El manirroto Nicolas Cage

El actor, al borde de la ruina, pierde la demanda contra su administrador

ROCÍO AYUSO – Los Ángeles

Los pleitos entre Nicolas Cage y el que fue su asesor financiero Sam Levin han sido desestimados esta semana. El actor le acusa de ser el causante de su ruina. Cerrado el asunto en los tribunales, todo el mundo se pregunta cómo uno de los actores más prolíficos y mejor pagados de Hollywood puede estar al borde de la bancarrota. El sobrino de Francis Ford Coppola y ganador del Oscar al mejor actor por Leaving Las Vegas acusó a Levin de hacer “inversiones temerarias” en su nombre y le culpó de los más de 10 millones de euros que tuvo que pagar al fisco estadounidense en concepto de impuestos atrasados. Levin le devolvió la pelota denunciando al actor de 46 años por deberle cerca de 100.000 euros y asegurando que el intérprete estaba al borde de la ruina cuando entró a trabajar para él en 2001.

Pero queda la incógnita de en qué se gastó Nicolas Cage esos 25 millones de euros que según su declaración de Hacienda dilapidó en 2007, año en el que ya dejó a deber cerca de cinco millones de euros al Departamento Fiscal estadounidense.

Un vistazo a su larga carrera así como la información diseminada en las diferentes denuncias ofrece una imagen más completa del enriquecimiento y caída de esta estrella. Dedicado al cine independiente, Cage cambió de registro una vez conseguida la estatuilla. Su filmografía ha recaudado más de 3.000 millones de euros y la suma sigue para un actor que cada año cuenta al menos con dos estrenos, si no tres cuando pone la voz en una película de animación. Sin embargo, su hoja de gastos llegó a ser tan extensa y excéntrica como la Michael Jackson, la estrella de la música con quien también estuvo casada la segunda esposa de Cage, Lisa Marie Presley.

Cage fue dueño de 15 casas palaciegas alrededor del mundo. Hubo adquisiciones que Levin describió en su denuncia de “quijotescas” como el castillo de Midford en Inglaterra y el Schloss Neidsten en Baviera. Una inversión inmobiliaria a la que hay que sumar un par de islas en las Bahamas, cuatro yates, un avión (que en una ocasión puso a disposición de su entonces novia Penélope Cruz para que pudiera visitar a su abuela) y millones de euros en arte y joyas. Además de la colección de cómics de este fanático de Superman que puso a su último hijo, el que tuvo con su tercera esposa, Kal-el, en honor a su superhéroe preferido. Una colección valorada en 1,24 millones de euros y que vendió en 1997. También hay que añadir a la lista sus 50 vehículos, unas 30 motos y una veintena de coches incluidos nueve Rolls-Royce y un Lamborghini que perteneció al sha de Persia.

El actor, según Levin, necesita 23 millones de euros al año para mantener el nivel de vida que acostumbraba. Tiempos que parecen haber pasado.

 
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