El diputado Chávez

Carlos Lozano

Carlos Lozano

Caminando con Carlos

Carlos Lozano
carlos@carloslozano.com

Donde vaya un candidato opositor a buscar votos para las próximas elecciones legislativas, se encuentra con un adversario de enorme poder: el diputado Chávez. Otros candidatos que siguen la línea del gobierno no hablan de sí mismos, ni de lo que harán por las comunidades. Sólo hablan de Chávez y de las abstracciones con las cuales él quiere convencer a la gente. Hablan de ir al comunismo con Chávez, de hacer la revolución con Chávez, de defender a Venezuela de una muy anunciada invasión norteamericana y que al frente de la defensa estará Chávez; hablan de la revolución de

Chávez; proclaman que Chávez es el que más quiere al pueblo.

Pero hay realidades de Chávez que siempre olvidan.

Por ejemplo, que Chávez le quitó a la gobernación de Carabobo buena parte de sus ingresos y áreas de responsabilidad, como el puerto de Puerto Cabello, el Aeropuerto de Valencia, el manejo de las autopistas, la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera. Olvidan esos candidatos chavistas, pero no la gente, que ahora la autopista está a oscuras y llena de peligrosos huecos, que el aeropuerto funciona con menos eficiencia que antes, que la Ciudad Hospitalaria es un desastre terrible sin insumos, que el puerto es una vergüenza pública que no sólo descarga muchos menos buques sino que además sus pésimas condiciones son parte fundamental del escándalo de millones de kilos de comida podrida o simplemente pagada y no llegada.

El diputado Chávez es propuesto como el representante de todas las comunidades, especialmente las de menores recursos económicos, justamente las mismas donde, por su culpa, la delincuencia asesina es una plaga, donde el trabajo seguro y digno cada vez menos se consigue, donde las calles son un muestrario de huecos y abandono, y por donde, además, corren a su antojo aguas negras y desechos, y las lluvias son generadoras de tragedias y la electricidad no es un servicio sino una casualidad…  y donde la revolución se ha quedado en frases repetidas, ausencia de obras realizadas y presencia de promesas incumplidas.

Mientras los candidatos que nos oponemos al diputado Chávez recorremos los barrios, asumiendo compromisos cara a cara, sus enviados, con los bolsillos llenos y el respaldo de propaganda masiva de VTV, no tienen nada que ofrecer. Son demasiados años de abandono, de carencias, de sueños desgastados; son demasiados años y los delegados del diputado Chávez no tienen nada nuevo que decir.

Esa es la diferencia importante entre ellos y quienes estamos buscando votos a nombre propio. No tenemos un comandante a quien obedecer, pero sí una Constitución que respetar y muchas comunidades a las que responder. Y con ellas estamos comprometidos a fondo.


 
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