de Barquisimeto como “Pelé” Tovar, “Papelito” Cáceres, Jordán Aguirre y uno a quien nosotros  consideramos de los mejores futbolistas que haya tenido el país, “Motoneta” Azuaje, un extraordinario mediocampista tirado por la izquierda de gran zancada y velocidad que tuvo la suerte de jugar en el glorioso  Deportivo Táchira de  entonces. Por cierto que nos cuentan nuestros hermanos Leobardo y Orlando Castillo que “Motoneta” sigue  activo en veterano y que aún deslumbra a muchos por su habilidad y condiciones físicas envidiables.

La tribuna popular, conocida también como la de la avenida  Libertador se abarrotaba con  fanáticos venidos del antiguo municipio  Unión (hoy Parroquia) que asistía al Farid Richa, y sigue asistiendo, para apoyar a los jugadores criollos, pero también a excelentes  extranjeros que pasaron por el Deportivo Lara, como los brasileños Sergio Mekler, George Campo, Fuad Chamé, Alberi, Sergio Goncálvez, Wildimar Gomes; los colombianos Ángel Palacios y Pelé González; el argentino Raúl Cavallieri,  y los uruguayos Pastorino, Carlos Rodríguez,  Miguel Ángel Latuada e Ildo Maneiro, este último, mundialista con la selección de su país y que muy pocos recuerdan que realizó  una brevísima pasantía por el Deportivo Lara.

Desde muy chamos asistíamos religiosamente los domingos al estadio, unas veces coleados, otras saltando la pared, o, simplemente, cuando se podía, pagando el boleto de entrada. Luego tendríamos la suerte de asistir  ya como jugadores cuando tuvimos la dicha de jugar con el Deportivo Lara, y más tarde con la Universidad Central de Venezuela (UCV). Allí vimos por primera vez a los nuestros “Tiburón García”, “Memín” Sánchez, Richard Páez, Pedro Flores, “Kimba” Brito, Francovich, Bernardo Añor, Pedro Febles,  Laureano Jaimes, Carlitos Maldonado, William Méndez y muchos que por cuestiones de espacio no nombramos aquí.

Toda esta remembranza la hacemos como una  celebración, por cuanto por segunda vez en la historia del fútbol venezolano un equipo profesional de Lara participará en una copa internacional, esta vez la Copa Nissan Suramericana. La única vez que los guaros fueron campeones nacionales ocurrió en 1965 lo que les permitió estar en la Libertadores de 1966, con una oncena donde militaba el histórico Argenis Tortolero. El Club Deportivo Lara enfrentará al Santa Fé de Bogotá en la primera instancia del torneo.

 
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