La ley seca sangrienta, según Martín Scorsese

BARBARA CELIS – Nueva York –

“Soy un privilegiado. En otras cadenas los guionistas viven bajo el látigo de productores aterrorizados ante la perspectiva de que un espectador se queje de cualquier cosa y de que un anunciante retire su publicidad. El proceso creativo está dirigido por el miedo y obviamente eso perjudica mucho al producto. Yo soy un afortunado porque trabajo en HBO”. Esta frase parece un anuncio de promoción de la cadena, pero ¿qué otra cosa puede decir Terence Winter, guionista estrella de Los Soprano (tras su mentor, David Chase), si HBO le deja escribir lo que quiere, ha puesto a sus pies la increíble cifra de 18 millones de dólares (13,5 millones de euros) para grabar el primer episodio -de un total de 12- de su nuevo proyecto, Boardwalk Empire, y ha convencido a Martin Scorsese para dirigirlo? La serie, centrada en Atlantic City en los años de la prohibición y con un gánster como protagonista, se acaba de estrenar en Estados Unidos. En España llegará a Canal + en diciembre.

0HBO ya ha renovado el contrato con Martin Scorsese para una segunda temporada. Las razones están más que claras: en su primera emisión consiguió casi cinco millones de audiencia, todo un récord para un canal de pago. Y la respuesta de la crítica ha sido prácticamente unánime. Aunque nadie se haya atrevido a calificarla de obra maestra, como sí ocurrió con Los Soprano, The New York Times la ha alabado abiertamente y Los Angeles Times la ha definido como “la serie más interesante y mejor hecha de la nueva temporada”.

Otro éxito de HBO

El actor Steve Buscemi en el papel del mafioso Nucky Thompson.

Así que parece llamada a convertirse en otro gran éxito de HBO, responsable de esa revolución creativa que comenzó con Los Soprano, siguió con A dos metros bajo tierra, continuó con The Wire y aún sigue con Treme. “Scorsese es uno de mis héroes, una enciclopedia andante del cine y, cuando HBO le sondeó para ver si le interesaría producir televisión y dijo que sí, nos pusimos a buscar material que pudiera gustarle. Fue así como dimos con el libro Boardwalk Empire: The Birth, High Times and Corruption of Atlantic City, de Nelson Johnson”. Con ese material Winter construyó una historia alrededor de Nucky Thompson (Steve Buscemi), un mafioso que dominaba Atlantic City (la llamada Las Vegas de la Costa Este) en los años veinte y con el que el espectador viajará en el tiempo y descubrirá cómo se forjaron las primeras alianzas y enemistades entre mafiosos, cómo el alcohol corría bajo las mesas mientras en la superficie Estados Unidos se adaptaba al fin de la I Guerra Mundial y a todos los cambios radicales que llegaron entonces: desde el derecho al voto de la mujer al nacimiento de la radio.

La vuelta de los años 20

La ambientación ya le hace sombra a la también excelente Mad men, y amenaza con reemplazar el furor por los cincuenta creado por aquella serie por el grito de “vuelven los veinte”. Pero si guionista, director y productor (Scorsese es productor ejecutivo) son de primera división, el reparto tampoco se queda corto. Además de Buscemi está Michael Pitt, quien acepta proyectos muy contados y quien aseguraba en una entrevista que había aceptado su papel como aprendiz de mafioso “porque el guión y el casting son de primera y eso casi nunca ocurre”. Este joven actor dice haber rechazado varias películas sobre guerras en curso porque “se puede aprender mucho más del presente mirando hacia el pasado que mirando hacia ese presente”.

Esa idea la comparte en referencia a la serie otra de sus protagonistas, la estadounidense de origen español Paz de la Huerta. Crecida en Nueva York pero de padre “castellano”, esta voluptuosa actriz que se mueve y se expresa como la Marilyn Monroe más sensual proclama que la serie va a ser importante porque “en el fondo tiene mucha relación con el momento actual”. “Aunque los años veinte eran mucho más radicales. Había racismo, se comenzaba a luchar por los derechos de las mujeres, pero al mismo tiempo la relación con el sexo de una parte de la sociedad era mucho más libre que ahora. Hoy el sexo es pornografía, y entonces se vivía como algo bello y espero que mi personaje también ayude a recordar eso”. Se refiere a Lucy, la amante del protagonista, a la que se ve desde el primer capítulo disfrutando sin contemplaciones de los placeres de la vida. Poco conocida hasta ahora, su participación en la serie puede ser su puerta de entrada al estrellato. “Ojalá pueda rodar en España con directores españoles”, proclama.

El casting lo completan actores inquietantes como Michael Shannon, que encarna al agente encargado de hacer cumplir la prohibición o Michael Stuhlbarg, que interpreta al gánster Arnold Rothstein, un judío que llegó a ser el mafioso más poderoso de su país y que ha tenido mucha menos repercusión mediática que sus colegas italianos. En palabras de Stuhlbarg “es uno de los hallazgos de esta serie, que además muestra la diversidad étnica que hubo en las organizaciones mafiosas en sus inicios”.

 
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