Rendición de cuentas *

Oswaldo Álvarez Paz

Oswaldo Álvarez Paz
oalvarezpaz@gmail.com

El régimen declina. Tiene el sol a sus espaldas. Esto no significa que terminará mañana, ni que Chávez sea un huérfano sin poder, ni seguidores. Quiero decir que entramos a la fase más peligrosa de este proceso revolucionario. Sus protagonistas saben que la rendición de cuentas es inexorable, que en el camino hacia el final estallarán, como ya sucede, muchos escándalos e informaciones que los comprometen penalmente dentro y fuera del país. Las provocaciones del alto gobierno contra personas e instituciones, las violaciones constitucionales y las restricciones forzosas al ejercicio de derechos fundamentales de los ciudadanos, como la libertad o la propiedad, no lograrán acallar la protesta o la indignación nacional que crece aceleradamente.

¿Pensará Chávez que la nueva canallada contra Guillermo Zuloaga y Globovisión, dando órdenes represivas e ilegales a las demás ramas del poder público, logrará hacer olvidar a los presos políticos penalizados criminalmente, secuestrados por su gobierno desde hace meses y años? ¿Logrará que la opinión pública nacional e internacional despeje las dudas y sospechas existentes sobre las vinculaciones con el terrorismo y el narcotráfico, el lavado de dinero negro o el tráfico de influencias al servicio del crimen organizado? No lo creo. Walid Makled, donde quiera que esté o sea destinado, se convierte en el símbolo mayor de este régimen. En su trayectoria, de conformidad con lo que refieren las autoridades colombianas, estadounidenses y, con mucha timidez y cuidado las venezolanas, así como en los avances de sus declaraciones, encontramos razones de sobra para ponerle punto final a esta etapa obscura y tenebrosa del país.

Juan Manuel Santos ha dicho que él se comprometió con su “nuevo mejor amigo”, Hugo Chávez, a entregarle a Makled, agregando que cumplirá su palabra. Muy bien, pero lo que colombianos y venezolanos, norteamericanos y mundo en general quisiéramos saber, son las razones profundas de ese compromiso. A los efectos de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, Estados Unidos ha sido el mejor amigo del gobierno y del pueblo colombiano. Por el bien de todos, aspiramos que lo siga siendo.

Por estos días hubo nuevas y reveladoras informaciones sobre el asesinato del fiscal Danilo Anderson, en un nuevo aniversario de su muerte. Estos tipos son capaces de cualquier cosa. Y con Makled valen todas las especulaciones.

Versión editada

* Título original: Responsabilidad e incompetencia – Versión editada por razones de espacio.

 
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