“LA PALABRA DE CHAVEZ FUNCIONA COMO UNA ORDEN”

María Lourdes Afiuni

De resultar electa hubiera trabajado “con fervor y pasión” en la nueva AN; declara la jueza desde la pequeña celda número 2 de 3 por 3 metros de la cual no ha salido desde hace más de nueve meses por temor de que atenten contra su vida; denuncia que el juez Alí José Paredes tiene lista la sentencia de su condena a más de diez años por tres delitos que no han podido comprobarse. Desde allí María Lourdes Afiuni conversó para los lectores de ABC de La Semana

LUDMILA VINOGRADOFF

La jueza 31 de Control Penal de Caracas,  María Lourdes Afiuni, de 47 años, sigue en franca rebeldía ante el juez Alí José Paredes, quien la quiere condenar a más de 10 años de prisión por haber liberado al empresario Eligio Cedeño.  Amparada por el artículo 350 de la Constitución Bolivariana,  la jueza sustenta su decisión y se niega a asistir a las audiencias convocadas por el juez. De esta manera el juicio queda en el limbo hasta que una de las partes se rinda finalmente. “Un mundo sin miedo” del juez español Baltazar Garzón es su libro de cabecera. Afiuni acaricia el texto, diciendo que el autor es su “novio”,  y lo guarda bajo  su almohada en la pequeña celda de 3 por 3 metros que le fue asignada desde el 10 de diciembre de 2009, el mismo día en que liberó a Cedeño para que fuese juzgado en libertad, según lo dicta la ley. El presidente Hugo Chávez se ha convertido en su principal verdugo y la ha sentenciado “no a la pena máxima de 30 años sino a 35 si pudiera”. La jueza se siente “una víctima, perseguida y presa política” personal del mandatario. Enfrenta las acusaciones de los presuntos delitos de corrupción, abuso de poder, facilitación para la evasión y acción para delinquir, ninguno de los cuales ha podido ser demostrado en el juicio que le siguen. Para entrar a su celda, la número dos, del Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), mejor conocido como la Cárcel de Mujeres de Los Teques, situada a 20 kilómetros de Caracas hay que armarse de valor. La  periodista, como todas las visitantes, también debe someterse a la revisión de su cuerpo, desnudarse y saltar tres veces en pelota como una rana para demostrar que no lleva nada dentro.  Igual marcan el brazo como si se entrara a un campo de concentración.

¿Por qué te declaras en rebeldía?

Me declaré en desobediencia civil, invocando el artículo 350 de la Constitución, desconociendo al juez Paredes, como autoridad del tribunal 26 de Juicio, por vulnerar mis derechos humanos.

“Me siento el blanco de venganzas”

¿Los motivos?

He desconocido al juez porque ya tiene una sentencia lista en la que me condena a más de 10 años en prisión por tres delitos que no han podido comprobarse en mi caso.

¿Cuál fue el pronunciamiento del Ministerio Público en su caso?

El Ministerio Público ha reconocido que no existe evidencia ni de dinero ni de promesa de tal, como motivación de la alegada acusación de corrupción.

¿Qué puede pasar con tu juicio?

Lo lógico es que el juez Paredes se inhiba y el Tribunal Supremo de Justicia decida.

¿Qué pasará si el tribunal te obliga a comparecer?

No sé si va a pedir que me trasladen a la fuerza y no sé si van a acatar esas órdenes por las buenas o las malas.

EL PRESIDENTE USURPA LAS FUNCIONES DEL PODER JUDICIAL

¿Qué sentiste cuando el Presidente te condena a más de 30 años de prisión?

Chávez ha usurpado las funciones del poder judicial sin conocimiento de causa y para mi es grave que un Jefe de Estado haga eso.

El Presidente dijo de ti: “¿Cómo es posible que una juez se preste a esa vagabundería de liberar a Eligio Cedeño? Está bien presa esa jueza y pido que se le aplique todo el peso de la ley. Hay que pasarla por las armas. Ella es una delincuente”

No me imagino en un paredón de fusilamiento sino algo peor. Me siento el blanco de venganzas. No he salido de la celda desde hace más de 9 meses por temor a que atenten contra mi vida. La palabra de Chávez funciona como una orden. Y en esta prisión hay unas 24 mujeres que yo he sentenciado en los tribunales.

