LA IZQUIERDA EN TV

Manuel Felipe Sierra

FABULA COTIDIANA

MANUEL FELIPE SIERRA
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Con el MAS en 1972 renace la esperanza de la izquierda. La disidencia del PCV asumía un discurso nuevo, inspirado en las corrientes europeas que rescataban la democracia como valor del socialismo. Teodoro Petkoff era el precursor de una nueva manera de “hacer política”. A los meses, el MAS crecía en sectores ajenos a la tradición comunista.

En 1973, marca un deslinde con la “vieja izquierda” (MEP, PCV, URD, etc.) y lanza como candidato presidencial a José Vicente Rangel. Convertido en abogado de los presos y perseguidos de los gobiernos de Betancourt y Leoni; columnista de batalla y parlamentario infatigable, Rangel aceptó la candidatura. En la elección de diciembre obtuvo 186. 256 votos y con ello consagró al MAS como tercera fuerza política. Parecía despejarse el horizonte para el campo revolucionario.  En opinión de algunos era el comienzo de un  período de acumulación de fuerzas (estaba reciente el ejemplo de  Allende en Chile y de Caldera y COPEI desde otra perspectiva), que demostraban que un sostenido crecimiento electoral abría las puertas del poder.

La tendencia “teodorista” consideraba en cambio, que era el momento para fortalecer el liderazgo de Petkoff mediante la candidatura.   Se desencadenó un debate que finalmente arrojó un resultado favorable a Rangel. Éste había avanzado acuerdos con el MIR, partido que ante la negativa masista presentó el nombre de Américo Martín. En la elección Rangel obtuvo 276.083 votos , Martín 52.287, y  el MAS con la tarjeta pequeña registró un alentador crecimiento. Petkoff apostó para una segunda candidatura y Rangel insistió en la propuesta unitaria logrando para su tercera postulación en 1983  los apoyos del MEP, PCV, Nueva Alternativa y grupos minoritarios bautizados por Petkoff como “el chiripero”. En las urnas Petkoff obtuvo 277.498 votos y Rangel 221.918, aunque la alianza “rangelista” superó a la tarjeta naranja para los cuerpos deliberantes.   Ahora se derivaban dos enseñanzas: el MAS mostraba un incremento insignificante de acuerdo a la expansión previsible para convertirse en alternativa de gobierno; y la sumatoria de siglas de la izquierda revelaba que su mensaje carecía de eco significativo en el electorado

El MAS enfrentaba un dilema: asumía el relanzamiento y la apertura o corría el riesgo de la “urredización”, es decir, la suerte de URD, que de una fuerza vigorosa devino en  franquicia eleccionaria. Rangel se retiró de la política activa y se dedicó al periodismo. Petkoff se presentó de nuevo a la contienda de 1988.  Los resultados fueron adversos para candidato y partido e indicaban que el MAS pasaba a la condición de “comodín”, útil para el portafolio de candidatos mayoritarios. Petkoff  optó en 1992 a la Alcaldía de Caracas obteniendo una respuesta demasiado modesta. En 1990 Rangel habia saltado a la televisión con un programa dominical en Televen e insistía en el llamado “periodismo de denuncia”, una de las cuales sirvió de base para el enjuiciamiento y posterior destitución de Carlos Andrés Pérez.

En 1993 el MAS se sumó al “chiripero” que aupaba una nueva aspiración de Caldera. El apoyo le dio consistencia a una alianza que carecía de partido con peso nacional. Ganó Caldera y designó a Pompeyo Márquez ministro de Estado para las Fronteras sin que ello obedeciera a un pacto formal. En 1996 y ante el naufragio de varios planes económicos, Petkoff fue llevado con plenos poderes como ministro de Cordiplan. Desde allí propuso la “Agenda Venezuela” que recogía las indicaciones del FMI ferozmente criticadas por él cuando ante circunstancias inescapables, fueron propuestas por Miguel Rodríguez en el gobierno de CAP. Petkoff se hizo “ministro estrella” tanto que en algún momento una nueva postulación suya fue acariciada por grupos empresariales.

En 1998 el MAS jugó de nuevo a ganador según la tendencia final de la encuestas y respaldó a Hugo Chávez Frías, quien requería en ese momento  de un fiador democrático ante la sospecha que su propuesta ocultaba un proyecto autoritario. Frente al agravamiento de las luchas grupales internas, Petkoff ya se había separado del MAS. En esos días para el apoyo masista a Chávez fueron decisivas las gestiones de Rangel quien junto a Luis Miquilena ejercían influencia sobre el candidato.

Coincidencialmente, en la casa de Rangel en La Florida, Petkoff presentó a un Chávez electo y acompañado por Jorge Giordani, el estado de cuentas financieras que dejaba el gobierno de Caldera. Luego tuvo una exitosa pasantía como director del vespertino El Mundo, y en el 2000 rehusó enfrentar a Chávez como candidato y fundó Tal Cual, un diario de circulación nacional. Rangel fue a la Cancillería, al Ministerio de la Defensa y la Vicepresidencia de la República hasta diciembre de 2006. En su oficina de Sabana Grande sigue siendo un factotum del régimen, preside reuniones, envía mensajes a Miraflores, y hace lobby ante opositores ingenuos y otros que lo son menos.

Petkoff fue precandidato el 2006 y luego renunció para facilitar un acuerdo en torno a Manuel Rosales. Desde su oficina de Tal Cual, preside también reuniones, atiende visitas de políticos, dicta líneas en sus editoriales  y funciona como asesor mayor de la Mesa de la Unidad. Desde hace dos domingos Petkoff compite directamente con Rangel con un programa de televisión a la misma hora en Globovisión. Ambos niegan planes inmediatos aunque está claro que Rangel juega al llamado “chavismo sin Chávez” y que Petkoff apunta a madurar su aspiración para el 2012. A su manera, representan dos visiones de la izquierda, pero ahora actúan sobre un escenario mucho más complejo que hace 40 años.  El espacio ideológico de la izquierda está copado por Hugo Chávez, un cadete atolondrado y vivaz que planeaba golpes en los cuarteles cuando Rangel y Petkoff arrastraban partidarios esperanzados.

 
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