Para el Gobierno este año es de decisiones fallidas

Leopoldo Puchi


Enfoque

Leopoldo Puchi
elepuchi@gmail.com

Flash ROJO

Los tres grandes problemas que el Gobierno ha identificado como áreas críticas de insatisfacción del chavismo popular son: la inflación, los alimentos y la vivienda. Igualmente se ha constatado que persiste el problema del desabastecimiento, a pesar de las medidas tomadas, como  la asociación con el grupo francés Casino para el manejo de la red de Abastos Bicentenario, que funciona como empresa mixta. Ahora, luego de las expropiaciones de varios conjuntos residenciales espera una mayor “colaboración” de los constructores privados.

Gobierno y oposición coinciden en juicio público a Makled.

Por fin un punto de acuerdo entre Gobierno y Oposición, a propósito del juicio a Makled. La Fiscal ha coincidido en que efectivamente debe ser público, tal como lo ha planteado la Mesa de la Unidad, y que serían  enjuiciados todos los involucrados.

Como decisiones fallidas califica Nicmer Evans varias de las actuaciones del Gobierno: Este año podemos caracterizarlo, para el proceso revolucionario, como el de más decisiones fallidas en el área política y de políticas públicas; desde el racionamiento eléctrico en Caracas de principios de año, la permisividad de la corrupción bancaria, el manejo del racionamiento del agua, pasando por la “devaluación revaluadora”, los alimentos descompuestos de PDVAL, los resultados del 26S, el Metro de Caracas, y ahora la rectificación que tuvo que aplicarse al pago de los aguinaldos de 3 fraccionamientos a 2, habla mal del asesoramiento que ha acompañado al Presidente en estas áreas”.

Flash NEGRO

En la oposición se manejan dos criterios frente a la radicalización de la política gubernamental. Hay quienes insisten en mantener la línea que apunta al 2012, y realizar sólo actividades de contención. Otro sector es partidario de responder también con una mayor radicalización de las movilizaciones tomando como centro el descontento en los trabajadores. Este punto de vista es el que se ha impuesto en acciones como las del Metro de Caracas. Radicalización vs. Radicalización.

Estados Unidos tiene fama de ser un país con una gran libertad de información, lo que está lejos de la realidad. Pero la Sociedad Interamericana de Prensa jamás ha dicho nada. Tampoco ahora, cuando es perseguido Julián Assange, fundador del portal de la web “Wikileaks”, en el que se dieron a conocer miles de documentos que muestran como en Afganistán se cometen crímenes contra la población civil y se tortura a los prisioneros de guerra. Doble moral.

El Tea Party es un agrupamiento en el seno del Partido Republicano de los sectores de más ultraderecha. Tiene algo de folklórico y mucho de populista. Al frente se encuentran figuras pintorescas como Sarah Palin. El asunto pudiera quedar allí, como una atracción más del circo político. Pero lo grave es que en las últimas elecciones han adquirido fuerza. Pueden hacer retroceder las reformas sociales de Obama y atacar en América Latina cualquier política progresista, desde las más radicales a las más moderadas.

DESDE LA SALA SITUACIONAL

Xenofobia en Madrid

En días recientes el embajador venezolano en España, Isaías Rodríguez, fue irrespetado por la Policía Nacional de ese país al arribar al aeropuerto de Barajas. Un tratamiento verbal desconsiderado y “manifiestamente hostil”, ha dicho Rodríguez. Que esto haya sucedido no tiene por qué asombrar a nadie, ni aquí ni en España, porque es el trato que a diario se le da a muchos viajeros venezolanos que van a ese país.

Lo que sí llama la atención es que esto haya ocurrido con un representante diplomático, cuyo arribo al aeropuerto era conocido con anterioridad por los funcionarios de inmigración. Por esta razón, no parece que estuviéramos simplemente en presencia de esa actitud xenofóbica que algunos miembros de los cuerpos policiales de España muestran con frecuencia hacia venezolanos y latinoamericanos, sobre todo en estos tiempos de crisis económica y elevado desempleo, cuando se descargan  las culpas en los extranjeros.

Posiblemente la conducta agresiva de los funcionarios de la Policía Nacional obedeció, en este caso particular, a razones adicionales. ¿Cuáles?  Al parecer, se trata de una represalia de un grupo de policías que se produjo por unas opiniones emitidas hace algunas semanas por Rodríguez, en las que aludía a informaciones sobre el comportamiento de la Guardia Civil en el caso de la detención de Javier Atristáin, según las cuales las declaraciones de éste fueron obtenidas  por medio de la fuerza y en violación de los derechos humanos.

De ser así, es decir si se trata de un acto de escarmiento por parte de la policía hacia el embajador venezolano, el asunto es verdaderamente delicado para España.  En lo externo, porque perjudica las relaciones con un país con el que existen profundos lazos de amistad. Y en lo interno, porque muestra que los cuerpos policiales se han autonomizado en un grado muy peligroso, ya que asumen decisiones que no les competen como es la política exterior y las relaciones con el cuerpo diplomático. Por alguna causa han dejado de lado el principio de subordinación a las instituciones. Lo peor para la democracia española es que la actual crisis social puede profundizar todavía más esta situación de un poder oculto que nadie está en capacidad de controlar. La institucionalidad democrática de España es frágil, con una corta tradición y levantada sobre la impunidad. Las pulsiones de muerte del período franquista todavía perviven.

En cuanto a Venezuela, resulta sorprendente la actitud que ha sumido la oposición –que va desde la indiferencia hasta el respaldo a la mala conducta de la policía española–, simplemente porque se trata de un funcionario chavista, como si importara poco la degradación de las instituciones en España o no fuese preocupante para nada el maltrato hacia el representante oficial de nuestro país, sólo porque es un adversario político.

 
Top