CANTOS, Y CHIIRRIDOS

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

 

La Caperucita Roja

Seguir las peripecias de Águila Uno, les voy a confesar que se hace cada día más pesado. Pesado y fastidioso, porque uno, de tanto pensar y meterse a distancia en su pellejo, sabe hasta del mal que Águila Uno teme morir, preso e incomunicado como Noriega, y sin embargo, debe seguirle los pasos, por responsabilidad con ustedes, mis queridos pajarracos y pajaritas, seguirle los pasos a todas las peripecias en círculo que hace para siempre terminar en el mismo lugar, escondido en sus escarpadas montañas, lejos del pueblo, sin uñas y desplumado.

Pensar que Águila Uno tiene poder es engañarse. Bien decía por allí un Hanna Arendt, quien tiene poder no necesita violencia. ¿No es así, Aguaitacaminos? Tampoco, agrega este humilde Espantapájaros, que se ha ganado sus cinco soles sin siquiera levantar el brazo, tampoco necesita amenazar. Mucho menos atropellar a los demás.

Fíjense ustedes en la última. No contento con amenazarnos con lo de la Owens hasta con quitarnos la polarcita y las compotas, ahora la cogió con esa pobre gente de la clase media, mal pagada por lo general, porque este país cada día es más pobre, esa pobre gente que juntando los realitos que gana él con los que gana ella, y agregándole lo que los chamos tienen en el cochinito, puso una cuota inicial, y ahora viene él a expropiarle las casas que están comprando, echándoselas de que todavía manda, sin darse cuenta que no basta con ser Presidente para mandar. Por eso chilla ¡EXPROPIESE! ¡EXPROPIESE! ¡EXPROPIESE!. Y pone a esa gente a sufrir. Si a sufrir, porque no es para resolverles el problema que tienen con la constructora, si es que problema tienen, es para dárselas de que todavía tiene poder.

Que tonto eres Águila Uno, chillando y chillando para que te cojan miedo, sin cuidarte suficientemente del Lobo Feroz. Águila Uno, ensériate. Tú serás un Presidente Rojo, pero Caperucita no eres. Y además, ya todo el mundo sabe que estás en tu tiempo de muda, que estás súper débil, que sólo te sostiene el respeto que la gente tiene por la elección que ganaste, así hayas ganado haciendo trampa, que es lo más probable.

El pájaro que más canta

Y ahora se te complicó la vida, Águila Uno. Sí, claro, tú te has rodeado de puro militar, y a los civiles los tienes de puro adorno o de utilería, y yo sé porque lo haces. Porque fueron adoctrinados en la escuela militar para que obedezcan, y tú que no sabes sino mandar tropas, si es que alguna vez lo hiciste, necesitas que te obedezcan sin chistar. Porque les voy a confiar una cosa, si es que ya no lo saben. A los oficiales militares los entrenan a aguantar callado durante quince anos, y después a darle palo a los subalternos durante los quince años que les quedan. Sobre todo en los últimos cinco, cuando llegan a general.

Pero lo cierto es que te rodeaste de militares y además a muchos los corrompiste tanto, dándole dinero sin pedirles cuenta, dizque para montarles un expediente, que muchos se corrompieron, y más de uno comenzó a utilizar el uniforme para enriquecerse mas allá de lo que tú te podías suponer. Y por eso es que te vienen esas pesadillas, en las que te ves a ti mismo, metido en una celda, como tienen a Noriega o, peor, sin siquiera ver el sol, en un sótano, como tienes a los pobres comisarios, en los sótanos de la DISIP.

Si, esas pesadillas te vienen, no porque Makled esté cantando, bien protegido y al amparo de una cárcel colombiana, porque todo eso ya se sabía por el seguimiento que le hacen los gringos a todos los reales que salen de Venezuela. Lo que te preocupa son las pruebas que tiene Makled, los “vauches”, como él los llama, y cómo vas a decir que no, si pusiste a dedo como gobernador a un general que desde joven lo llamaban el “Capitán Acetona”, por cierto uña y sucio de Makled, y éste o tú mismo, Águila Uno, a lo mejor hasta sin darte cuenta, le diste autorización para que en lugar de acetona, transportar urea de la Petroquímica de Morón. Y tanto la acetona como la urea son aceleradores, como los llaman, para la producción de cocaína. Claro, eso no lo haces directamente y tú, Águila Uno, podrás alegar que no lo sabías. Primero, según me cuentan los agricultores que me visitan, los llevan a Portuguesa, para hacer como si están distribuyendo todo eso entre los productores, allí dejan la mitad, y la otra mitad, pa’ la frontera se va. Eso es lo que me cuentan y este Espantapájaros será de madera, pero escaparate no es.

Soñarse un Noriega

Y no sé si será cierto lo que dice esa gente de tanto prestigio. Me refiero a Stratfor. Léanlo ustedes mismos en las centrales. Ellos dicen que tanto fue el desorden de las finanzas de tu gobierno, Águila Uno, que tu propia gente (quien sabe cuantos de ellos serian generales o almirantes, porque la verdad sea dicha, algunos son rebrutazos) que tu propia gente, repito, para cubrir fallas de caja, le pidieron “fuerza” a narcotraficantes para cubrir la nómina y después les pagaban con dólares de CADIVI. Y fíjate tú, Águila Uno, como todo se va enredando. Como la acetona y la urea están asociados a la cocaína y la cocaína es el principal producto del narcotráfico y el narcotráfico utiliza a las FARC para proteger y transportar la droga, y las FARC son terroristas, total, igual que Noriega, temes que te metan en la chirona, por las tres cosas, aunque con sólo una tendrían para hacerte pasar un mal rato.

Te confieso, Águila Uno, a veces me causan risas tus arranques y tus locuras, y por allí dicen que hasta en los cuarteles se ríen ya de ti. Pero a veces también, me brota la compasión, y rezo calladamente para que Papa Dios te ayude. Claro, soy precavido. Lo hago pidiéndole de antemano a Papa Dios que me perdone por la debilidad de pedirle lo que no debo. Uds. me entienden, pajaritas.

Giovanni Pico della Mirandola

Así se llamó el famoso filósofo del Renacimiento italiano, quien a los 23 años escribió aquella famosa ORACION A LA DIGNIDAD DEL HOMBRE. Pero metiéndole el pico a Miranda, y su elección a alcalde, y no a Pico della Mirandola, el genio renacentista, tremendo gol metió el pollito, al recibir el pase del Gallo y convertirlo en fórmula de unidad. Dejó a todos deslumbrados, ciegos y sin vista.

Me cuentan que el Pajarraco Naranjero fue el que se disgustó no con la acción del pollito pero si con el pase del gallo. ¿Extraño, no? Pero no son chillidos los suyos, como los de Águila Uno, y es lo que más me preocupa, aunque se parecen. Suenan más a un chirrido por el odio que despiden y el olor del odio me llega hasta el descampado. Por él también estoy rezando, rezando mucho, no vaya a ser que por esos arranques descontrolados, le vaya a dar algo o lo vayan a confundir con Águila Uno o le descubran el escondite…

 
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