LA IMPORTANCIA DE LA OBSERVACIÓN ELECTORAL

Guillermo A. Cochez *
gcochez@covad.ne

Desde 1999 la DECO ha enviado un total de 69 misiones electorales a los países latinoamericanos, siempre con la autorización del respectivo país. Todos los países miembros de la OEA deberían darle la bienvenida a estas misiones

Guillermo A. Cochez *

De las actividades más destacadas que lleva a cabo la Organización de Estados Americanos están la promoción y el respeto a los derechos humanos y la observación electoral. A través de la Secretaría de Asuntos Políticos y su departamento para la Cooperación y Observación Electoral (DECO) se brinda apoyo a los sistemas electorales e instituciones electorales de las Américas y de promover elecciones democráticas. Contrario a las llamadas “misiones” de funcionarios de otros países y camaradas de los gobernantes de turno, las misiones electorales de la OEA procuran fortalecer los sistemas y procesos político-electorales democráticos a través de la promoción de elecciones justas, libres y sin ventajismos para nadie, al margen de consideración política alguna. Las integran personas preparadas en estas lides de diversos países y su costo es cubierto por países interesados en patrocinar democracia a nivel global.

Sólo en 2010 estas misiones han cubierto las elecciones parlamentarias de Saint Kitts y Nevis; la presidencial y legislativa de Costa Rica; en Colombia tres, incluyendo las legislativas y de Parlamento Andino y las dos vueltas presidenciales; en Bolivia las elecciones regionales, en República Dominicana las parlamentarias y en Surinam también las parlamentarias. En 2009 se dio apoyo a doce eventos electorales en el continente. Desde 1999 la DECO ha enviado un total de 69 misiones electorales a los países latinoamericanos, siempre con la autorización del respectivo país. Cada vez que se suscita una de estas misiones, el encargado de la misma presenta un informe ante el Consejo Permanente de la organización.

Esta especialización que promueve la OEA en los organismos electorales de sus países miembros va desde los registros bases de electores -caso de Haití- hasta la supervisión de todo el proceso electoral, el cual no se limita al día de las elecciones. En el caso de Panamá, con la ayuda de la OEA, su Tribunal Electoral ha logrado la certificación de calidad ISO desde junio pasado, siendo ésta la primera de su género en toda América Latina.

Los principios operativos que se cumplen en estas misiones son la observación y cooperación técnica, la neutralidad, el respeto por la legislación interna, la aplicación de metodologías y criterios estandarizados en observación electoral y la integración de la perspectiva de género. Sus funciones son las de desarrollar y mantener un servicio permanente y profesionalizado de observación electoral para los Estados miembros. Colaborar con las instituciones electorales en el diseño de implementación de programas de cooperación técnica en asuntos electorales y realizar actividades de análisis e investigación aplicada, y organizar foros de discusión y seminarios para contribuir a mejorar las instituciones y procesos electorales de la región.

Sería prudente que todos los países miembros de la OEA se comprometieran a darle la bienvenida a estas misiones cuyo único propósito es el de fortalecer los sistemas democráticos y darle valor y sustento a lo que cada ciudadano quiere expresar frente a las urnas.

 
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