AMBICIONES Y REBULLONES

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

 

Por amor a Polarcita

Uds., mis queridos pajarracos y pajaritas, deben recordar como Uds. mismos hablaban y se amenazaban unos a otros cuando era niños. Por ejemplo, “si lo vuelves a hacer, se lo voy a decir a mi mamá”. O, cuando eran más grandecitos, “si te metes con mi hermana, te voy a meter tu c….” ¿Lo recuerdan?

En la Venezuela campesina en la que casi todos vivíamos antes y yo sigo viviendo, aquí en el descampado, a los muchachos que no querían hacer caso, se les metía miedo con el Coco, costumbre que nos viene del África. Me lo contó un profesor que quise mucho, bajito él y muy inteligente, si lo digo yo, que me visitaba de cuando en cuando, y que se dedicó a estudiar el origen de todas esas guarandingas. Lo mismo ocurre en  el Llano. Allá para meter miedo no hablan del Coco sino de la Sayona que se les puede aparecer, y hasta del mismo Diablo. Y los llaneros son tan supersticiosos que se persignan cuando ven los rebullones, yo también, aunque no puedo persignarme, porque hay pájaros que realmente son de mal agüero. Pero sigamos…

Cuando yo veo a Águila Uno chillar últimamente, lo que me viene a la mente son aquellas vivencias de antaño, de cuanto Uds. eran niños y yo a distancia los observaba. Con Polarcita, que es digamos, la muchacha más codiciada, cada vez que Águila Uno le quiere meter la mano, parece que le saliera el hermano mayor y le dijera “déjate de vainas que te voy a volar la cabeza”, y entonces, Águila Uno se repliega y comienza como por los laditos, buscando a ver quien le pasa un papelito para enamorarla, pero nada, no encuentra a nadie que lo ayude, entonces, comienza a hacerle coco, pero este es otro tipo de coco. Son los celos que busca meterle en la cabeza a la Polarcita que tanto desea, a ver si voltea a mirarlo. Entonces, en vez de atacarla directamente, ataca a la Isleñita o a la Owens, pero igual nada, Polarcita ni se inmuta. Por el contrario, le sale con que tiene un pretendiente mejor y para colmo Musiú.

Por amor a la Vivienda.

Lo mismo te está ocurriendo, Águila Uno, con las Constructoras, pero es que no pegas una. Te las quisiste coger a todas a la vez, conjuguen bien ese verbo, pajaritas, no vayan a llegar a conclusiones que no son. Pero ¿qué pasó? que como te las quisiste coger todas y las Constructoras fabrican viviendas, te salió ese pocotón de mujeres que no permite que se metan con su nido. Y, claro, cogiste miedo, Águila Uno. Y ahora andas diciendo, no digas que no, porque yo mismo te vi y te escuché en mi televisor portátil, andas diciendo que la Revolución también es para la Clase Media… Mentiroso, Águila Uno. La revolución es hembra y es madre. Quien quiere cogerse todo eres tú, que aunque tu nombre termine por “A”, hembra no eres, si lo sé yo que te observo a distancia con mi pentáculo.

 

Si, pajarracos y pajaritas, en secreto, no me delaten, además del helicóptero que me regalaron cuando mi ascenso, y muy poco lo uso, ahora tengo mi pentáculo, porque así como los militares yanquis tienen su pentágono, yo – teniendo cinco coles en mi charretera- en lugar de binóculos mentales necesito mi pentáculo para observar a distancia lo que ocurre y poderles reportar… Pero volvamos a la historia que se pone interesante.

 

Con lo de la Vivienda se complica. Como Águila Uno se metió con Sidor, una mujer que no será muy atractiva pero poderosa si es, y Sidor lo dejó desrengado o ‘esrengado, como dice el campesino, cuando la mula patea una carretilla y la que queda ‘esrengada es la mula.  Y así quedo, desrengado Águila Uno, porque sin cabilla no hay vivienditas y sin vivienditas tampoco hay Vivienda, que es ahora su otro amor. Entonces, claro, por lo de las cabillas, que son hembras, pensó que se podía  coger a Sidetur, sin darse cuenta que Sidetur es macho, y tuvo que echar p’atrás a la carrera, no fuera a ocurrirle peor que con Sidor, que nació Siderúrgica pero por jodida la mientan Sidor.

Por amor a Soberanía

Pero vamos a dejarnos de rodeos, Águila Uno, tú no quieres mujer alguna, ni siquiera quieres a La Revolución que a cada momento la mientas. No, no, no. No es porque botes la segunda, no señor, si lo sabré yo. Primero tus ambiciones.

