LO DE VENOCO ES APROPIACION

RODÓ EN LA BARRA
BUENAVENTURA NORIEGA (BUENO)
abcbuenaventura@gmail.com

Orel escribió verdades

Nada más al sentarme, Sinforoso Carmelo Pernía, mi amigo mesonero e informante, me sirvió una generosa copa de vino tinto Barón D’ Arignac, un  caldo francés de Aude, en la región de Languedoc, de precio aceptable en el mercado, perfumado y de sabor afrutado. Él espera mi aprobación luego de saborearlo y sonríe, sabe que ese vino siempre me ha gustado y como dice Milos Popic, “el mejor vino no es el más costoso, es el que a ti te guste”. Confieso que regresé a este sitio de primera categoría porque no puedo vivir despegado de la buena vida, de la buena mesa y de las buenas informaciones. Antes me gustaba recostarme a la barra, pero son tantos los que han rodado que prefiero tomar mi copa de vino un poco retirado. Sentí mucho el “corte” que le di a Serapio Rea, él me invitó a comer tere tere, chicharronada y chorizos carupaneros con arepas,  queso de mano, tajadas y caraoticas negras, pero preferí escaparme a este sitio donde me están preparando ensalada exótica mediterránea, envoltini de lomito rellenos de queso de cabra y crema de ajo porro, arroz verde con espinaca y champiñones Portobello. Internamente me siento mal por haber abandonado a mis panas de todos los días, pero ésta es una invitación especial porque ABC de la Semana llegó al número 200 y porque en este sitio me reclutó Orel Sambrano luego de una larga parranda y de unas arepas mañaneras tras el largo y abundante trasiego de güisqui. Hoy más que nunca recuerdo a Orel porque su muerte -es lo que dicen- ocurrió por sus denuncias en el semanario. Y hoy más que nunca entiendo que su crimen no  debió ocurrir, ya que hoy Makled  ha declarado al periodista Casto Ocanto en la cárcel de Cómbita, a dos horas de Bogotá, en trabajo especial para El Nacional, muchas de las cosas que escribió Orel en aquel entonces con precisión absoluta. Makled ha señalado que mantenía en su nómina a funcionarios del gobierno chavista, incluidos generales, ministros, hermanos de ministros, diputados y que tiene documentos para probarlo. Habló sobre la negociación por 12 millardos de bolívares que hizo con Acosta Carlez para apropiarse de patios del puerto de Puerto Cabello y de los 5 cheques de 1.000 millones cada uno que entregó al ex Gobernador de Carabobo. Todos esos cheques fueron a parar a fundaciones manejadas por hermanos de Acosta Carlez. Igualmente habló de sus contactos con el gobierno nacional y su donación de dos millones de dólares para una de las campañas de Chávez, todo a través del ex Gobernador, de quien llegaron a señalar era su socio en varios negocios, lo que él parece confirmar en el reportaje. El escándalo está allí y Makled prepara su artillería para cuando llegue a Estados Unidos, en caso de concretarse su extradición desde Colombia. Lo triste es que hacia este muladar donde chapotean delincuentes, empresarios y altos funcionarios del gobierno, quieren llevar a la gente decente del país. Orel no lo aceptó, se rebeló contra eso y así lo señaló en sus escritos. En mala hora vino su asesinato. A lo  mejor si hubiese esperado unos dos años, no hubiese escrito nada de eso porque nos habríamos enterado por boca del mayor protagonista de la historia. Y Orel, como en esas historias con final feliz, para dicha de todos los que lo apreciamos y seguimos apreciando, estaría vivo. Pero las cosas no siempre suceden como uno quiere o como uno quisiera que ocurrieran. Tomo varias copas por Orel y por ABC que ya rebasó las 200 ediciones, sin olvidar mi postre de profiteroles con helado de chocolate. Y pienso -a lo mejor con razón- que Orel se adelantó al tiempo.

