El socialismo: un proyecto derrotado

EN TIEMPO REAL

Victor Bolívar

VÍCTOR A. BOLÍVAR C.

En varias ocasiones, el pueblo venezolano ha expresado su rechazo mayoritario a la imposición de un régimen socialista. Bastó con el rechazo a la reforma constitucional para que quedara claro que más de la mitad del país no comparte la visión totalitaria, centralizadora, arbitraria y militarista sobre la que descansa el socialismo del Siglo XXI.

Es común el rechazo al proyecto socialista que bien define Carrera Damas como una presuntuosa presentación del marxismo-leninismo-bolivarianismo enarbolado como ideología de reemplazo, y al precisar que es un señuelo ideológico que busca divertir la atención de los demócratas, mientras se intenta perfeccionar la dictadura militarista demoliendo las bases de la República liberal democrática.

Sin embargo, expresada en 2007 la voluntad popular, la arremetida fue brutal en contra de las instituciones democráticas. El rechazo referendario fue desconocido y la propuesta tomó cuerpo mediante leyes y actos inconstitucionales.

El 26S quedó nuevamente refrendado el repudio al socialismo. Es así como debemos interpretar esos resultados, logrados por una oposición que supo permanecer unida, salvando sus naturales diferencias. Carabobo, Zulia, Táchira, Miranda y Nueva Esparta, constituyeron el primer muro de contención, dando al traste con el totalitarismo.

Es en ese contexto que se reactiva la idea de eliminar alcaldías y gobernaciones, dentro de una nueva estructura político administrativa del Estado. Las ciudades y territorios federales concentrarían todo el esfuerzo político, económico y social del Ejecutivo Nacional, constituyéndose el llamado Poder Comunal.

Aristóbulo Istúriz vuelve a insistir en que “desmontar” alcaldías y gobernaciones es un paso indispensable para el avance efectivo del proceso de cambios socialista, agregando que “con estas alcaldías, con estas gobernaciones, no vamos a hacer la revolución”.

Vale preguntarse si aún no ha sido suficientemente enfático el rechazo del país a una revolución tan indeseable como ilegítima.

 
Víctor A. Bolívar C.Víctor A. Bolívar C.
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