¿No has salido ni para tomar sol?

María Lourdes Afiuni: “Por un lado salía Eligio Cedeño y por otro entraba yo a la celda”.

No he salido ni un minuto.

¿Cómo resistes este encierro?

Con mucha ansiedad. Estar metida aquí encerrada en un espacio tan pequeño me deprime mucho; lo que me provoca es gritar y salir corriendo.

¿Odiaste al Presidente por lo de pasarte por las armas?

Ya no siento rencor ni odio por Chávez.

¿Qué le dirías?

Desearía él tener una juez de la República como yo.

¿Por qué liberaste a Eligio Cedeño si era un preso del régimen?

Llevaba tres años preso sin juicio y la ley permite sólo dos años. Cuando leí su expediente me di cuenta que era un preso político y perseguido del gobierno.

¿Pero estaba solicitado por la Interpol?

Posteriormente la Interpol de Francia emitió un procedimiento en el que yo y Eligio Cedeño éramos unos perseguidos políticos y sacó al empresario de la alerta roja.

¿Cómo fue su liberación?

Fue una libertad condicionada para que pudiera asistir al tribunal como dicta la ley.

“EN QUINCE MINUTOS SE DIO MI DETENCION”

¿Cuánto tiempo pasó entre su liberación y tu detención?

Unos  quince minutos. Parece que todo estaba preparado. Por un lado salía Cedeño y por otro entraba yo a la celda. Me detuvieron dentro de mi oficina.

¿Qué  esperanzas tiene de salir de aquí?

Tengo la esperanza de que los organismos internacionales  intercedan por mí. Ya el congreso de España y el Parlamento Europeo se han pronunciado a mi favor. El  Consejo  Superior de Justicia de España pide a las autoridades venezolanas una explicación. Mi caso ha llegado incluso a las Naciones Unidas.

¿Le ha ayudado ser candidata a la Asamblea Nacional?

Era una posibilidad para salir en libertad. Es difícil ser candidata tras las rejas. Contaba con la ayuda de las organizaciones políticas que me apoyaban y el twitter (36.000 seguidores en su cuenta para difundir mis mensajes. El presidente con su “Chávezcandanga” también me sigue pero lo he bloqueado.

Afiuni no salió electa pero hubiera trabajado con “fervor y pasión” en el nuevo parlamento.

¿Ha recibido atención sanitaria?

Desde febrero siento fuertes dolores en las mamas. Un médico de aquí me miró y dijo que no era nada. No me han hecho biopsia y temo que podría ser un tumor.

¿Es cierto que usted tiene privilegios en este penal?

Ninguno. Aquí te envidian hasta del delito por el que paga la pena.

¿Cómo se las arregla para el cuidado físico?

Viene un peluquero estilista. También tenemos manicura y pedicura.

Su pequeña celda de 3 por 3 metros en la Cárcel de Mujeres de Los Teques tiene un bañito privado con ducha, una litera de dos camas, una mesita con dos bancos de plástico, un televisor sin antena con DVD para ver sólo películas y ningún canal. Aún así las otras presas envidian el ínfimo lugar que ocupa la jueza. EI Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), fue construido para 200 internas y hay 717 mujeres. El hacinamiento es tremendo. En una celda de 3 por 3 pueden habitar hasta seis mujeres. Por eso le envidian el lugar de la jueza. El caso de la jueza Afiuni fue expuesto en la tercera sesión anual del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que se celebró en Ginebra hace una  semana y en el foro titulado “Represalias contra personas que han cooperado con la ONU en el campo de los mecanismos y procedimientos de Derechos Humanos”. Venezuela, sarcásticamente llamó la atención con casos de Ruanda, Kenya y Bahrein. El Foro fue organizado por nueve Organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos. El caso del encarcelamiento y posterior juzgamiento de  la jueza Afiuni fue presentado al Grupo de Detención Arbitraria de la ONU, al otorgarle la libertad bajo restricciones al empresario Eligio Cedeño en diciembre del año pasado.  Por este motivo Venezuela se inscribe en la pequeña lista de los gobiernos que han adoptado represalias contra personas  que han cooperado con la ONU en el campo de los mecanismos y procedimientos de Derechos Humanos.

 
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