Vestidos de rojo-rojito, asaltaron al Gobernador de Cojedes

RODÓ EN LA BARRA

BUENAVENTURA NORIEGA (BUENO)
abcbuenaventura@gmail.com

VENEZUELA TIENE SU MARTIR La muerte de Franklin Brito le agrega un ingrediente aterrador la política venezolana. Nuestra historia republicana no registra un hecho de tal crueldad. Tanto que tememos que dar por ciertas aquellas palabras de Raúl Castro: “Cuba y Venezuela son la misma cosa”. En la isla antillana, gobernada por el yugo comunista, son muchos los que han muerto por defender sus derechos. El último fue Orlando Zapata Tamayo, tras 86 días en huelga de hambre. A Brito, el régimen de Chávez lo secuestró en el Hospital Militar -como si fuese un objeto de su pertenencia- y prefirió dejarlo morir. Desde Cuba, la bloguera Yoani Sánchez sentenció “Ya Venezuela tiene su Orlando Zapata”.

No hay santos en Tocuyito

La mañana del domingo tomé un café negro casi amaneciendo, mientras en las matas de mango, pomagás, cerecitas de monte, guanábana, cotoperiz y jobo de la india, trinaban canarios, azulejos y uno que otro cristofué , dándole alegría inusitada al día que estaba comenzando. Mi despedida de Brunilda fue con un beso tierno en la mejilla, pero ella estaba más dormida que despierta. Pensé que primero debía pasar recogiendo a mi compadre Hermenegildo Julián Puyares para ir hasta Las Vegas allá cerca de San Carlos. Tenía una invitación de Eufrasio Miguel Orcial Matute, un miembro de mi red de informantes a quien por la lejanía y la inseguridad en las carreteras, tengo tiempo sin ver. Recibí su llamada en mi Black Berry de última generación y bastó con lo que me dijo para interesarme en dar una vueltica por tierras cojedeñas. “Es preciso que vengas, Buenaventura, tengo para ti un dato tremendo, pero también te quiero invitar al restaurante de Magnolia, donde probarás unos espectaculares quinchonchos con tropezones, el sancocho de gallina negra, la carne a la llanera y las arepitas con natilla y queso”, me dijo para entusiasmarme. Iba pensando en esa conversación cuando diviso a Hermenegildo Julián limpiando el vidrio delantero de su Maverick azul cielo. Casi puedo notar su gesto de admiración cuando detengo la marcha de mi poderoso y potente Ford Fairlane del año 79. Amoroso y como si nunca hubiese roto un plato, mi compadre se despide de su mujer Sulpicia Erundina Silva, una negra de El Callao, ampulosa de carnes y de fuerte carácter. Nada más al llegar al distribuidor del puente El Ahorcado, comienza a narrar una de sus aventuras. “¿Qué pasó este fin de semana con los moteles de Valencia, San Diego y Naguanagua?”  me pregunta sin rodeos. “No sé… no tengo idea… ya no visito esos sitios”, contesto lo más pronto que puedo. “Resulta querido amigo que el sábado andaba con la negrita Renata María y ella quería que la llevara a conocer uno de esos sitios, pero nanai nanai, Buenaventura. A sitio que llegaba encontraba el mismo letrero del Seniat: ¡Clausurado! En esa vaina estuve hasta tarde de la noche y al final tuve que irme a la casa, y la fiera Sulpicia Erundina me formó tremendo peo”. Seguimos avanzando y cuando llegamos frente al Penal de Tocuyito encontramos tremendo alboroto por la fuga de Fraiber Velasco, líder de Los Invisibles. Hermenegildo Julián se baja del carro y averigua que huyó en horas del mediodía, se marchó como de su casa, por lo que todo el mundo dice -incluyendo al ministro El Aissami– que contó con ayuda interna. Lo más impactante es que en esa Banda -según corre la voz- participan funcionarios del CICPC, Policía Metropolitana y policías municipales.

