Riesgo bancario

Carlos Lozano

Carlos Lozano

Caminando con Carlos Lozano
Carlos Lozano

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Tendría el presidente Chávez que tomarse un cursito sobre lo qué es y cómo funciona el negocio bancario y por qué hay bancos exitosos mientras otros se despeñan. El negocio bancario se fundamenta en tres elementos, ninguno de los cuales puede faltar.

El primero es disponer del capital necesario para montar y operar un banco, lo que no es fácil porque el bancario es un negocio a largo plazo, y los que han tratado de lograr rendimientos a corto plazo, lo vimos el año pasado, terminan intervenidos, y sus directivos huidos o presos.

El segundo elemento es el conocimiento, la experiencia. Manejar un banco, por mucho capital que se tenga, no es igual a manejar cualquier otro tipo de empresa, la petrolera incluida. En un banco no se produce petróleo ni se hacen zapatos o cualquier otro producto; en un banco el insumo es el dinero y el producto es el dinero, con la garantía del dinero que es el capital. Si hay algo difícil de manejar es precisamente el dinero.

El tercer elemento es la confianza. Los ahorristas, cuentacorrentistas, inversionistas y usuarios de productos bancarios, van a un banco porque confían en esa institución y en el sistema completo. Si no hay confianza, no hay depósitos.

Por eso, unos bancos son pequeños, otros medianos, otros grandes, pero cada vez que uno de ellos se desploma, o es intervenido, todo el sistema se pone en riesgo porque se altera la confianza, que es un elemento altamente emocional especialmente cuando se refiere “mi dinero”. Quienes tengan edad recordarán el terrorífico “efecto dominó” que provocó la caída del enorme Banco Latino en 1994 que terminó derrumbando un banco tras otro, situación que el gobierno de Caldera sólo pudo parar tras meter en aquél caos miles de millones de dólares.

Una característica importante de la actividad bancaria es que ningún banco crece aceleradamente. La operación bancaria requiere conocimiento, experiencia, dedicación, análisis y, por supuesto, informática y tecnología. Mucho de las caídas de bancos de los últimos meses se debió tanto a malos manejos como a la debilidad de la vigilancia y el control por parte del gobierno.

Es criminal soltar rumores falsos sobre bancos, porque se está jugando maliciosamente con los dineros de miles de personas y empresas de todo nivel. Pero también han caído no mucho tiempo atrás bancos que tenían representantes de la Superintendencia de Bancos operando con plenos poderes dentro de sus propias instituciones. ¿Cómo fue entonces que se permitió que llegaran a colapsar?

La banca y los depósitos del público son fuegos con los cuales el gobierno no debe jugar. Manejar la banca con criterio político saltándose las realidades financieras, puede ser la chispa en “encienda la pradera”.

 
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