Lo que quieres cogerte es EL COROTO. Cogértelo para siempre y para ti solito. Y por eso, bien hecho que Heras te lo saco pa’fuera. Por eso andas dizque buscando otra hembra, Soberanía. Y resulta que todo ese aguaje es para convertirte a ti mismo en SOBERANO. Te va a salir el coco y la Sayona juntos, Águila Uno.

Total que Águila Uno, mis queridos pajarracos y pajaritas, con mujeres no quiere nada, al menos por ahora, mucho menos con la Revolución, que eso es pura coba. Quiere ser soberano con coroto y punto. Pero resulta, que por las buenas no puede. Y no puede porque al igual que les ocurrió a Uds., cuando fueron creciendo y el miedo al Coco lo perdieron rapidito, ahora a Águila Uno, nadie le cree.

Chillas y chillas, Águila Uno, pero como todos saben que estás súper débil en tu tiempo de muda, nadie te hace caso, y además cada vez estás mas lejos de la gente sin las cuales, después del 2012, democráticamente no podrás mandar.

Por eso ahora andas desesperadamente en busca del gran macho, del macho de la partida. El mismo que te hizo famoso. El macho  del “Por ahora”. Pero por más que lo adviertes, nadie te cree. Dices que nunca te sacarán del poder, y la gente es como si nada. No te escuchan, si lo sabré yo que ahora con mi pentáculo puedo hacer encuestas más rápido que inmediatamente. Lo que la gente por allí está diciendo es que no ganas una elección mas, que ahora eres minoría, que cada día hay más de lo malo y menos comida y menos meñeñe.

En fin, es como si viviéramos en dos mundos o jugáramos como en una ocasión yo a Uds. pajarracos y pajaritas, les advertí. Es  como si jugáramos en distintos tableros. Águila Uno dice que va a dar un golpe y conservar el poder y sus opositores insisten en que es a punta de votos que se va a marchar.

¡TATARATAAA!

Fue entonces cuando surgió la orden del Cóndor del Caribe. Una orden impartida a todos sus súbditos por igual. Al menos a los de Bolivia, Nicaragua y Venezuela, porque  a los de Ecuador como que se les zafó la correa.

Tú, pajarraco Noriega, le dijo, invada a Costa Rica. Tú, Evo de la coca, revienta las amarras de una vez. Y tu Águila Uno, dale duro con la represión selectiva, pero hazlo ya, para eso te mandé a Ramirito, que de eso sabe más que yo, y pones un preso aquí, secuestras a un chivo allá, deja que se escape un tiro por accidente y hiera a otro chivo, para que la gente vaya cogiendo miedo, y COÑO, dile a alguno de tus generales, a uno que tenga BOLAS, porque la mayoría lo que tiene es real, y le pides que el mismo lo diga. Que diga que si no ganas por los votos, los mismos militares darán un golpe y te mantendrán en el Poder. Y si todavía no te creen, le pones a ese general que se atreva, tres soles en la charretera, para que la gente sienta que lo del golpe es de verdad. Y si todavía tienen dudas, entonces sales tú, Águila Uno, como Comandante en Jefe, y lo ratificas. Total, mientras tengas petróleo, y la Chevron tenga su tajada, los gringos contigo no se van a meter.

Águila Uno, ahora te habla este Espantapájaros que a pesar de todo te guarda aprecio. Tú haces todo lo que ordena el Cóndor al pie de la letra. Porque para tener las hembras de tus sueños, de tres machos necesitas. Me explico: Para tener soberanía, debes tener EL COROTO; para tener EL COROTO tienes que dar EL GOLPE y para ser SOBERANO, tienes antes que dar El GOLPE que cogerte EL COROTO. Puro macho, ¿no es cierto?

Y lo que digo, lo digo con la autoridad que me confieren mi experiencia y mis cinco soles. Bájate de esa nube, Águila Uno. Esos tres machos juntos, nunca los tendrás. Y…

Cuidado con Makled, cuidado con los rebullones de Makled, que ese sí que es pájaro de mal agüero.

 
EspantapájarosNo photo

Un Comentario;

  1. jose lugo said:

    Los Gritos de aguila uno son para asustar, el no fusila con balas, fusila de miedo a algunas personas para que se borre del alma su entuciasmo. A punta de susto borro la alegria del triunfo de la Mayoria (opocicion) e impuso otra vez la Venezuela pesimista y triste que no tiene fuerza para enfrentarlo. De nosotros depende pararnos sobre nuestros miedos e impinarnos lo suficiente para demostrarle a el a una minoria corrupta, ineficiente y resentedida, que lo sigue, que su silla en la Haya esta lista.

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