DESDE EL FRENTE DE BATALLA

(Fragmentos)*

Alfredo Fermín

Los 77 años de un diario fundamental

El Carabobeño celebró un nuevo aniversario, sufriendo los rigores que tienen todos los medios independientes del país sometidos a los caprichos y a la intransigencia de un poder que se presenta como eterno.

Actualmente, mantener un medio es un acto de heroísmo por el acoso permanente real y psicológico. La autorización de las divisas, para comprar los insumos en el exterior exige tantos requisitos que, cuando se logran reunirlos, ya se ha vencido el plazo de emisión por lo cual hay que volver a empezar con otras exigencias, porque las disposiciones cambian de un día para otro.

Nunca se sabe cuándo una empresa periodística será sancionada por tantas normativas recientes que, con el pretexto de defender los derechos de los trabajadores, se aplican para que la empresa deje de ser rentable y se encamine a una situación de insostenibilidad financiera seguida de la quiebra. Es un cerco perverso con la finalidad de acallar a la prensa independiente. En cambio los trabajadores de los tantos medios oficiales, no cuentan con contrataciones colectivas y tienen sueldos y beneficios inferiores a los de los privados, sin que las autoridades del Trabajo se preocupen por hacer cumplir la ley. Cualquier exigencia en este sentido es interpretada como contrarrevolucionaria.

Siendo medios de la nación, en los medios oficiales la pluralidad informativa no existe y, si procuran hacerlo, es para desacreditar, insultar o ridiculizar a quienes no comparten el estilo gubernamental. El Presidente de la República puede incumplir las normas y disponer, cuando quiere, todos los espacios de comunicación con el argumento de que él tiene derecho a defender y a promover su obra de gobierno, cuando actúa como primer activista político de su partido.

Manda el comandante

En un acto el primero de septiembre en Maracay**, el presidente Chávez anunció la estrategia que utilizará en las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre, Dio órdenes a sus partidarios de “demoler” a la oposición. Creyendo que la gente ignora lo que ocurrió en la Alemania de los nazis donde la mentira repetida se convertía en verdad, afirmó que si sus adversarios logran la mayoría para la Asamblea Nacional habrá golpe de estado y derramamiento de sangre, dando a entender la inminencia de una guerra con el argumento de que su revolución está armada.

Quizá por lo fatigado que se encontraba el presidente no se dio cuenta de que estaba amenazando con desconocer los resultados del proceso electoral que se avecina, si los resultados le son adversos. Y, como en una sarcástica caricatura, dijo que, si Dios se lo permite y el pueblo se lo pide, él está dispuesto a sacrificarse, nuevamente, para ser candidato presidencial… porque los resultados del 26S “huelen a 2012”.

Hay que ser fiel sólo a la verdad

Comenzamos reflexionando sobre el Periodismo en nuestros días y nos extendimos en la conflictividad política, angustiados por la pérdida de las garantías democráticas que ha puesto en situación de riesgo el ejercicio de una profesión cuya esencia es la libertad para opinar, para discernir y criticar lo incorrecto.

Preocupa que de continuar la situación actual, en la que las leyes son aplicables a la oposición no al sector oficial, las nuevas generaciones de periodistas, ante el temor de ser agredidos o expuestos al desprecio público, opten por opinar menos presentando la información fría, sin el detalle y el comentario que son los ingredientes para sazonar la lectura. La experiencia ha demostrado que ése no es el mejor Periodismo. No podemos ser únicamente transcriptores de declaraciones repetidas o de la información oficial. Porque ése es el sueño de todos los que están en el poder. De hecho, en Estados Unidos, inventaron la fórmula de redactar la información para limitarse a decir dónde, cómo, cuándo, quién y por qué pasó lo acontecido.

Estamos regresando a ese anticuado modelo y, si nosotros los periodistas, no tomamos en cuenta la necesidad de renovarnos será más fácil que se nos imponga el totalitarismo informativo, por más inmediatez que exista a través del facebook o el twitter. Nuestra función debe ser informar veraz y oportunamente pero con el compromiso de defender los intereses colectivos por encima de los individuales, económicos o ideológicos. Nuestra profesión no admite otra posición. De lo contrario, seremos propagandistas indirectos o amanuenses cómodos que no corremos con el riesgo de ser fieles a la verdad.


* Las crónicas de Fermín, rara vez llevan título. El título y los subtítulos son nuestros.

**El discurso del Presidente fue pronunciado el día 1 de septiembre, 6 días después de regresar de Cuba donde habría recibido instrucciones expresas de radicalizar la confrontación.

 
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