Yo soy el Diego

Jhonny Castillo

Letras de fútbol

Jhonny Castillo

Una gran mayoría de los amigos con quien compartimos cosas de fútbol son maradonianos fervorosos e irreductibles. Se apasionan hasta las lágrimas con casi todo lo que tiene que ver con la vida de este polémico jugador que aún sigue dando que hablar por su irreverente conducta tanto  dentro como  fuera del campo. Un futbolista que como dice Jimmy Burns. en la primera biografía que se  escribió sobre el jugador, titulada  La Mano de Dios, “es uno de los deportistas  más controvertidos y fascinantes, a caso el mejor, y sin duda el más reconocido futbolista de todos los tiempos”.

Sobre Diego Armando Maradona se han  dicho  muchas cosas, sus seguidores lo idolatran y lo mitifican,  como ocurre por ejemplo en la ciudad italiana de Nápoles donde es venerado como un santo. Mientras que los detractores, que los tiene también por millones  en todo el mundo, lo acusan de ser un enfermo y algo peor que un mal ejemplo. Es posible que ese odio también tenga que ver con una rebeldía sin límites que no le perdonan poderes como la Fifa,  o Estados Unidos, que en un primer momento le negó la  visa  para estar en el  Mundial USA 94, de donde luego salió acusado de doping. Antes El Pelusa había visitado a Fidel Castro en Cuba.

Venezuela es quizás el país con  el  que el famoso futbolista Diego Armando Maradona  ha mantenido la relación más cercana  durante los últimos diez años. Indudablemente que esto tiene que ver con la estrecha amistad que mantiene con el presidente de la República Hugo Chávez Frías. El pibe con frecuencia aparece en actos públicos junto al primer mandatario nacional. La última vez  que estuvo en el país, lo vimos a través de los medios de comunicación repartiendo títulos en la primera graduación de la Universidad Suramericana del Deporte en San Carlos, estado Cojedes.

Por todas esas cosas escribir sobre El Pibe de Oro siempre genera alguna polémica. Lo traemos a colación en esta columna como un regalo para nuestros amigos, y además,  entre otras razones, porque hace algunos días repasamos la autobiografía Yo soy el Diego, en la que después de escuchar tantas cosas dichas sobre él, Maradona se permite la licencia de opinar sobre algunos jugadores también famosos y esto es lo que dice:

Pelé: Como jugador fue lo máximo, pero no supo aprovechar eso para enaltecer el fútbol. Él pensó políticamente, pensó que podía ser el presidente de los brasileños. Y yo no creo que un jugador de fútbol, o un ex jugador de fútbol tenga que pensar en ser presidente de un país. Me hubiera gustado que se propusiera, como yo, para presidir una asociación que defendiera los derechos de los jugadores, que se ocupara de Garrincha y no lo dejara morir en la ruina, que luche contra todas las acciones de los poderosos que nos perjudican. No me comparo con él, siempre lo digo y lo repito. Y cuando digo que no me comparo, no hablo sólo de cuestiones futbolísticas. Tuve oportunidades de cruzarme con él varias veces. La primera en 1979, cuando El Gráfico me llevó a conocerlo a Río. Después en algunos partidos de homenaje y esas cosas. La última, cuando se dio la posibilidad de hacer un negocio juntos, en el 95. Era una cuestión de piel, chocábamos demasiado; nos veíamos y saltaban las chispas.

Franz Beckenbauer: Lo conocí cuando yo era un chico -estaba en el juvenil que se preparaba para el Mundial 79- y él, un grande ya -estaba en Cosmos- siempre me impactó su elegancia para jugar al fútbol.

Hugo Sánchez: Era un buen jugador dentro del área. Pero no me van todos esos firuletes que hacía cada vez que metía un gol. Era muy tribunero, demasiado.

Johan Cruyff: Yo sólo pude verlo en el ocaso, pero me pareció un jugador fantástico. Era más veloz que los demás, física y mentalmente, y era con eso que sacaba la ventaja. Aceleraba como Caniggia, de 1 a 100, y se frenaba. Tenía una visión de toda la cancha impresionante. Alguna vez dijo giladas de mí, sin conocerme bien.

Zico: Un director de partidos. Le tiraron la 10 de Pelé y se la puso sin problemas: tenía la jerarquía de un grande. Un tipo sensacional y un jugador fantástico.

Daniel Alberto Pasarella: El mejor defensor que vi en mi vida, también. El mejor cabeceador, y en las áreas, algo que le falta al fútbol argentino de hoy. Los que nos pasa afuera de la cancha no tiene nada que ver con lo que pienso de él como futbolista.

Michel Platini: Gran nivel, un fenómeno. En Italia ganó todo, pero siempre me quedó la imagen de que jugando al fútbol no se divertía. Era muy frío, demasiado.

Romario: Un gran jugador, tengo una gran estima por él, no he visto otro definidor igual, le he visto hacer cosas increíbles dentro del área: rapidísimo, terrible. Cuando encaraba para el arco te vacunaba. Nunca tuve duda con él: está en mi equipo ideal.

 
Top