Votemos con todas nuestras fuerzas

Francisco A. Bello Conde

Francisco Bello

Hay que ser ciego o demasiado pesimista para no darse cuenta del inmenso deterioro que presenta el Gobierno Nacional. Después de casi 12 años de gestión la gente ha dejado de creer en excusas. Por otra parte el desempeño de algunos Gobernadores y Alcaldes de oposición, incluso de algunos del oficialismo, ha sido determinante para evidenciar que las cosas si se pueden hacer mejor y que existe una forma más eficiente de gerenciar los recursos.

No hace falta leer encuestas ni tener un don especial para sentir el desencanto de la gente, para ver la tristeza en los ojos más humildes cuando caduca su esperanza; al ver la impotencia del que esperó infructuosamente por más de una década esperando que sus problemas como por arte de magia se arreglasen e incluso, el desencanto de aquellos que soñaron con una distribución más equitativa de los recursos del estado, cuando ven que por el contrario, ahora se concentra todo en una sola alcancía para luego repartirse a los trancazos, incluso fuera de nuestras fronteras.

Por otra parte, ha causado un entusiasmo reflexivo el esfuerzo de diversos factores de la MUD para construir una plataforma unitaria que abarcase toda Venezuela. Ver a COPEI ceder el primer puesto de la lista en Portuguesa, dando paso al liderazgo natural de Iván Colmenares y tratar de lograr un Diputado más para las fuerzas democráticas; ver en Carabobo como PROVE en vez de competir en primarias con un candidato propio en los circuitos 1 y 4 optó por apoyar a independientes y miembros de otras organizaciones minoritarias en el estado, con el fin de aumentar la participación, caso similar al de COPEI en San Cristóbal donde se prefirió apoyar al periodista Miguel Ángel Rodríguez como garante de la lucha por la libertad de expresión antes que al diputado copeyano y miembro de la Dirección Nacional, Johnson Delgado.

Se siente que el viento sopla en favor del cambio, que las velas del barco unitario están llenas, que ya la luz atraviesa las nubes responsables de la tormenta, que se vislumbra el puerto en el horizonte.

A pesar de este escenario las cosas no están definidas. Una vez más está en manos de la gente, del ciudadano común, de cada uno de nosotros que esta importante victoria se concrete. No basta con estar descontento con lo que pasa en Venezuela, hace falta convertir nuestras decepciones en votos, en un pequeño esfuerzo el 26S para recuperar la oportunidad de soñar. Votemos con todas nuestras fuerzas.

 
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