Con las tablas en la cabeza

TIEMPO CONFIDENCIAL

Luis Cisneros Cróquer

Luis Cisneros Cróquer
Nirguayork48@hotmail.com

El término es bien aplicado a quienes salen muy mal librados de un negocio bajo cuyos auspicios pensaban obtener pingües ganancias. Viene a propósito porque esa es la versión que existe y se comenta en la capital carabobeña, de la experiencia vivida por un inversionista de Caracas que arrendó la Feria Internacional de Valencia el año pasado, lo cual, por decir lo menos, mantiene en ascuas la organización de este año.

No son muchos los que desean montar casetas en el sur, mucho menos cuando los rojos rojitos andan a la caza de los “escuálidos” que, por añadidura, son quienes han tomado siempre la iniciativa de instalar las casetas, y tienen como para gastar en comidas y bebidas. Del año pasado quedan aún enormes deudas no satisfechas y eso – según me han comentado conocedores del ambiente- es para el promotor otro dolor de cabeza.

Como el dicho popular lo expresa: “por más que te tongonees, siempre se te ve el bojote”; vale decir, a veces no se puede disimular, y menos cuando se trata de dineros gruesos. No le envidio ni le compro el problema al Señor Alcalde quien seguramente, además de los huecos y de lo que él llama, “campaña mediática en su contra – le han salido más canas de las que ya tenía cuando asumió el cargo”.

Pero como si esto fuera poco, otros tablazos aparecen en el horizonte. Tienen que ver con la dignidad de los valencianos ya golpeada duramente por la invasión y confiscación del edificio del Ateneo de Valencia, y ahora con la posible venta de las dos toninas del Acuario que, en hermosa hora, fundara el recordado “Negro” Juan Vicente Seijas. No tiene noticias el Alcalde Parra de quién fue el “Negro” Seijas y del amor inmenso que entregó por la ciudad que le vio nacer y hacer. Menos aprecio parece tener por la dedicación, rayana en devoción por la naturaleza, con quienes siguieron sus pasos: Armando Celli Giugni y las actividades valencianistas de Omar Sanoja, Argenis Ecarri y Paco Cabrera.

A Francisco Cabrera Santos los surcoreanos le plantearon el negocio del intercambio de las toninas por dólares, lo cual no aceptó. Entonces ofrecían 600 mil dólares por cada una, cifra que aparentemente supera a la ofrecida en estos momentos. Pero, en todo caso, es Valencia quien rechaza la negociación y son los valencianos los que ya están molestos con este proceso inconsulto de sustracción de sus cosas.

Hace muchos años, ya muerto Gómez y expropiada la Hacienda Guapazo, se planteó al Concejo Municipal la adquisición de una parte de esa finca para urbanizarla. Algunas voces se opusieron a ello, pero finalmente la negociación se estableció. De modo que los que se opusieron y perdieron la discusión produjeron un slogan político que recorrió calles y paredes: PPG, Perderán por Guapazo. Se me ocurre que ahora se puede asimilar aquella lección valenciana con otro slogan: Perderán por las Toninas.

Por el bien de Valencia, espero que se resuelvan satisfactoriamente los problemas de organización  de la Feria Internacional y, que nadie pierda, que todos ganemos, pero igualmente firmo para que no se lleven las toninas del Acuario y, menos tan lejos que mis nietos no puedan verlas o aprender a amarlas.

Email:

 
Top