Sólo los delincuentes son invisibles

Hermenegildo Julián conoce historias, por lo que señala que es tal la vinculación de policías con la banda que capitaneaba Fraiber junto a su hermano Francisco, que el primero de mayo se fugó de lo más tranquilo de los calabozos del CICPC en Caracas. Hermenegildo Julián escuchó decir que la banda comenzó robando carros, pero fueron detectados por funcionarios policiales activos y retirados, y los aleccionaron. De allí que sus delitos nadie los conocía o investigaba y según versiones, ellos se despedían de sus secuestrados  -una vez cobrado el rescate- con estas palabras: “No denuncien nada. Nosotros somos invisibles”. Según los que conocen de estas cosas, precisó Hermenegildo Julián, era una referencia clara a la protección de que gozaban. Y según la policía -la honesta que también la hay- la banda está implicada en el secuestro y asesinato de Salvatore Ignaccolo Girlando, copropietario de Arroz Cristal. Con esta segunda fuga, muchos quieren que nos comamos el cuento de que Velasco es “invisible” de verdad, pero la visibilidad de que gozamos nos lleva a suponer la vinculación de policías y ahora además, posiblemente, con efectivos de la GN.  Y esa mezcla de autoridades con delincuentes es un coctel explosivo y mortal.

20 millones le quitaron al Gobernador de Cojedes

Hermenegildo Julián termina la conversa cuando divisamos el famoso Restaurante  Magnolia de Las Vegas. Allí nos esperaba Eufrasio Miguel Orcial Matute  con la mesa servida. Pero antes de comenzar, me detiene para empezar a informarme: “Escucha y después comes, me dijo y continuó: Resulta que el Gobernador Teodoro Bolívar andaba por allí en su camionetota con sus guardaespaldas y llegando al sector Las Margaritas vio a un grupo de motorizados con franelas rojas. El Gobernador de lo más amable se bajó a saludarlos, pero los motorizados le dijeron “mucho gusto Gobernador, pero esto es un atraco”. Y pistola en mano lo asaltaron junto a sus guardaespaldas, llevándose un maletín con 20 millones, supuestamente para las dádivas de campaña”, indicó Eufrasio Miguel. Carraspeó para asegurarse de mi atención: “por eso te llamé, porque en Cojedes nadie publicó nada y yo sé, Buenaventura, que tú sí lo publicarás. Ahora dejemos la vaina y empecemos a comer”.  ¡Coño, si atracan al Gobernador que queda para nosotros! dijo Hermenegildo Julián, lidiando con su segundo plato.

Ya de regreso y en estado de sopor, Hermenegildo Julián, recordaba los dos platos de sancocho de gallina negra y a la negrita Renata María, “el gobierno no agarra a los delincuentes y ya ni nos deja… porque cerrando moteles sí que no les gana nadie, ¿Cuánto algodón habrá?”. Le aconsejo que duerma… que el camino es largo.

Noti Rápidas

  • No descansan en la Almacenadora Cealco. Los vecinos denuncian que a golpe de 10 p.m. salen camiones cargados de alimentos descompuestos que son “ruleteados” en diferentes galpones de esa compañía. La gente asegura que siguen las emanaciones nauseabundas que además de desagradables son dañinas para la salud.
  • Nos llega que Chávez anda vestido de atleta tricolor sin importarle el ridículo, como ocurrió en Santa Marta, porque tras el chaquetón esconde su chaleco anti-balas y los collares que le dieron los Santeros para protegerlo. Además, cuando está ante las cámaras, el rojo-rojito se oculta, y lo que luce es el amarillo y azul.
  • En la MUD le echan la culpa a Julio Castillo de la consigna “Pa’ que coja mínimo” que ha sido tan criticada, a lo que éste responde que es cierto que él echó el cuento de una chavista que le dijo eso, pero una cosa es que lo diga una de allá, y muy otra que la diga la MUD.
  • Aveledo no tiene porqué preocuparse. A Eduardo Fernández se le escuchó decir que Chávez es dueño del 100% de los votos. Del 40% que está a su favor y del 60% que está en su contra. O sea que a lo mejor, la MUD, haciéndolo tan mal, todo le sale bien.
 
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