Alternancia no debe ser vista como una utopía

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Chávez ha dicho que quiere críticas, que hablen “hasta las piedras”. Pero lo que ocurre en la práctica es que a un muchacho que fue al estadio con una franela que decía “me cago en tu revolución” lo detuvieron y lo van a enjuiciar. Si es por lo de la grosería, no es argumento, porque aquí las dice hasta el Presidente. Y oponerse al proyecto político gubernamental no es ningún delito. En lugar de represión el debate pudiera ser de franelas contra franelas. Por  ejemplo “los ricachones son una m…”. Pero, ¿lo sensato no sería, de lado y lado, expresar las ideas sin términos escatológicos?

Si la Oposición llega al Gobierno ¿apoyará a los constructores o a la gente estafada

Montarse en el Metro de Caracas es una odisea, en medio de empujones, sudores y largas esperas. En todas partes del mundo hay protestas cuando hay fallas en los servicios públicos. Que la oposición se centre en esos problemas es natural. Eso lo haría cualquier oposición. Pero no por eso se puede decir que las protestas son artificiales o un invento. No todos los 33 presos eran militantes de partidos. La gente se queja y se amotina espontáneamente en situaciones indignantes como ésta. Las piedras hablan.

Los concejales tienen sus períodos vencidos desde hace años, y pasa el tiempo y el CNE no convoca  las elecciones. Se han convertido en una especie de nobleza. Ejercen un cargo de manera vitalicia y sin voto popular. No es excusa lo de los Consejos Comunales y otras formas de poder popular, porque los Concejos siguen existiendo. Sin votos no hay democracia participativa.

Flash NEGRO

La oposición ha salido mal parada por la actitud asumida con el problema de la vivienda. Tiene razón al criticar al Gobierno del fracaso en materia habitacional, pero no tenía por qué colocarse del lado de algunos constructores que han estafado a la gente con el IPC.  Por supuesto, no son todos los promotores. Pero sí hay muchos. Si llega al gobierno en 2012 ¿la oposición se colocará del lado de las familias engañadas o del lado de los promotores embaucadores?

De nuevo algunos medios jugaron posición adelantada, esta vez a propósito de la Ley de Bancos. Hablaron de estatización, cuando  lo que está planteado es la regulación del funcionamiento, las carteras crediticias hacia las prioridades económicas  y la utilización  de una parte de las jugosas ganancias de los bancos para financiar obras e iniciativas de los poderes locales. ¿Qué tiene esto de malo? Hasta la propia Asociación Bancaria aceptó la iniciativa. La oposición más bien debería proponer nuevos artículos, favorables a la gente, como la bancarización de los sectores populares.

Una de las razones del  triunfo estruendoso de  la derecha republicana ha sido el financiamiento de la campaña electoral por los empresarios, que fue autorizada recientemente sin límites por la Corte Suprema de Estados Unidos. Como las corporaciones consideran que el acceso a la salud ni la seguridad social son derechos, decidieron cuadriplicar sus contribuciones a los candidatos de la derecha. Allí están los resultados.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

El todo o nada

Las declaraciones del general Henry Rangel Silva, más allá de las amenazas que llevan implícitas, pudieran servir para dar inicio a una reflexión  sobre un problema de fondo que presenta la situación nacional en relación a un aspecto básico de todo sistema político: la alternancia del liderazgo y de las diferentes fracciones de la clase política.

¿Se gana y se pierde?

En democracia, el asunto pudiera aparecer como sencillo. Se gana y se pierde. Sin embargo, y lamentablemente, el asunto no es tan simple como parece, porque además del marco legal que regula estos procesos, existen otras determinantes políticas y sociales que no pueden ser ignoradas.

La alternancia AD-Copei

La alternancia que se conoce es la que se da entre factores políticos que comparten un amplísimo piso común, como sucedía en Venezuela entre AD y Copei, partes de un mismo sistema. El asunto se dificulta con casos distintos, en el que las piezas que compiten representan modelos completamente diferentes. Era esto lo que ocurría en la Guerra Fría, cuando los poderosos movimientos comunistas occidentales en países como Italia o Chile estaban inhabilitados para asumir el poder real, independientemente del número de votos que pudieran obtener.

El todo o nada

Cuando los factores que se enfrentan representan modelos completamente diferentes, es difícil la alternancia, y lo que puede tener lugar es una ruptura. ¿Estamos entonces atrapados. Tal vez no, pero habría que replantear una opción diferente del juego político convencional, del todo o nada, que se expresa en los mensajes en los que se anuncian juicios contra Chávez y buena parte de sus seguidores. ¿Alguien puede creer seriamente que puede haber una alternabilidad pacífica si lo que vienen son juicios y cárcel para los que pierdan el poder?

Parámetros compartidos

Repensar las posibilidades de la alternancia es no pensar solo en los votos que debe conquistar la Oposición, sino también en la creación de un modelo común de sociedad, en el que la alternancia no represente una ruptura completa,  sino un accionar de compromisos dentro de un sistema con parámetros compartidos.

Desgarramiento

Quizás crear estas condiciones  de la alternancia pueda ser visto como una utopía. Es posible que todo quede en que en 2012 alguien pierde y alguien gana, y ya. Sencillo. Pero también puede ocurrir que la ruptura signifique un desgarramiento ¿No vale acaso la pena intentar evitarlo?

 
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