La morgue bolivariana

Luis Cisneros Cróquer

Tiempo Confidencial.

Luis Cisneros Cróquer.
nirguayork48@hotmail.com

Más armas que las policías tienen los delincuentes, exhiben modernos armamentos y establecen sus propios códigos frente a las leyes y la Constitución. Según lo denuncia este semanario la cifra de víctimas de la violencia supera los 130 mil venezolanos, gente joven en su mayoría, trabajadores muchos, niños inocentes, nadie ni nada se salva de esta arremetida criminal. Los del equipo rojo matan al tigre y le tienen miedo al cuero.

Luego, cuando ya la paciencia ha rebasado toda espera, un diario publica, para que impacte y el gobierno no se haga el desentendido, una fotografía tomada en la sala de una morgue de Caracas. Entonces, quienes no han cumplido con el deber de defender a los ciudadanos, de garantizar el derecho a la vida, levantan sus airadas voces para condenar al periódico y a su Director, al igual que le ocurrió a Pancho Pérez por decir la verdad.

Es doloroso el trance de una Fiscalía General de la República que persigue a los denunciantes, pero no hace nada para detener esta orgía sanguinaria. En estos once años de gobierno la realidad quema, como los balazos disparados con esa saña y odio que a diario se atiza desde las filas rojas.

Ahora presenciamos nuevamente la puesta en escena de la misma obra teatral. Palabras que ya el viento, por viejas y engañosas que son, ni las recoge ni se las lleva; quedan en el mismo lugar, amontonadas, como las casas dignas ofrecidas, el equipamiento de los hospitales, las buenas carreteras, el otro puente sobre el Lago de Maracaibo, y el resultado de los gallineros verticales, la ruta de la empanada, el combate a la pobreza, la lucha contra la corrupción…

Debido a este clima alimentado desde el gobierno, no llegan turistas a Venezuela, no hay producción agroalimentaria ni respaldo para los que afanosamente siguen guapeando para alimentar a nuestro pueblo. Y el tiempo apremia, por eso hay que movilizarse en busca de una activa participación en las elecciones del 26 de septiembre; no hay que decaer, el régimen está desnudo con sus fracasos y apela a la amenaza contra quienes divulgan la verdad.

Para los voceros oficiales, los muertos son supuestos, y por lo tanto, después de muertos, no es necesario identificarlos y mucho menos sumarlos.

A votar contra este estado de cosas.


 
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