Sobre mi caballo yo


Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

William vive

Que interesante como los nombres se repiten, alguna razón telúrica debe existir. La semana pasada, después de escuchar los relatos de Buenaventura, les hablé de los avisos que en toda la carretera del llano dicen William Vive, refiriéndose, claro, a William Lara, el gobernador que esquivando un hueco en la carretera nacionalizada por Águila Uno, cayó en un rio crecido y murió trágicamente.

Esta semana reapareció William. Otro William, claro. Esta vez es el musiu que habíamos olvidado. William Niehous, aquel Presidente gringo de la Owens, a quien secuestró la guerrilla para llamar la atención. Lograron llamar la atención porque la noticia le dio la vuelta al mundo, pero nada más, porque la guerrilla fracasó y hoy algunos de los que la liquidaron vistiendo traje militar, andan de rojo rojitos, reviviendo su memoria. Tanto la de William Niehous como la de la guerrilla.

La Owens, la empresa de aquel William que habíamos olvidado, acaba de ser secuestrada por el Gran Secuestrador. Si señor, Usted lo adivinó, por el mismísimo Águila Uno, que desplumado y todo, quiere desplumar a los demás.

La parastroika

Y por complemento, al llevarse las botellas. ¿Qué quiere Águila Uno? ¿Dejarnos sin la polarcita, sin el ketchup, sin la Pepsi y sin las compotas Gerber? Razón tiene Heras con ese titular.  ¿Está desafiando a Europa, Águila Uno, desafiando a la poderosa Europa por no darle dinero al Cóndor del Caribe después que el Cóndor, o más bien su hermano, el Condorte, fue tan generoso y les entregó 60 presos políticos? ¿O estará más bien siguiendo, como por reflejo, la estrategia que le propuso  el Cóndor de estrangularnos hasta que terminemos comiendo de su mano? Lo digo figurativamente, claro, porque yo, un Espantapájaros, comer no puedo, solo cuidar las cosechas para que los pajarracos no se lo lleven todo y mientras tanto pensar, hacerme preguntas y pensar.  ¿O será más bien que Águila Uno sigue con su teatro para hacernos creer que todavía manda, cuando anda como los rusos cuando andaban con aquello que llamaban la perestroika?

Yo llamo esa época del comunismo ruso, cuando Gorbachov, no la de perestroika sino la del parastroika. Porque por esos tiempos, Rusia iba palo abajo y la gente estaba súper pelando bola,  y se hizo famosa aquella frase de los trabajadores rusos: “ellos hacen como si nos pagan y nosotros hacemos como si trabajamos.” Lo mismo están haciendo muchos rojo-rojitos ahora con Águila Uno, yo diría que la mayoría, al menos eso es lo que me llega. “Él hace como si manda y nosotros (le dicen a sus camaradas) hacemos como si le obedecemos, total, mientras hayan churupos hay que aguantarlo”.  Y luego me imagino que le agregan al marido, si es mujer, o a la mujer, si hombre es, algo así como que “Hay que seguirle la corriente mientras cogemos vuelo y nos vamos pa’otro lado… porque ya ni leche se consigue y esto se está poniendo feo.”

Yo francamente no sé si Águila Uno está loco o si es el Cóndor del Caribe quien enloqueció, pero lo más probable es que Águila Uno, por aquello de que el gañote le pesa, salió con otra de las suyas, como cuando rompió relaciones con Colombia, para después tener que ir disfrazado de atleta bolivariano, a llevarle una rosas, igualitas a las rosas cursi que le llevó a Irene en 1998, a llevarle unas rosas rojas a María Ángela Holguín en Santa Marta y a pedirle perdón al Santos… que antes no era de su devoción.

Dale palo a todo mogote y ya verás.

En las últimas dos expropiaciones, no aceiteras, porque lo de Venoco fue por venganza con los que abrieron la boca y dijeron verdades después que los grabó el Antonini, me refiero a las dos últimas de verdad, verdad, Agroisleña y la Owens. Con esas dos has demostrado que ya la cabeza no te da, que estás tostao, Águila Uno, y perdona hermano que te lo diga.

Con la primera, te echaste encima a todo el que siembra y con la otra, te vas a echar encima a todo el que se mete algo en el buche, llámese miel o refrescos o ron pecho cuadrao o aguardiente del bueno o la polarcita bien fría o la regional y hasta con los huevos chimbos y el dulce de leche cortado, que por aquí tanto gusta, y ahora no tendrán frascos donde meterlos. También te metiste con los envases del dulce de lechosa, mi comandante, el dulce de lechosa que tanto te gusta. Y si vamos a hablar de alimentos, liquidaste la salsa de tomate, la mostaza, la mayonesa, el aceite de comer, las especies, porque esas también vienen embotelladas, y hasta las compotas para los bebés que vienen al mundo y necesitan algo suave que comer.  Y como tampoco gas se consigue, ni para cocinar va a haber. Por que todo lo has secuestrado, Águila Uno, y todo se te va a devolver.

Pero tienes suerte, Águila Uno, por ahora, tienes suerte de que la Oposición eres tú mismo, porque la mayoría de los MUDOS, que así los llaman ahora, aunque hablan hasta por los codos, todo los MUDOS andan hablando como unos doctores, usando solo palabras bonitas para ser populares con la clase media respingada, que esa está contra ti de todas maneras, de manera que esos no te importan. Y son pocos, muy pocos, los que piensan como nosotros, los “pataenelsuelo”, así como yo, que conocemos el gallo porque canta, el barro por lo baboso y el amanecer por el rocío. Nosotros te hemos abandonado, no por los MUDOS, sino porque no haces sino darnos palo.

Águila Uno, ahora que comienza la Serie Mundial, te lo voy a decir con franqueza, aunque los muchachos ya se adelantaron. Dándole palo a todo mogote, no te das cuenta de todo lo que has alborotao. Lo que tú mismo has alborotao. Ese matrimonio tuyo con el pueblo a mi me huele, aunque oler no puedo, a mi me huele que se fuñó. Definitivamente. Águila Uno, estás ponchao.

El gran secuestrador

Espera a ver cuando desaparezca todo lo que estas secuestrando, que será poco a poco pero será, la harina pan, la polarcita, la salsa de tomate, las compotas,  el aceite de comer, el aguardiente sabroso, en fin, todo lo que he mencionado y la gente tenga que hacer cola, a ver si van comer de tu mano. Que va, camarilla, el venezolano es paciente, pero su orgullo va por delante y no se deja pisotear.

Tú, Aguila Uno, que te la das de llanero, cuando ni en burro te encaramas, te habrás dado cuenta que Cuba tiene música y tiene escritores, pero no tiene llanos y ni tiene Andes, ni tiene selvas, ni coplas. Escúchalas, charrasqueando un cuatro, que allí está el alma de tu pueblo, del pueblo que has olvidado.

“Si vez un llanero triste
fue que lo dejó su amor,
se le murió su caballo
o le ofendieron su honor.”

O esta otra, para que recuerdes la altivez de un pueblo sabe dar la pelea y no se deja arrinconar.

“Sobre los llanos la palma

Sobre la palma los cielos

Sobre mi caballo yo

Y sobre yo mi sombrero.”

 
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