Oposición y gobierno parejos en encuestas

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Una de las reglas de la propaganda es aprovecharse de las debilidades del enemigo. Esto es lo que hace la oposición con el tema de la inseguridad. Y lo que hace el Gobierno con el Federal y Econinvest. La técnica consiste en partir de elementos ciertos para luego proceder a agrandar o distorsionar. La psicológica social recomienda repetir y repetir. Y como en todo, siempre hay una contra. Pero el Gobierno está a la defensiva. Ha salido con evasivas. Reaccionó muy tarde, con la creación de la Policía Nacional. Nunca se tomó el asunto como prioritario. Ahora, paga las consecuencias electorales.

Julio Borges ¿Un nuevo Borregales?

El general Müller Rojas estaba con el proceso por una firme convicción nacionalista en geopolítica, que a sus ojos sólo podía sustentarse en un modelo socialista. Se peleó con Baduel porque Müller se ubicaba en la guerra asimétrica y era partidario de que las milicias tuvieran su propio arsenal; y con la directiva del PSUV, por la tolerancia con la mala gestión y la corrupción. Tareas pendientes.

La situación de violencia en Colombia es mucho mayor que en Venezuela. Sin comparación. Hay decenas de sindicalistas que han sido asesinados porque grupos de ultraderecha consideran que los sindicatos han sido tomados por la izquierda. Pero esto no puede ser excusa para lo que ocurre aquí en Venezuela, donde más de 65 sindicalistas han muerto durante los dos últimos años en pugnas por puestos de trabajo.

Flash NEGRO

La propuesta de Uribe en la OEA, de hacer una inspección internacional sobre la denuncia de los campamentos, no fue muy respaldada ni por los países de América Latina ni en el interior de Colombia. Ni siquiera la apoyó el propio Juan Manuel Santos. Pero en Venezuela sí que consiguió apoyos, en la MUD y en los medios. Más uribistas que Santos.

Germán Borregales fue un dirigente político de derecha, de los años sesenta, que era visto como folclórico porque acusaba de comunistas hasta a adecos y copeyanos. Ahora, en pleno siglo XXI hay varios dirigentes de la oposición que quieren llenar su vacante. Uno de ellos es Julio Borges, que todavía cree que los aviones fabricados en Estados Unidos no se caen y los chinos sí, porque son “comunistas”. Los Boeing 737, sólo sufren “accidentes” y los asiáticos se “espatillan”. Hasta el capitalismo chino lo espanta.

En materia de encuestas hay que prestarle atención a los circuitos que pueden inclinar la balanza, como el de Valencia en Carabobo, Maracay en Aragua o Iribarren en Barquisimeto. En uno de ellos, el de Guarenas-Guatire de Miranda, los números están así según la encuestadora Ivad: 38.3% a favor de los candidatos apoyados por los partidos del oficialismo; 25.7% a favor de los candidatos de la oposición; y 36% no sabe o no contesta.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Por qué las encuestas fallan

Diga lo que se diga, los números están parejos, aunque con cierta ventaja para el Gobierno. Así que una buena campaña define. En la oposición ha habido mucho debate sobre el asunto. Hay quienes son partidarios de poner el acento en las propuestas y en no atacar directamente a Chávez. Otros dicen que la mejor fórmula es apelar al voto castigo.

Las encuestas

Por lo general las encuestadoras sí se aproximan a los resultados finales. La encuestadora Ivad, por ejemplo, la ha pegado casi siempre, y de alguna manera Datanálisis. Pero lo que nunca han logrado desentrañar es por qué la gente vota por el PSUV, a pesar de estar en desacuerdo con el Gobierno en relación a la inseguridad, la propiedad privada, etc.

Punto ciego

Lo que ocurre es que las peguntas están hechas desde la perspectiva de un opositor, de sus preocupaciones y motivaciones, lo que da lugar a un punto ciego sobre un espectro amplio de inquietudes que no son investigadas. Como no hay congruencia entre los resultados (“gana Chávez) y el resto del cuestionario, se producen dos reacciones: o se concluye que el Gobierno gana por fraude o se dan interpretaciones mágicas de la conducta de la gente y, en tono despectivo, se llega hasta señalar como incoherente la conducta electoral de los sectores populares (“masoquistas”, “clientelistas”, “inconscientes”).

Voto castigo

Mientras la oposición continúe creyendo que la conducta electoral de los venezolanos es incoherente, no podrá superar su techo. Por ejemplo, las campañas sobre los alimentos y las que se han iniciado sobre la inseguridad (CNN, candidatos, medios, partidos) han sido “buenas”. Pero sólo apelan al voto castigo y no responden a una interrogante profunda: ¿Con la Oposición se distribuirá más comida? ¿De verdad, Pablo Pérez o Capriles Radonski combatirán más al hampa?

 
Top