Un camino político

Carlos Lozano

Carlos Lozano

Caminando con Carlos
Carlos Lozano

Carlos@carloslozano.com
Facebook: caminandoconcarlos@gmail.com

Hace varios años tuve la oportunidad de compartir y de formarme con la Fundación Konrad Adenauer en Alemania, y con la Organización Demócratacristiana de América en Chile, y digo esto para que quede claro cuál es el camino ideológico que vengo desarrollando y que propongo con los valores y convicciones del cristianismo teniendo como fundamento una profunda justicia social.

Además de crear un partido hace ya varios años, Carabobo Militancia Nacional, CAMINA, he estado recorriendo las áreas populares de Carabobo para mostrar las esperanzas y las realidades de los más pobres y olvidados en mi programa de radio y TV “Caminando con Carlos”, y para hablar de ellos en esta columna. Esos recorridos todas las semanas han sido, les confieso, mi mejor formación práctica. Con esos carabobeños he aprendido, persona a persona, familia a familia, la realidad de una enorme cantidad de venezolanos para quienes las promesas de políticos de todas las tendencias y de algunos gobernantes en ejercicio, es sólo la dura verdad de la mentira, del prometer hoy para olvidar mañana.

Es por allí por donde deben empezar realmente la ideología y la política, porque es en esas casas modestísimas que luchan por sobrevivir, en esas calles deterioradas a extremos inconcebibles, en esas familias que tienen el coraje de sobrevivir al olvido y de luchar por sí mismos, y que además todavía saben sonreír y mostrar la amabilidad del buen carabobeño, es allí donde se aprende lo que debe ser hacer política y cumplir cabalmente funciones públicas.

La posibilidad de un cargo no me va a hacer transigir; no hay cargo que valga más que el compromiso que voluntariamente he asumido con gente como estos carabobeños que no piden favores ni dádivas, sino la fortaleza de una mano en la cual realmente puedan confiar. Ése es el compromiso que he asumido, el reto que he aceptado, y como cristiano y defensor de la justicia social, mantengo mis principios y mi palabra por encima de opciones partidistas.

Eso lo saben los miles de amigos que he hecho en los barrios carabobeños. Lo saben porque he ido hasta sus casas, y he vuelto, y vuelto de nuevo. No fui inicialmente a pedir votos, fui a pedirles sus opiniones y a brindarles la oportunidad de expresarse, y lo repetí una y otra vez, y ese es mi gran orgullo.

Ahora les estoy pidiendo sus votos. Si me los dan, ellos saben muy bien que los honraré, como les he probado año tras año. Si no me los dan, igualmente seguiré con ellos semana tras semana.

 
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