El Gran Secuestrador

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

 

Esta semana me voy de comentador, pero no de lo que dijo cualquier hijo de vecino, me voy de comentador de lo que yo mismo, con cinco soles en la charretera, escribí la semana pasada. Es para que vean que yo mismo me ando chequeando. Va en negrillas lo que escribí la semana pasada y en blanquillas lo nuevo. Jajaja. ¿No saben lo que son blanquillas? Yo tampoco, pero hoy amanecí de buen humor, debe ser porque los gallos cantaron más temprano y el cielo estaba hermoso al amanecer. Pero en fin, aquí van las negrillas.

LO QUE DIJE EN LA EDICIÓN ANTERIOR: La Owens, la empresa de aquel William (Niehous) que habíamos olvidado, acaba de ser secuestrada por el Gran Secuestrador. Sí señor, usted lo adivinó, por el mismísimo Águila Uno, que desplumado y todo, quiere desplumar a los demás.

COMENTARIO: Pues bien, Águila Uno, sigue desplumando a los demás, como si nosotros no supiéramos “del dulce mal del que se está muriendo”. No me digan que se olvidaron a Andrés Eloy. Bien, yo no sé si es tan dulce el mal con que se está muriendo, muriendo su poder, por supuesto, pero sí sé que antes no lo presentía y ahora lo siente y lo presiente.

Y ahora está obsesionado con lo de las expropiaciones. Les voy a dar varios casos.

Primero las damas.

COMENTARIO: La cogió con María Corina Machado, esa súper-sifrina, súper escuálida, que no da un paso sin pedir real para su ONG, y todo porque fue recibida por Mr. Bush y ahora es diputada. Total que, blanquita y bonitica como es, resulta que es la oveja negra de la familia, pero hay que fregar a toda la familia Machado Zuloaga, gente de trabajo, que nunca se ha metido en política, la misma gente que fundó la Electricidad de Caracas que después la compraron los gringos y después Chávez se las compró a los gringos para iniciar su Revolución Eléctrica… pero después resulta que se metió el Niño y acabó con la Revolución Eléctrica y después vinieron las lluvias, y ya era tarde, porque la turbinas con Niño y sin Niño, no funcionaban, excepto las turbinas de la Electricidad de Caracas y eso fue lo que salvó al gobierno porque con todas esas cocinillas eléctricas que habían regalado a los cerros, para que más nunca les faltara gas, Uds. se imaginarán cómo habrían bajado esa gente humilde de la Capital, echándole la culpa a Águila Uno, por supuesto. Pero los salvó la Electricidad de Caracas y su planta de Tacoa que nunca falló. Pero como la niña, la María Corina, se metió a política, había que quitarles SIDETUR, la mejor siderúrgica privada del país. Exprópiese chilló Águila Uno, y la Guardia Nacional pió, porque ahora sí es verdad, según me cuenta un amigo mío que fue oficial de la Guardia: antes nos echaban vaina, me susurra al oído, pero ahora sí es verdad que el Honor ni se divisa.

Y pensar que, según me cuentan los profesores que me visitan, los Machado que son descendientes de Alejo Zuloaga, el fundador de la UC. Pero lo importante de joder. Perdonen pajaritas. Por eso les quitan esa empresota que es SIDETUR.

Segundo las viviendas, que también son femeninas.

COMENTARIO: Sí, es cierto, se empecinó también con las viviendas. Como hay un déficit gigantesco de vivienda, creo que más de dos millones de casas hacen falta, y su gobierno no ha sabido construir sino unas cuantas casitas de petróleo, las Petrocasas que no gustan porque dizque y que se enferma la gente, ahora se empeñó en quitarle a constructoras privadas desarrollos bien avanzados, para aparecer como si Águila Uno las hizo, y no los empresarios, y vaya Ud. a saber que va a pasar con los verdaderos dueños de esas propiedades que en la mayoría de los casos son profesionales jóvenes que metieron sus ahorros para tener vivienda propia.

