Refranes y Realidades

Américo Martín


La derrota electoral del caudillo se vislumbra en el cielo como la cruz que llevó a Constantino al triunfo. – En mi país hay un refrán que dice “A todo cochino (cerdo) * le llega su sábado”. Y al modelo parece estarle llegando el suyo.

Parte de nuestra agobiada región sigue bajo la coyunda de los salvadores de la patria -si militares, peor- y de uno de sus subproductos: la carrera armamentista. Lo tragicómico es que los nuevos sistemas de armas constituyen un sacrificio económico elevadísimo, totalmente inútil. Además, ¿qué harán con los juguetes bélicos comprados a Rusia y otros países? Son demasiado pesados para la guerra asimétrica. No sirven para una risueña confrontación con el imperio, menos. Quedan Colombia y Brasil, con quienes las relaciones afortunadamente van bien, ¡y menos mal! dado que la reputación militar de esos vecinos ha crecido mucho. Parece pues que como el avaro tío rico de los cómics, sentado frente a montañas de dinero que nunca gastará, Chávez se divierte como un niño pasando revista a sus aviones, tanques y misiles que permanecerán en sus nichos.

Los golpes militares dejaron de ser emblemáticos desde que sus aficionados descubrieron cuán útiles pueden ser en ciertas realidades las elecciones y las instituciones. Claro está siempre que, vaciadas de contenido, se conviertan en dóciles instrumentos de autócratas elocuentes. Si pueden reformar la Constitución y eternizarse en el mando sin que los alcancen las limitaciones y prohibiciones del ordenamiento jurídico, les será fácil liberar sus demonios con el fin de estrangular la democracia y las libertades, sin el riesgo de que los expulsen del orden jurídico mundial. Con la resobada legitimidad de origen, han cerrado el territorio a piedra y lodo. Necesitan impedir la presencia de luchadores internacionales de derechos humanos. Invocan el principio de no intervención para que los dejen solos… con sus víctimas.

Fue en semejante contexto que Isaías Rodríguez y Trinidad Jiménez – que por razones estratégicas no deben quererse mucho- peroraron sobre la “inexistencia” de presos, perseguidos y exiliados políticos en Venezuela. Y quizá porque quien sostenga lo contrario recibirá una camionada de insultos, Trinidad haya optado por no “meneallo”.

El samán que no es de Güere ***

Rápidamente patentaron el método. Fidel mismo pidió que dejaran las armas a la espera de mejores momentos: el modelo ahora sería el de Chávez. En mi país hay un refrán que dice “A todo cochino (cerdo) le llega su sábado”. Y al indicado modelo parece estarle llegando el suyo. Hay una enorme inquietud en el gobierno; hay una galopante rabia en sus seguidores. La derrota electoral del caudillo se vislumbra en el cielo como la cruz que llevó a Constantino al triunfo. Con palabras difíciles de igualar, lo describe Heinz Dieterich, apoyándose en el ex ministro Eduardo Samán: “El modelo de Chávez ha entrado en una fase de desarrollo caótico que puede terminar en una derrota aplastante”.

Habría que sumarle a esa opinión la expresada por Edgardo Lander, uno de los intelectuales más escuchados en el universo oficialista: “La conclusión para el 2012 es clara: Hugo Chávez posiblemente perderá las elecciones presidenciales”.

¿Cómo mantener entonces el modelo, si no permite la perpetuación del salvador?

Sus palabras desde Cuba, repetidas y ampliadas por el general Rangel Silva, preanuncian el regreso al nunca olvidado golpe militar. No reconocerán la victoria de la disidencia en 2012. “La Fuerza Armada – proclama Rangel- no lo tolerará y el pueblo menos”. No deja de ser hilarante: ¿acaso no sería ese pueblo el que, sufragio en mano, rechace el régimen desde donde pontifica el general Rangel?

Me preguntan: ¿y ahora qué hacemos? Respondo: perseverar en el camino pacífico-electoral, que ha fortalecido el músculo de la disidencia y menoscabado las antes compactas filas oficialistas. Perseverar, recordando que las amenazas no se cumplen si la correlación de fuerzas no lo permite y por eso querer no siempre es poder. O dicho con un segundo refrán criollo: “una cosa piensa el burro y otra quien lo arrea”.

@elnuevoherald


* Título original: Refranes de animales

**  Alude a la tradición popular de la Venezuela rural de sacrificar cerdos los días sábado.

*** El subtitulo es nuestro. Se trata de un juego de palabras. El Samán de Güere es el simbólico árbol bajo el cual, Hugo Chávez hizo con algunos de sus compañeros, su primer juramento insurgente.

 
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