Nacionalizaciones contribuyen a la repolarización del país

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

En los casos de corrupción lo que más molesta a la opinión pública es la reacción tibia que Chávez tiene en muchos casos. Eso es lo que ha pasado con el Metro de Caracas. Su estado deplorable es el resultado de una mezcla de negligencia y corrupción. No se rehabilitó la Línea 1 a tiempo porque se inventó un negocio con una empresa española, “Unión Temporal Mercantil”. En lugar de ser castigados, los ex presidentes del Metro son premiados. Sin firmeza ante la boliburguesía, no hay 3R que valgan.

Las izquierdas progresan en lationamérica

Las nacionalizaciones pueden ayudar al Gobierno a una repolarización favorable. Pero esto sólo es posible si se hacen bien y cumplen con estos requisitos: 1) Que sean parte de un proceso de planificación de la economía. 2) Que tengan un carácter  justiciero, visible a primera vista, de redención social. 3) Deben ser acompañadas de una buena gestión y no dejar la empresa o el terreno al abandono. 4) Trabajo de masas previo que garantice la participación de obreros y de la comunidad circundante. 5) Una explicación intensa y razonada a la opinión pública. Si no se hace así, las nacionalizaciones se pueden revertir contra la idea misma de justicia social.

Dilma Rouseff ganó en Brasil. Es sorprendente cómo la izquierda ha progresado en el continente. Pero es poco el tiempo que lleva en el poder, y sólo en algunos países. Sin embargo, ya se ha creado una leyenda de que en Latinoamérica “siempre” han dominado las izquierdas, que serían responsables de los problemas que existen. Se olvida que son décadas de gobiernos de derecha, que han marcado la estructura de fondo de esas sociedades en detrimento de los más necesitados. Memoria corta.

Flash NEGRO

Si en algún tema la Iglesia ha debido pronunciarse es a propósito de las narconovelas, ya que es una institución que atiende con prioridad los aspectos éticos y morales de la sociedad. Y es muy conservadora. Hasta contra el uso de preservativos está. El caso era una buena oportunidad para mostrar su opinión. Ha podido respaldar a Fundacredesa. Pero se ha dejado llevar por la política. Los medios son aliados, y con el Gobierno ni para la esquina, tenga o no razón. Guerra es guerra, dicen.

Las giras de Chávez tienen sus aspectos negativos y positivos. Está muy bien que la oposición critique algunos acuerdos y convenios. No todos. Pero de lo que ha dicho parece que Venezuela sólo puede hacer negocios o tener relaciones privilegiadas con Estados Unidos. ¿Por qué no puede haber un intercambio comercial con Rusia? ¿Cuál es la razón para estigmatizar las relaciones con Argentina? ¿Estados Unidos no tiene acaso las mejores relaciones del mundo con China? ¿Por qué Venezuela no puede?

Como en el caso de la Sinagoga, la oposición jugó de nuevo posición adelantada con el secuestro del que fueron víctimas varios directivos de Pdvsa. En aquella oportunidad denunciaron el hecho como un acto de antisemitismo, y al final resultó que era un robo común. Ahora hablan de “terrorismo político” sin tener todavía nada en las manos. Con una actitud visceral no se llega a ninguna parte.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Por una ley de salario máximo

Es cierto que el índice de desigualdad ha disminuido en nuestro país en los últimos años. Es una de los más bajos de Latinoamérica, tal como lo señalan los informes de la Cepal. El método de medición es el coeficiente de Gini, un sistema de cálculo de la desigualdad social y su valor oscila entre cero (0) y uno (1). A medida que el valor se acerque a cero la desigualdad es menor. En Latinoamérica el promedio es de de 0,52. En Venezuela de 0,31. Uno de los países con un índice más bajos en el mundo es el de Suecia, con 0,23. Y en Chile es de 0.54, a pesar de su importante desarrollo económico.

Carros de mil salarios

Sin embargo, la brecha social sigue siendo inmensa en Venezuela. Opulencia y miseria conviven a diario. Tal como lo ha señalado recientemente el sociólogo Tulio Hernández es incomprensible que “un médico gane en una consulta privada de diez o quince minutos lo mismo que una trabajadora doméstica recibe por treinta y cuarenta horas”.

Privatización y socialización

Es una situación de injusticia que valida cualquier rebelión, y a las que las dirigencias políticas, del Gobierno y de la oposición, no han sabido darle respuesta. Los programas sociales son admitidos hoy por todos. Pero se sabe que no son suficientes para revertir el problema. Tampoco lo es la privatización, o la mano ciega del mercado, como pretende la oposición, ni tampoco una exagerada socialización.

Techo a las ganancias

Para avanzar en la solución del problema hay que tomar diferentes medidas. Una de ellas es legislar sobre las remuneraciones, en el sector público y en el privado. Es indispensable colocar un techo a las ganancias y a los ingresos. Así como existe por ley un salario mínimo, es indispensable crear la figura del límite a un ingreso máximo. Y las ganancias limitarlas por medio de mecanismos impositivos al lucro y al patrimonio, que presionen hacia la reinversión de los dividendos. Hasta en Estados Unidos, el Estado ha limitado el sueldo de los banqueros. Para alcanzar justicia social hay que dejar de lado los dogmas.

 
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