Pero mira que Águila Uno anda empavado. No lo sabía, en verdad, no lo sabía. Lo sabía el
Contralor, lo sabían los cinco ministros que pasaron por el despacho de la Vivienda, pero al igual que con la comida podrida todo el mundo lo sabía, menos Águila Uno, claro. ¿Y qué es lo que no sabía? Que gastó la bicoca de 70 millones de dólares, como cuota inicial, en una operación que armaron Acosta Carlez con Johnny Yánez, dos militarotes bien valientes a la hora de meter la mano, y triangularon nada más y nada menos que son el Antonini Wilson, el hombre del maletín y se trajeron de Uruguay doce mil viviendas para ser armadas aquí. Y ¿dónde están las viviendas? Que se sepa, once han armado, léanlo ustedes mismos en las páginas centrales de esta edición, las demás, están pudriéndose, sí, pudriéndose, porque la madera también se pudre, en los muelles de Puerto Cabello y en almacenes de Carabobo y Cojedes.  ¿Qué tal?

¿O será más bien que Águila Uno sigue con su teatro para hacernos creer que todavía manda, como cuando los rusos andaban con su perestroika?

Yo sí creo que es puro teatro lo de Águila Uno. Que ¿Por qué lo digo? Porque sabe que si sacó mucho, fue una tercera parte de los votos; también porque no tiene con qué pagar nada de lo que expropia, y lo está haciendo al margen de la Ley, lo que es igual a robar, como lo dice Alfonzo en su entrevista.

Total que como no tiene cómo ganar una elección más, anda provocando a ver si alguien se alza y le da una excusa para convertirse legalmente en dictador. Pero ya la gente aprendió a esperarlo… en la bajadita.

La perestroika

Perestroika significaba reestructuración y Gorbachov pasó de allí, de la Perestroika, a recibir el premio Nobel de la Paz, y después derechito a hacerle propaganda a Kentucky Chicken o Pizza Hut, no recuerdo cual, para hacerse de unos dolarcitos. Y tod en santa paz por haber sabido echar tierrita y rendirse a tiempo. Pero que va a saber Águila Uno de rendirse a tiempo, cuando el Cóndor del Caribe lo azuza para le siga dando, claro, con la intención de subir el precio de su “cabeza” cuando la deba entregar.

Yo llamo esa época del comunismo ruso, cuando Gorbachov, no la época de la perestroika sino la del no-para-stroika. Porque por esos tiempos, Rusia iba palo abajo y se hizo famosa aquella frase de los trabajadores rusos: “nosotros hacemos como si trabajamos y ellos hacen como si nos pagan”. Lo mismo están haciendo muchos rojo-rojitos ahora con Águila Uno, yo diría que la mayoría, al menos eso es lo que me llega. “Él hace como si manda y nosotros (le dicen a sus camaradas) hacemos como si le obedecemos, total, mientras hayan churupos hay que aguantarlo”.

¡Verdad cierta!

Águila Uno, te lo voy a decir con franqueza, aunque lo muchachos ya se adelantaron. Dándole palo a todo mogote, no te das cuenta de todo lo que has alborotao. Ese matrimonio tuyo con el pueblo a mi me huele, aunque oler no puedo, a mi me huele que se fuñó. Definitivamente. Águila Uno, estás ponchao.

¡Verdad cierta!

Espera a ver cuando desaparezca todo lo que estas secuestrando, que será poco a poco pero será, la harina pan, la polarcita, la salsa de tomate, las compotas,  el aceite de comer, el aguardiente sabroso, y la gente tenga que hacer cola, a ver si van comer de tu mano. Que va, camarilla, el venezolano es paciente, pero su orgullo va por delante y no se deja pisotear.

¡Verdad cierta!

RECIBIDO EN EL DESCAMPADO

“… yo fui vencedor del mal tremendo;
fui gloria empurpurada y vespertina,
sin presentir la marcha clandestina
del dulce mal con que me estoy muriendo.”

A.E.B.

 
   
 
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