Policías acostados

Ruth Capriles


Ruth Capriles
ruthcapriles@yahoo.com

Proliferan como exudaciones de la hostilidad ciudadana. Los vecinos los solicitan, las autoridades complacen y algunos hacen negocios tan contentos por complacer a unos y a otros con la desventura de todos.

Es que corren mucho, dicen los vecinos; es que no obedecen las leyes, dicen las autoridades, y los negociantes proponen aquí uno y otro más allá con tal de interferir la libertad individual.

Venezuela se debate, como en los tiempos del caudillismo, entre la anarquía y el autoritarismo. Atrapados entre querer hacer lo que nos da la gana y no querer que los otros hagan lo que les da la gana.

¿Todavía asombra el presente régimen? Es sólo una exudación más de nuestras contradicciones. Las instituciones se disuelven, pero los policías acostados se levantan para sustituirlas. Es fácil, es una autoridad pasiva que no necesita educación, ni signos de tránsito que informen al conductor sobre velocidades máximas ni vigilancia activa y ejemplarizante. Son como el peso de este régimen un obstáculo al movimiento físico y al crecimiento moral de la ciudadanía. No enseñan a respetar las leyes ni en realidad hacen mucha diferencia en número de accidentes y hasta facilitan las alcabalas de secuestro. Pero es imposible argumentar contra ellos.

El policía acostado es un símbolo que tiene casi fuerza emocional entre sus defensores. Parece dar seguridad ante la ausencia de control policial y cumplir una función psicológica compensatoria. Cuanto más reprime el Gobierno, más intentan los ciudadanos reprimir a los otros.

Las respuestas represivas no modifican las conductas en aras de la convivencia ciudadana; simplemente las reprimen. Y es ley física que la represión revienta siempre por algún lado. Si me roban, robo; si me friegan, friego. Mientras la anarquía hierve.

Así vamos tejiendo con nuestros vicios una maraña de infelicidad ciudadana. Quizá el día que podamos quitar los policías acostados sea también cuando podamos vivir sin el peso de un autoritarismo castrante.

EL UNIVERSAL

http://www.eluniversal.com/2010/10/14/opi_art_policias-acostados_2066986.shtml

 
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