Anelka y otros jugadores de Francia no quieren cantar ‘La Marsellesa’

Nicolas Anelka.

Anelka, entre Abidal y Toulalan, durante un partido del pasado Mundial. (Foto: AFP)
Raquel Villaécija | París

Dieron sus primeros toques en césped francés, aprendieron a regatear y marcaron sus primeros goles en campo galo. Algunos incluso han defendido los colores de la República con los juveniles. Sin embargo no quieren vestir la azul. El fútbol francés sufre cada vez más la fuga de cerebros a otras selecciones. Deportistas que han crecido al calor de los acordes de ‘La Marsellesa’ y, sin embargo, no quieren cantarla. Al menos con la camiseta blue y en un terreno de juego.

Nicolas Anelka, delantero del Chelsea y miembro del equipo nacional francés desde hace 12 años, ha sido el más radical en exteriorizar este rechazo. El Mundial de Sudáfrica del pasado verano fue su última competición con el equipo galo. Fue expulsado de la Copa por sus insultos al ex seleccionador, Raymond Domenech, y la Federación le sancionó con 18 partidos de suspensión. Ahora, en una entrevista concedida a la revista gala ‘Les Inrocks’, Anelka asegura que ya tenía pensado dejar el combinado nacional.

Además, se despacha a gusto con el país cuyos colores ha defendido durante más de una década: “Hemos visto la verdadera cara de Francia. En los momentos difíciles comprobamos lo que la gente piensa de verdad. Se decía ‘Ribéry ha golpeado a Gourcuff. Gourcuff, el buen francés, Ribéry, el musulmán…’ Cuando no se gana, en Francia se empieza a hablar rápidamente de religión, de colores…”, ha declarado.

También reveladoras son sus palabras sobre la poca simpatía que siente por el himno nacional. “Con la selección de Francia nunca he querido cantar ‘La Marsellesa’. No se me ha pasado por la cabeza. Si se me hubiera pedido que lo hiciera me hubiera negado, hubiera dejado el equipo”, ha asegurado el futbolista.

Fútbol, religión, los problemas de integración en un país con millones de musulmanes… Esta relación de amor-odio con la France se deja sentir en el terreno de juego. La estampida de talentos es cada vez más evidente y ha puesto en alarma a los responsables de la Federacion Francesa de Fútbol (FFF).

Las quejas de Blanc

Porque la lista de exiliados nacionales no es reducida: 18 jugadores de primera division nacidos y formados en Francia ya han cambiado de chaqueta. Algunos son pesos pesados de la Liga. Es el caso de Youssef Al Arabi. El jugador del Caen y uno de los máximos goleadores de la liga se estrenó con la camiseta marroquí hace unos meses tras haber mostrado su preferencia por este equipo. O del delantero del montpellier Younes Belhanda, de origen marroquí y nacido en Avignon, que también declaró su inclinación por este equipo y en noviembre jugo su primer amistoso. Les siguen sus dos compañeros de equipo Karim Aitfana y Abdelhamid Elkaoutari, a pesar de que ya habían debutado con la selección francesa juvenil.

El actual seleccionador Laurent Blanc ya dio la voz de alarma durante el Mundial de Sudáfrica. “No es normal que un jugador dispute todos los partidos con la selección juvenil hasta los 21 años y después muestre su interés por otro equipo para jugar la Copa del Mundo”, señaló al diario galo ‘Le Parisien’.

Desde la FFF señalan que, si bien antes el hecho de haber llevado la camiseta de un país te ligaba a este, ahora el futbolista puede elegir siempre y cuando no haya jugado con el primer equipo nacional. Además, añaden, basta con tener una abuela que haya nacido en un determinado país para poder ser llamado por esa selección. Así, en el equipo de Francia sub17 campeón del mundo en 2001, ya hay dos exiliados que juegan con Argelia, uno con Senegal y otro en Túnez. Por su parte, estos países se frotan las manos y no dudan en reclamar a los deportistas formados en Francia mientras las canchas galas pierden parte de sus talentos.

 
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