La inteligencia popular

Alex Capriles M.

Áxel Capriles M.
acaprile@ucab.edu.ve

Las pasiones enturbian la clara visión de la realidad. Distorsionan la percepción objetiva y suspenden temporalmente la razón. Las principales pasiones políticas son la esperanza, el resentimiento y el miedo. Por ello la Revolución Bolivariana se sirvió de ellas. Surgió como una promesa de inclusión, como esperanza de una vida más digna para los grandes sectores excluidos de la población. Continuó como justiciera y vengadora de los agravios recibidos por los débiles. Por último, recurrió al miedo para mantener sometida a la población. Por ello polarizó a la sociedad, fanatizándola para alejarla de la razón. Pero que la sociedad se haya dejado seducir por la palabra hechicera del demagogo que convocaba las pasiones para acumular poder no implica que su inteligencia fuera deficiente o careciera de sentido común. Todos los dirigentes venezolanos, tanto de la revolución como de la oposición, han subestimado la inteligencia del pueblo que sólo estaba enturbiada por la esperanza. Ahora que la prueba de la realidad ha destruido el sueño de la ilusión, el país vuelve a cobrar nitidez.

Por eso el sociólogo Jesús Machado, del Centro Gumilla, hizo recientemente una observación que merece atención: “Hay una inteligencia popular cuya propuesta se diferencia de la propuesta de los operadores políticos. Pareciera que las elaboraciones populares están mucho más avanzadas y mucho más complejizadas que las de los operadores políticos”. La evasión de responsabilidades y el discurso morón y repetitivo que atribuye todos los males a la oligarquía y al Imperio ya no tiene calada en esa inteligencia despierta. Pero tampoco ha surgido un liderazgo capaz de convocar a la juventud, que constituye la mayoría de la población.

Los jóvenes de hoy, de todas las clases sociales, con personalidades más fluidas y flexibles, habituadas a la interconexión de múltiples mundos en el universo televisivo y al flujo constante de la información en la red virtual, hablan el lenguaje de la contemporaneidad.

 
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