Mackled - Acosta Carlez

¡Qué tiempos aquellos! Hay gente que vive señalando que “todo tiempo pasado fue mejor”. Son los nostálgicos, los que habitan en la cápsula del pasado, aunque es lógico encontrar verdaderas excepciones. Una de ellas sería la provechosa y estrecha relación que mantuvieron el general Luis Felipe Acosta Carlez y el empresario Walid Makled. Disfrutaron como nadie del poder político y económico, eran los tiempos en que “cualquier revolucionario tiene derecho a una Hummer”. Ahora, Makled en su infortunio, desde una fría cárcel colombiana, cuenta sus correrías con personajes del Alto Gobierno, generales, diputados, ministros y sus hermanos, a quienes pagaba canonjías mensuales por sus “favores”. Lo triste de todo es que nuestro Director Editor Orel Sambrano, fue asesinado por publicar muchas de las cosas que confiesa Makled desde su encierro.

Viva la Apropiación

Hugo Chávez sigue hundiéndose con expropiaciones que no hacen sino sembrar caos y desempleo. En verdad está cumpliendo su palabra de radicalizar el proceso, pero ¿Qué proceso? Gervasio Otoniel Pineda considera que lo hace para huir de tantos escándalos que lo persiguen, como el caso del etarra Arturo Cubillas y los campamentos de entrenamiento de guerrilleros de las FARC y de la ETA o las toneladas de comida podrida o las denuncias de Makled. Es lastimoso para Valencia el caso de Venoco, una empresa pionera, fundada en los albores de nuestra democracia. Julio Sosa la fundó creyendo en el país, y su visión y su entusiasmo fue secundado por quienes la condujeron desde sus inicios, Frank Salas, Pedro Salom, Ricardo Barreto, y tantos otros, convirtiéndola en una empresa modelo del país.

Sorpresas que da la vida

“Antes desapareció la estatua de Páez, héroe de la Primera gesta, continúa Gervasio Otoniel Pineda, a quien lo veo indignado, y ahora le toca a Venoco, emblemática de la otra gesta: la industrialización. Es un acto delictivo, Buenaventura, eso no tiene otro nombre porque todo se hace al margen de la Ley. Además, esto es un disfraz de revolución, hermano. Los activistas que aparecieron en las puertas con sus camisas rojas fueron llevados a juro para darle un aspecto popular, muchos de ellos por cierto son obreros de Petroquímica”. Y yo que de esa historia conozco algo me quedo cavilando. Vaya ironía ¿de Petroquímica?… y pensar que de allí salieron, los Presidentes de VENOCO. “¿Revolución? Remata Gervasio Otoniel. Apropiación, o algo más feo, como que le calza mejor.”

Director de la CHET no piensa en los enfermos

El nuevo director del Hospital Central o Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera, José Balbour, cree que con sus reuniones de los miércoles, puede seguir huyéndole a la crisis que se le viene encima. Allí, con una bata blanca, instalé a uno de mis informantes más apreciados, Pancracio Arteaga Bustamante. Según me contó, Barbour conoce los problemas de la CHET porque los médicos allí  reunidos, le recalcan la carencia de medicamentos, inyectadoras, soluciones, guantes, antibióticos, entre otros. “Pero él, semana a semana responde, pero yo traje un cargamento hace poco. Y los médicos le contestan que ese cargamento fue de  50 ampollas y se acabaron en dos     días. Es algo repetitivo, como un disco rayado, como lo es también la colocación de afiches de Chávez en los pasillos que conducen al sitio de reunión”, afirmó Pancracio. Según mi informante, Barbour no es más que un operador político.

Cazador…cazado

Un abultado expediente en contra de un constructor que trabaja para la Alcaldía de Valencia, ordenó levantar el contralor municipal. Me dijo Mateo Agenor Cubillán que la orden de abrir el “dossier” fue porque el empresario se negó a entregar 140 millones para aligerar sus cheques en ese despacho. El abogado José Sarmiento le encargaron llevar el expediente a la Cámara Municipal y realizar la denuncia, pero no quiso meterse en ese “vaporón” y prefirió renunciar. Mateo Agenor indicó que el constructor elevó el caso a la CGR y ayer se concretó la intervención de ese organismo municipal.

 

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